domingo, 24 de julio de 2011

JUAN MARÍA BORDABERRY, DICTADOR EN EL “PATIO TRASERO”




Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 17.07..2011



Tras la finalización de la 2da. Guerra Mundial los Estados Unidos procedieron a realinear sus fuerzas en el mundo. América Latina, considerada “patio trasero” de ese imperio colosal, no escapó al designio hegemónico y, desde los años 50, fue cubierta de dictaduras.
Por entonces, la institucionalidad democrática uruguaya se consideraba invulnerable, en opinión mayoritaria. No compartía tal impresión, sin perjuicio de la valoración indubitable que siempre sostuve acerca de un sistema con libertades públicas aseguradas.
Más allá de esta cuestión política, la economía no daba signos de vigor. El clamor social iba abarcando distintos estratos, volcados a demandas reivindicativas.
La Revolución Cubana, con la guerra de guerrillas, concluye con el derrocamiento de Fulgencio Batista, en 1959, e instaura un programa de cambios. Pero, ni la situación, ni la metodología, podían ser asimilables al caso uruguayo.
Lo sostuvo Ernesto “Ché” Guevara en la Universidad de la República, en una noche salpicada con la sangre del profesor doloreño Arbelio Ramírez y una represión orquestada por el gobierno del Partido Nacional en la Av. 18 de Julio. No me lo contaron. Estuve allí.

Los tupamaros, mediante procedimientos clandestinos, protagonizan actos de sensación, que sensibilizan a estratos de la población. Denuncian la connivencia de algunos políticos con la banca y las clases altas, sumando su voz a registros parlamentarios de la izquierda. Posteriormente el nuevo agrupamiento entra a operar como una incipiente fuerza militar, de extracción y manejo urbano.
Tal metodología era ajena a la línea general de los Partidos Comunista y Socialista, definidos ya como marxi-leninistas. Es de recordar, asimismo que, tras la cuestionada elección nacional de 1971, el 1º de marzo de 1972, asume como Presidente, ante la Asamblea General Legislativa, Juan María Bordaberry. En dicha instancia el diputado Rodney Arismendi rasga el velo del pichón de dictador, espetándole: ¡Perjuro!

Bordaberry llegó de la mano colorada de Pacheco Areco, como antes había sido senador chicotacista, por el lema Partido Nacional.
Su debilidad política precisó de una alianza: el Pacto Chico. Lo apoyaron todo el Partido Colorado (con J. Batlle y J. M. Sanguinetti), menos Amílcar Vasconcellos y Ponciano Torrado y, los blancos baratos, esto es, los echegoyenistas, heberistas y beltranistas, exceptuando al grupo mayoritario compuesto por los sectores de W. Ferreira Aldunate y C. J. Pereira.
Símbolo de la variopinta alianza es el Plan de Desarrollo Económico, catapultado por los colorados Ricardo Zerbino y Alberto Bensión. Alcanza aprobación bajo la usurpación iniciada el 27 de junio de 1973.

En 1972 los tupamaros intentan el copamiento de pueblo Soca y responden al Escuadrón de la Muerte. Exterminan a varios represores, algunos miembros de la logia criminal. En paralelo, 15 presos tupamaros se evaden de la Cárcel de Punta Carretas, cavando un túnel.
La Asamblea General, con votos colorados y blancos suspende las garantías sobre seguridad individual (Artº 31 de la Constitución) y dicta la ley sobre estado de guerra interno, allanándose a las pretensiones militares.
Inmediatamente, las denominadas Fuerzas Conjuntas invaden el local de la Seccional 20 del Partido Comunista, acribillando a 8 ocupantes pacíficos. Los senadores D. Ortiz (nacionalista) y E. Paz Aguirre (grupo de J. Batlle) ajustan el texto de la Ley de Seguridad del Estado, ampliando las facultades de la justicia militar.
De aquí en más, la fuente de la sevicia castrense siguió derramándose sin pausas.
W. Ferreira Aldunate, reconociendo el error de haber acompañado esta ley malhadada, poco después pudo levantar su cabeza para sostener con franqueza republicana: “Nos equivocamos”.
La aventura militar tupamara, como racionalmente era previsible, colisionó estrepitosamente contra un aparato profesional que, por añadidura, tenía la inspiración y el soporte del Pentágono. Ciertos militares blancos, como el Gral. Ballestrino, se reconocían nazistas.
El 27 de junio de 1973 es una fecha ignominiosa. Y, como la dictadura de 1933, marcó el apellido Bordaberry. Aunque no sólo a ellos.
Las personalidades inciden en la historia y no quedan relevadas de responsabilidad, por más que el tiempo pase. Sin embargo, la historia es más porque es un proceso, multicolor, cambiante, infinito. Permite ver lo pequeño y lo grande de los hombres. Lo accidental, lo permanente y la lucha por la libertad.
Como al evocarse la fecha ha habido registros parciales y edulcorados, me pareció oportuno recordar lo que conocí de primera mano.

Al pasar raya, los dictadores son los insignificantes. Sirven intereses mezquinos. Están de espalda a sus pueblos. Más, estos marchan majestuosamente -como se dijo alguna vez-, lenta en términos humanos, aunque de modo irrefrenable en el tiempo histórico.-

sábado, 2 de julio de 2011

RETRATO AL CARBÓN DEL SEÑOR PRESIDENTE

Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 15.06.2011



No por ser muy antigua la técnica pictórica del retrato al carbón deja de tener actualidad.
Refiere a una forma de descripción de un individuo por sus cualidades físicas y morales.
El carbón deja los rasgos del personaje, negro sobre el blanco de la cartulina.
De este modo el politólogo de la izquierda oficialista Daniel Buquet, Licenciado en Ciencias Sociales de la Universidad de la República y Doctor con especialización en Ciencias Políticas, graduado en México, accede a un reportaje en la revista Socio Espectacular distribuida semanas atrás. El título es expresivo: El FA dominado por el ala radical; el gobierno, por el ala moderada.
Se trata de una extensa e interesante nota que, por encima de cualquier diferencia, rescata las cualidades de quienes no claudican del pensamiento autónomo en pro del seguidismo en boga y apuntan a exámenes razonados de la realidad.
Preguntado sobre qué balance efectuaba del gobierno encabezado por José Mujica, al cabo del primer año del segundo ejercicio del Frente Amplio, con las expectativas de un giro a la izquierda y de la predisposición de este a reflexionar sobre innúmeras temáticas, responde el analista:
-“…La candidatura de Mujica surge como el resultado de una disputa interna en el Frente Amplio ante lo que podríamos llamar un ala más moderada y otra más radical. La candidatura de Mujica es impulsada por esa ala radical, con la expectativa de un giro a la izquierda que el propio Mujica alentó en su campaña, no digo sólo la campaña hacia la interna sino en todo ese proceso. Pero, acá pongo un matiz, porque apenas termina la elección interna y gana, luego que se concreta la fórmula y se lanza la campaña hacia la elección nacional, desaparece la promesa de giro a la izquierda.
Fue básicamente con la promesa de la continuidad. Los centros de la campaña electoral fueron: el Frente Amplio es un equipo, no es una persona ni dos personas; el Frente Amplio promete seguir las políticas del gobierno de Tabaré Vázquez y, además, la campaña lo que hizo fue defender los logros, los éxitos del gobierno anterior. No hubo, más allá de dos o tres cuestiones que en el Congreso del Frente se metieron en el programa…una propuesta concreta, formalizada, de giro a la izquierda. Lo que había sí, seguro, aunque no sé en qué medida, era una expectativa de giro a la izquierda por parte de mucha gente. No sabemos cuántos.
Pasado un año desde que Mujica asume, creo que una primera constatación es que Mujica, ni por la forma en que armó el gobierno, ni por el tipo de cosas que ha venido planteando, tiene una agenda de giro a la izquierda…”

El Lic. Daniel Buquet, ahora aborda la modalidad con que el Presidente se conduce desde el poder:
-“El estilo tiene distintos aspectos que son complementarios. Empecemos por “la pinta”. Mujica se trabajó a lo Menem en su transformación en candidato y, luego, en Presidente, prolijando mucho su aspecto físico sin perder la identidad, sin hacer un maquillaje absoluto. Me hacía recordar mucho a Menem cuando se iba recortando las patillas de a poco… Bueno, Mujica se empezó a peinar, a afeitarse todos los días, a no usar una campera de nylon, en fin, a estas cosas. Está claro que quiso acercarse a la idea de una imagen presidencial sin perder su característica.
Lo otro que tiene Mujica, como rasgo, es una especie de incontinencia verbal, le gusta hablar y le gusta decir lo que se le ocurre en el momento…”

Después, el politólogo remata con algunos conceptos como estos:
-“Mucha gente expresa que Mujica le gusta porque dice lo que piensa. Para contrarrestar eso, digo: ¡No, el problema es que no dice lo que piensa, sino que habla sin pensar! No es cierto, es una forma irónica de referirme. Lo que quiero decir es que para un político, y sobre todo para un presidente, decir algo incluye riesgos. Entonces, da la impresión que Mujica no cuida lo que va a decir, no reflexiona antes de decirlo pensando “bueno ¿qué consecuencias me puede traer esto?...”
-“Creo que Mujica se da cuenta que eso puede ser problemático; no lo elimina no voy a decir que porque es una fuerza psicológica interna indomable, sino que también le gustará mantener un estilo y mantener su peculiaridad, porque es parte de su capital político. Pero es cierto y, es un dato muy relevante que, a lo largo del año pasado se mostró una sensible disminución de su popularidad…”

Concluyendo: tenemos un presidente transformista, montado sobre una hamaca. Ejercita un juego de vaivén. Unas veces de acerca a los tirios, otras a los troyanos. No gestiona los asuntos públicos. A lo sumo, los comenta. Está hecho a la medida de la preservación del statu quo, del freno al cambio.
¿Y el Frente Amplio? ¡Bien, gracias!

martes, 7 de junio de 2011

LOS COMPROMISOS DE LA PRESIDENTA DILMA ROUSSEFF

Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 05.06.2011

Una primera y especial consideración. Debe considerarse como un hecho auspicioso que gobernantes de países democráticos vecinos estrechen vínculos, confeccionen agendas de cooperación y movilicen proyectos de recíproco interés.
No es tarea sencilla, para un Estado de la pequeña dimensión del uruguayo, sentarse a la mesa de negociación con quienes manejan economías de gran escala.
Se trata de un desafío ineludible, con prevención que deberá encararse con trabajos inteligentes, inagotable perseverancia y sentimiento de soberanía. Nada de “ir colgado”, como apéndice, “en un estribo” de una potencia arrolladora.
La Sra. Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, preludió su reciente visita a Uruguay con una nota de corte informativo en la que expuso conceptos acerca de lo que anuda la relación bilateral de los dos países. A la vez, se detuvo en algunos emprendimientos conjuntos. No dejó de mencionar cuestiones atinentes a la política regional e internacional.
Así, señaló su compromiso con el permanente fortalecimiento de nuestra asociación, esclareciendo que esta alianza se sostiene por intereses comunes y complementarios, como por la identificación de nuevas oportunidades.
Cita los vínculos afectivos e históricos compartidos que, como se sabe, tienen un perfil de mayor intensidad al norte de Uruguay y al este, en la zona atlántica. Se obliga a incentivar los mecanismos existentes, en particular, de la denominada Nueva Agenda de Cooperación y Desarrollo Fronterizo, con enunciados atinentes a las áreas de salud, educación y seguridad, a más de las de saneamiento y medio ambiente.
Una digresión: Al respecto, desde el 2000, escribí no menos de 70 artículos, acogidos por el semanario Liberal de Santa Vitória do Palmar (Rio Grande do Sul) y en Tribuna Atlántica, una columna del portal Chuynet.com, la mayoría vinculados a conveniencias recíprocas en los entronques brasileño-uruguayos. Si el papel es resistente, la “clase política” ha demostrado lo que es la lenidad, ese tranco lento, similar a la indiferencia.
La presidenta del país norteño, deteniéndose en el momento histórico, caracterizado por el crecimiento económico y la estabilidad democrática que se vive en cada país, manifiesta que los empresarios brasileños están demostrando un creciente interés por Uruguay.
A continuación, efectúa una acotación que adquiere significación conceptual, viniendo de quien viene. Este es el párrafo: La integración de nuestros países no puede darse solamente por la adquisición -por firmas brasileñas- de activos uruguayos, sino por una articulación productiva de nuestras economías, orientadas hacia el futuro y, por esa razón, centrada en la innovación.
Luego de mencionar que en 2010 el intercambio comercial alcanzó el valor récord de 3,1 millones de dólares, aumentando la colocación de manufacturas uruguayas, apunta que Brasil es el “principal proveedor de Uruguay y el principal destino de los productos uruguayos."

La intensificación de las relaciones pasará por nuevos encuentros presidenciales, como de funcionarios de rango y por el seguimiento de la actividad de la Comisión de Planeamiento Estratégico entre los dos estados.
Rousseff pasó revista al acuerdo para el aumento de la capacidad de transmisión de energía eléctrica, mediante la línea San Carlos-Candiota; puente sobre el Río Yaguarón, conexión férrea Cacequí-Santana do Livramento y Rivera-Montevideo, implementación de la hidrovía con llegada a la Laguna Merín y de la realización de estudios para un puerto regional atlántico. Entre otros puntos, destacó la necesidad de acelerar laboratorios de biotecnología, nanotecnología y televisión digital (tras la adopción por Uruguay de la norma Isdb-T). La falta de concreción de varios proyectos viene de bastante atrás.
En el plano internacional hay dos destaques principales. Consolidación de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) y reforma e integración del Consejo de Seguridad de la ONU, que le otorgue un sillón a Brasil. También, realizó una alusión al discutible estacionamiento de tropas en Haití.
Reivindicó el modelo democrático de crecimiento económico con inclusión, que parece tornarse un emblema común de los dos gobiernos, lo que desde la propia izquierda, tanto en Brasil como en Uruguay, se le ha criticado por tibio al Partido de los Trabajadores de Lula Da Silva, como al Frente Amplio.
Si esta carta de intenciones de la Sra. Dilma Rousseff se ejecuta, habrá continuidad en el enfoque del “progresismo” cisplatino, más negocios para los inversores externos, un “despertar” y un leve alivio para la gente que vive de su trabajo diario. Por fuerza, una facilitación del acercamiento de nuestros pueblos. Esto puede resultar en una ventana al porvenir no inmediato, a acciones transformadoras de los modelos imperantes.-
Cambio sustancial no habrá, más no correspondería mirar con indiferencia lo prometido. Entre otras cosas, porque el pan de la gente siempre importa.

CAMINANDO POR EL PRETIL

Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy - 25.05.2011

Hechos reiterados, relativos al quiebre formal de la división de poderes, han sido obviados políticamente, lesionando una prestigiosa tradición republicana, hasta ahora seguida en el país.
La culpa puede repartirse por partes entre el Presidente José Mujica y el Frente Amplio y una oposición a la que las ovejas le pasan por entre las piernas.
Veamos de qué se trata.
La división de poderes en el sistema institucional democrático-republicano uruguayo está resguardado por disposiciones que tutelan el grado de independencia y autonomía de cada una de las tres ramas: ejecutiva, legislativa y judicial.
Cierto es que, la premisa de Montesquieu -acogida por la Constitución Nacional-, se baña en las aguas de la política que, con su variados intereses, penetra los resortes del poder etático, al decir del eminente constitucionalista Barbagelata.
No es ocioso recordar que el Presidente de la República ejerce ciertas potestades legislativas; la Suprema Corte de Justicia y Tribunales de Apelaciones se designan por el órgano multipartidario denominado Parlamento. A su vez, este mismo Poder Legislativo tiene algunas facultades recortadas y está inhibido de dictar normas sin la iniciativa del Poder Ejecutivo en materias determinadas y, aún, para elaborar ciertas leyes.
La separación de poderes no es, pues, absoluta. Hay vasos comunicantes, más allá de la especificidad genérica asignada a los órganos.
La tradición de funcionamiento de ellos hace que sus titulares asuman los roles desde sus respectivas sedes, cuidándose cada uno de no ser manejado, o siquiera sospechado de interferencias, presiones, dictados u órdenes.
Recuérdese que la dictadura “cívico-militar” -que padecimos desde 1973, con el coloradismo bordaberrysta y los “blancos baratos”-, pateó y tiró por la ventana a Montesquieu y, bajo las botas, unificó el poder en el Estado. Lo hizo uno, absolutizándolo.

Los cuerpos legislativos emanados de las urnas siempre fueron celosos custodios de sus potestades, frenando cualquier ingerencia extraña. Así, los secretarios del Poder Ejecutivo concurren al Parlamento en casos de ser invitados o citados a dar informes; los ministros de justicia son requeridos para temas legislativos, pero no para abordar situaciones jurisdiccionales.
La fidelidad a la Constitución se le toma a cada presidente electo en el seno de la Asamblea General, integrada por los representantes populares de los partidos. Sólo en actos protocolares ingresan al Poder Legislativo delegados de potencias extranjeras. Con el Frente Amplio se ha dado la excepción -ruinosa- de permitir que funcionarios del Fondo Monetario Internacional y similares hayan desembarcado en el Palacio de las Leyes.
Siendo los legisladores los jueces del Presidente, ante la ocurrencia de delitos graves o violación de la Constitución, cabría suponer que el primer mandatario, como “el César y su mujer, no sólo deben serlo, sino, también, parecerlo”.

Los senadores y diputados de izquierda, de otros tiempos, fueron defensores acérrimos de la soberanía de sus mandatos. Y se erigieron, con figuras de gran talla de otros sectores democráticos, en guardianes de una postura entroncada con las nacientes del mismo sistema institucional. Esto es, con los procesos que limitaron el absolutismo británico (Bill of Rights, 1689), adquiriendo dimensión posterior con las doctrinas de la revoluciones estadounidense y francesa y sus documentos ejemplares. Y, ya que estamos en el Bicentenario de la Emancipación Americana, ser fiel a estas ideas-mojones, sería una forma de cultivar el legado revolucuionario artiguista, que las acogió.
Un sentido de delicadeza hizo que hasta la Presidencia de Vázquez Rosas, incluida ella, ningún Presidente fuera visitante asiduo del Poder Legislativo. Tras los actos de “juramento” de cada 1º de marzo, cada 5 años, ninguno vino a dar espaldarazos y saludos solidarios, ni a capitanear reuniones, de ningún tipo, en la Casa de las Leyes.
José Mujica, sí. ¡Y nadie le paró el carro!
Los suyos, como en misa, diciéndole amén. Allí estaba quien, comulgando con los argumentos presidenciales, le sustrajo a su partido el voto decisivo para sancionar la ley que no fue…
Los adversarios, en tanto, sordos, mudos y ciegos. Obsequiosos por unos platillos de lentejas recibidos. La ingerencia no los excitó en nada.
En síntesis: El apoyo expresado al ex senador Fernández Huidobro por el Presidente Mujica marcó un manifiesto entremetimiento cuando la Cámara Alta daba sanción parcial al proyecto sobre la imputabilidad de militares. Pero, más grave fue, cuando -reiterando la misma conducta- citó a la bancada oficialista, ingresó de nuevo al Palacio Legislativo y, en la antesala del pronunciamiento de fondo que faltaba, sopesó los alcances y consecuencias del proyecto.
Esta insólita intrusión viola, lisa y llanamente, lo que declaró respetaría: La Constitución.
Burdo el presidente. Pusilánimes los parlamentarios.-

¡BIENVENIDO SEÑOR ZORRO!



Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy - 28.05.2011

El título escogido podría emparentarse con alguna de aquellas fábulas legadas por Esopo o Iriarte. Pero, poco tiene que ver la materia a tratar con ellas, aunque del examen podría desprenderse alguna enseñanza moral. Siguiendo la labor sigilosa que desde hace algunos años venían cursando en el país varias empresas mineras extranjeras, escribí no menos de cinco notas en diversos medios.
Grupos transnacionales habían visualizado las enormes riquezas almacenadas bajo nuestro suelo y afilaban sus uñas. Por sondeos, prospecciones y extracciones pagaban al Estado derechos irrisorios y salarios mínimos a los trabajadores. A la vez, usufructuaban de una legislación permisiva, con contralores laxos.
Las reservas son de oro, hierro, níquel, petróleo y formaciones emparentadas, piedras semi-preciosas y otras.
Lo que modestamente sabía, como ciudadano atento, mejor podían conocerlo el ex Presidente Vázquez y cualquiera de sus ministros. Por entonces, uno de ellos, ex gerente de la filial uruguaya de Texaco Co.
Aquel silencio se prolongó hasta casi la finalización del primer mandato del “progresismo”, cuando lacónicamente Danilo Astori anunció “importantes inversiones en minería”.
Tras tanta clandestinidad, mostró su cara la transnacional hindú “Zamín Ferrous”. El pulpo extendería sus brazos desde la zona de Valentines.
El capital a aplicar superaría al de la controversial “UPM”, ex “BOTNIA”. Era, de seguro, un suculento plato.
El Ing. Fernando Puntigliano, hombre del gobierno vazquista en la Administración Nacional de Puertos, dejó sus funciones y pasó automáticamente a comandar el emprendimiento. Es el “country manager” (gerente y personero local máximo) de la compañía.
Ahora, es secundario saber a quien responde este “yuppy”, confeccionado a la medida de lo “público-privado”. Después de todo, Vázquez había demostrado cómo se puede encontrar la piedra con la cual tropezar, para caer de rodillas ante el FMI…
Iré al grano.
La “Red de Economistas de Izquierda del Uruguay” (REDIU), en las postrimerías de 2010 publicó “La Torta y las Migajas”, en una edición de “Trilce”. El académico Ruben Elías, con el título “El hierro del Uruguay para el futuro de nuestros hijos”, entre otros elementos, aporta una decena de objeciones al proyecto “Aratirí” de la inversora de la India.
Me permito sintetizarlas así:
1.- La empresa controlará “in totum” el negocio(ón), que abarcará desde la extracción al acarreo y exportación. 2.- Utilizará un “paquete tecnológico” depredador, inferior al empleado en Europa. Afectará la agropecuaria, generará desarreglo ambiental y deuda social. 3.- No creará empleo permanente, ni calificación de mano de obra; sólo habrá un “boom” transitorio, vinculado a la instalación.
4.- Siguiendo conceptos de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), el objetivo de desarrollo de país no es compatible con este tipo de inversoras. Así, el plazo de compromiso operativo establecido, podrá ser extendido a la espera de momentos más rentables, en detrimento de la ocupación del personal contratado.
5.- Asimismo, estas transnacionales conjugan su poder en el mercado con acciones políticas diversas. Trabajan los “acuerdos de libre comercio”, auspician las regulaciones de la Organización Mundial del Comercio y de instituciones financieras (Fondo Monetario, Banco Mundial, Banco Interamericano”). Promueven cambios de la legislación local (Código de Minería en Uruguay).
6.- Estos emprendimientos penetran a través de facilidades y ventajas acordadas por los gobiernos, desconociendo las necesidades presentes y futuras de la población. Van en detrimento del partimiento nacional, producen gastos ilimitados de agua y para su provecho alteran la matriz energética. 7.- Cualquier conflicto jurídico se dirime a través de tribunales extranjeros, generando una juridicidad supranacional.
8.- Dos tercios del comercio internacional ocurre entre complejos industriales-financieros gigantes. La mitad del volumen de las transacciones sucede al interior de las corporaciones y subsidiarias. 9.- Estos proyectos están exentos de la obligación de efectuar inversiones de interés para el país. La minera “Aratirí” no propone ninguna nueva fuente de desarrollo industrial. 10.- Las multinacionales están opuestas a los mecanismos regulatorios, sin más intereses que los propios.

El segundo gobierno frenteamplista ha abierto las puertas del país, ha extendido la alfombra y ha dicho: ¡Bienvenido señor zorro!
A el también, en su gallinero, le volarán las plumas.

domingo, 15 de mayo de 2011

NUESTRAS CIUDADES

Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy

06.04.2011


El Sr. Domingo Ayarza ha tenido la amabilidad de entregarme la última edición de “Ciudades”, publicación que coordina como miembro de la Cámara Inmobiliara Uruguaya. Con una cuidada presentación, el número 32 registra actividades profesionales de la entidad y una selección de visiones referentes a este sector del mercado.
Deseo detenerme, brevemente, en el aporte que realiza Juan Francia Rava. Bajo el título “Asentamientos e inversiones en Soriano” alude a expresiones de un legislador oficialista local y a las del intendente, en punto al lacerante tema de los conglomerados habitacionales precarios.
¿Su erradicación, más allá de la entrega de unidades cumplida, cuánto tiene de transitoria y cuánto de definitiva?
Ambos políticos han recordado el volumen de los recursos aplicados para subsanar la cuestión de los sin techo.

El autor de la nota apunta a preguntar si la ciudad ofrece la funcionalidad suficiente para que el aludido paisaje de carencias amontonadas no se continúe reproduciendo.
Se sorprende de la “liviandad” con que se ha encarado el ordenamiento territorial departamental por parte de los actores que deben llevar adelante los estudios de la materia, comprendidos el titular del ejecutivo municipal, los ediles y, por su carácter de referente político, el diputado que porta el atributo de enlace gubernamental.
Sostiene Francia Rava que, si a la sazón, si no se logra una mayor extensión del área urbana, “los grandes perjudicados serán, en primera instancia, los ciudadanos de menores recursos económicos”. Relaciona la mejor distribución de los emprendimientos inmobiliarios con la necesidad de acceso a viviendas decorosas -en la ciudad- para evitar nuevas precarizaciones habitacionales. En un pasaje recuerda el impulso que cobraron a nivel mundial, desde los años 70, las políticas desrregulatorias, con fines privatistas. Y evidencia, así, el peligro del retorno a un nuevo “laissez faire, laissez passer” (dejad hacer, dejad pasar), en que las funciones tuitivas del Estado se esfumen para el super acomodamiento de los menos.
Anota -a título de prevención- sobre los numerosos llamados explícitos a capitales externos y la repercusión con que impactan en los negocios inmobiliarios, incidiendo e incrementando la metamorfosis o transformación de las ciudades (Colonia, Fray Bentos, Punta del Este).
Estas y otras consideraciones del articulista abren un campo apto para reflexionar.
Agregaría algo más. Los ciudadanos -es decir, los miembros de las ciudades- tienen no sólo el derecho sino, también, la obligación de participar. Ser sujetos pasivos en el pago de los impuestos equivale a renunciar a un poder de alta gravitación.
En Soriano y fuera de este departamento el ordenamiento territorial y la conducción de las ciudades debe contar con el ojo escrutador y exigente de los miembros de la comunidad. Las ciudades podrán ser más disfrutables cuanto más intenso sea el involucramiento personal, con sana pasión, en su defensa y progreso.
La ciudad es, en esencia, un bien colectivo. Requiere imprescindibles y claras regulaciones democráticas. Cada ciudad es un ámbito apto para vivir armoniosamente; sin tener que soportar abusos.
Es justa la exigencia de un ordenamiento territorial racionalizado. Ciudad no es sinónimo de selva o lugar apto para el dominio de los más fuertes.
Es plausible que la Cámara Inmobiliaria Uruguaya abra su órgano de divulgación y enriquezca los debates con la contribución de sus colaboradores y especialistas.-

TRAS LOS VELOS MASÓNICOS



Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 25.03.2011

No es la primera vez que abordo periodísticamente el tema masonería y, seguramente, no ha de ser la última. Lo he hecho desde un plano general. Esta vez, variaré el ángulo de enfoque. El abordaje será más particularizado. Apelaré al conocimiento directo que adquirí en tiempos juveniles y a mi relación con miembros de esta organización político-religiosa.
En la sociedad mercedaria de fines de la década del 30 del siglo pasado, Ernesto Etulain Marchesse, hermano de mi abuela paterna, era un conspicuo integrante de la logia. Tenía una postura anticlerical. Los republicanos de entonces condenaban las políticas de la iglesia romana, subrayando el valor del Estado como poder autónomo. Muchos de estos masones eran activistas por la causa por la educación vareliana y defensores de sus tres pilares fundamentales: laicidad, gratuidad y obligatoriedad.
En las conversaciones de familia estas cuestiones se cruzaban con la condena al dictador Dr. Gabriel Terra, salido de la masonería. Algo rechinaba.

Hacia 1954, Humberto Ritorni Bourget, comerciante chaná, con establecimiento en la calle Florida (hoy Careaga) en su intersección con Sarandí, era jefe del círculo en la localidad. Dialogaba habitualmente con él. Tuvo un pretexto y un día me condujo ante el Gral. Armando R. Lerma, grado masónico 33. Mi vínculo con Ritorni Bourget fue de una fraternidad estimulante. En forma simultánea, crecían en intensidad mis comunicaciones con el Dr. Alfredo Alambarri, pediatra eminente, partícipe de la cofradía.
Nuestras coincidencias sólo tenían un punto de quiebre. Ellos no eran ateos. Aún los unía la idea de un “supremo creador”.

Ritorni Bourget falleció prematuramente. Estuvo poseído por una vocación de servicio. Había compartido escenarios en poblaciones olvidadas llevando el arte teatral del pionero Brussa. Su mano silenciosa estuvo dada para quienes la necesitaran. Masón ortodoxo, como político nunca pidió cargos a los que pudo acceder.
Alfredo Alambarri, intelectual de versación y científico de alma, levantaba su perfil de hombre independiente. Supo resistir los embates antidemocráticos de Jorge Pacheco Areco y de Juan María Bordaberry. Pasó por la Cárcel Central de Policía, siendo objeto de interrogatorios macartistas. Asistió a la formación del Frente Amplio. Con su saber, un día llegó a mi casa y me dijo con indescriptible entusiasmo: “Lee esto”. Había cruzado a las filas del marxismo. La masonería ya no lo trascendía.
El Lic. José Olazarri, en su generoso libro de reportajes “En un tiempo y un lugar”, facilita la recreación de más recuerdos a propósito de personajes vinculados a la logia esotérica en Soriano.
Una entrevista al Dr. Alfonso Fernández Cabrelli (socio en los años 50 en el estudio del Dr. Helios Sarthou -gabinete jurídico al que por un lapso me integré como procurador) da cuenta del “asalto” que, con gran escándalo, se produjera a la sede de la congregación de Mercedes, en 1926 o 1927.
Fernández Cabrelli explica que fueron alumnos del colegio católico “San Miguel”, de la orden salesiana, quienes -inducidos por sus monitores- irrumpieron en la sede ritual. “Fuimos manijeados”, sostuvo. Y se retiraron del lugar porque, acotó, “sentimos miedo”.

Corría el mes de julio de 1991. Poco antes, nuevos intrusos habían penetrado en la casa misteriosa de la calle Manuel Oribe y José Enrique Rodó, con fines de robo. Ahora, Fernández Cabrelli, daba una charla en el Centro Histórico local, sobre la trayectoria de la logia. Hablaba como masón. Y, como tal, se explayó también en la conversación con el Lic. Olazarri, ofreciendo importantes datos.
El Lic. José Olazarri me confió que quedó impresionado por la forma franca y coloquial de Fernández Cabrelli, de quien me consta su manera abierta de actuar.
En “Penumbras. La masonería uruguaya (1973-2008)”, Fernando Amado muestra aspectos contemporáneos de una entidad que, tras bambalinas, prosigue incidiendo en la vida del país.
Hay muchos velos para descorrer.-

jueves, 24 de febrero de 2011

EL APETITO DEL SR. VÁZQUEZ

Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 15.02.2011

Tal cual uno de esos enamorados capciosos, que como prueba de ingenio dan vuelta a la manzana fisgoneando para la casa de la mujer pretendida, o que se paran en la esquina próxima para custodiar a la bienamada, así acaba de hacer su pública aparición el ex-presidente Dr. Tabaré Vázquez.
El objeto de su deseo no era una mujer. No señor. Se trataba de algo mucho más modesto, si se lo aprecia desde el ángulo de la excelsitud que supone armonizar la relación hombre-mujer.
Él es tan poco presuntuoso que, apenas, pretende llegar -por segunda vez- a la presidencia de la nación. Y en eso está.
No lo dice, no lo pide, no lo anuncia y, más aún, no lo niega. Mueve los hilos con la sutileza adquirida por el saber adquirido en las prácticas de la “monita secreta” (el viejo manual jesuítico) y en las afines enseñanzas secretas de la congregación masónica, de la que es miembro.
¿Cuáles han sido los pretextos esgrimidos para irrumpir en el cálido verano uruguayo y ubicarse bajo los haces de las luminarias televisivas y ganar espacios en medios radiales y de prensa?
Tuvo una idea sensacional: aprovechar el día mundial de lucha contra el cáncer para aparecer con un librito de divulgación de su autoría, relativo a la disciplina oncológica que ejerce. Nada censurable en sí. Por el contrario, la apariencia lo mostraría en una acción plausible.
Pero, a poco que se examine el contexto, se ven las patas de la sota.
Para el mismo día, sus cofrades del aparato frenteamplista le dieron la bolada para que fuera -oh!, prodigiosa casualidad- orador invitado en la celebración que tal fuerza política realizaría en la sede palaciega de la avenida Agraciada..
La bulla había que orquestarla para el 4, ineluctablemente. Así se hizo. Aunque la fecha frenteamplista no era esa, sino la del día después. Pero todo se manipuló para ofrecer la amplificación política conveniente al designio.


Cabe recordar que, cuando el 5 de febrero de 1971, se creó el Frente Amplio como un verdadero desafío histórico, Vázquez no estaba en el Salón de los Pasos Perdidos. No militaba en la izquierda. Sus menesteres eran otros. Desconozco si entonces estaba iniciado como miembro de la cofradía masoniana. La dictadura avaló, poco después, su ida a Japón y, desde el diario “El País” (de Montevideo), fue uno de los que suscribió el saludo al “presidente-dictador” Gregorio Álvarez, conspicuo miembro de la citada organización secreta.
La operación del pasado 4 fue tan sin recato que terminaron catapultando hasta su compañero de fórmula presidencial, con lo que desnudaron la intención subyacente.
Así de apurado el mozo y sus obsecuentes.
¿Y la masa de los enrrolados frenteamplistas? ¡Muy bien gracias! Habrá tiempo de consultarla, ya que, por ahora está acrítica y atónica, lo que no excluye que puedan existir repugnados, rebeldes y estupefactos ante la maquinación.
¡Qué apetito más tempranero el del Dr. Tabaré Vázquez para deglutir las lentejas!


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lunes, 29 de noviembre de 2010

PRUEBAS SOBRE PRUEBAS

Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 17.11.2010

Apelaré al aforismo jurídico que establece “a confesión de parte, relevo de prueba”. Se trata de visualizar cómo se suman los nuevos crímenes del imperio, ahora con la exposición de documentos oficiales secretos, confirmatorios de prácticas de guerra prohibidas. Y, como si fuera poco, rematados con confesiones paladinas que Georges W. Bush relata en sus memorias.
Acudiré, primero, a una fuente uruguaya, de tradicional adhesión a la política de los Estados Unidos de (Norte) América. Me estoy refiriendo a ediciones recientes del diario “El País”, de Montevideo.
La correspondiente al 23.10.2010, en la sección A, página 5, a todo lo ancho -6 columnas-, titula en nota que ocupa media hoja: “Denunciaron torturas de EE.UU. en Irak". Subtítulo, también a 6 columnas: “Filtración. Según archivos militares hubo 109.000 muertos en guerra, 63% civiles”. A continuación ubica el origen de la noticia que viene en desarrollo: “Londres. AFP y ANSA”. La introducción, en negrita, anota: “Torturas, ejecuciones y crímenes de guerra con complicidad de fuerzas estadounidenses en Irak fueron divulgados por Wikileaks, en lo que se supone la mayor filtración de archivos clasificados. Las autoridades de Estados Unidos relativizaron la información.” En letra destacada, en la 2da. columna puede leerse este resumen: “Dudas: Los archivos señalan que 15.000 civiles murieron en hechos desconocidos”.

Tomo ahora el texto que, como pie de una foto que muestra la sevicia militar contra prisioneros, dice: “Torturas: “Los informes revelan que EE.UU. conocía los castigos a prisioneros iraquíes pero ordenó a sus tropas no intervenir”.
Lo que viene después, línea por línea, no tiene desperdicio. Desde el inicio de la guerra iniciada por los norteamericanos hasta fines de 2009 -precisa el informe de Wikileaks-, 109.032 personas perdieron la vida. Las víctimas civiles fueron 66.081. Los documentos secretos alcanzan a 400.000 piezas. Llegaron a “Le Monde”, “The New Cork Times”, “Der Spiegel”, “Al Jazzeera”, “Bureau of Investigative Journalism”. Una bomba distinta, cuyos detonadores se accionaron para estallar en manos de sus guardianes pretorianos.
Se citan casos de “detenidos vendados y colgados de sus extremidades, sometidos a golpes, patadas y shocks eléctricos”. Hay reportes que dan cuenta de la muerte de los torturados. Un oficial médico de Estados Unidos reporta “golpes y quemaduras, así como visibles heridas en cabeza, brazos, torso, piernas” de un hombre que apareció suicidado…

¡Seguro, más de lo mismo! Muy cerca nuestro hemos visto algo de este film.
La Sra. Hillary Clinton, al mejor estilo del Departamento de Estado, criticó las filtraciones. No el vandalismo.
Más elementos, irreprochables por su fuente. 26.10.2010. Título: “El silencio es la respuesta de EE.UU. a las denuncias de Irak”. Subtítulo: “Guerra. Ciudadanos atónitos ante revelación de Wikileaks”. Indica Daniel Herrera Lussich (alias “El Pingo”), corresponsal permanente de “El País” en Washington, que Julián Assange, periodista australiano, de 39 años, “amenazó con seguir publicitando, en serie, documentos de las torturas en Irak”. Se trata de quien sustrajo la información y se proclamó “enemigo de la violencia y torturas en las guerras”.
Como si esto no fuera suficiente para llevar a sus autores a un tribunal penal internacional -que no se instala- , el ex-presidente de USA George W. Bush dio una prueba escrita: sus memorias.
Acudo como fuente a un despacho de CNN México, tomado de Internet. Se ubica con los caracteres http:/mexico.cnn/mundo/2010/11709/george-w-bush justifica …
Revela: “Los expertos de la CIA elaboraron una lista de técnicas de interrogación. Bajo mi dirección, el Departamento de Justicia y los abogados de la CIA llevaron a cabo una revisión legal”. Una puesta a punto.
Progresa en su sutileza: “El programa de interrogatorios mejorados respetaba la Constitución y las leyes, incluidas las que prohíben la tortura.”
Su proclamada religiosidad le permite manifestar, con buen cuidado: “Había dos que sentí demasiado fuertes, incluso si eran legales. Ordené a la CIA no usarlas. La otra técnica era el submarino, un procedimiento que simula el ahogamiento (negrita de CNN). Y continúa: “Sin duda el procedimiento era duro, pero los expertos médicos aseguraron a la CIA que en el largo plazo no hizo daño a nadie.”
Salvo a quienes mueren en el martirio, podría agregarse.
Es una aberración que el pillaje y el crimen tengan luz verde internacional.-

RETORNO DEL SIQUEIROS RIOPLATENSE

Escribe Walter Ernesto Celina
tangocultura@hotmail.com – 15.11.2010

Una declaración de la prestigiosa Academia Porteña del Lunfardo, en la que es figura relevante el maestro José Gobello, me puso ante el filme “El Mural”, cuyo centro es el célebre muralista mexicano David Alfaro Siqueiros.
Según como se mire hay, al menos, dos aspectos a tratar.
Uno, la apreciación de la Academia respecto de la secuencia referente a las honras dispuestas por el gobierno de Agustín Pedro Justo ante el fallecimiento de Carlos Gardel (Medellín 1935). El homenaje oficial habría respondido a un interés circunstancial, diversionista, al que contribuyó el periodista Natalio Botana -propietario-director de “Crítica”-, y no al sentimiento de conmoción real que afectaba a la opinión pública.
La “mitificación de Gardel no comenzó en las páginas de “Crítica”, anotan los académicos, creo que con acierto.
Esta había nacido décadas atrás y su crecimiento incesante alcanzaba nuevas y extraordinarias formas.
El asesinato, en el seno del Congreso Argentino, del senador Enzo Bordabehere, a cuyo lado estaba sentado el opositor destinatario de la agresión, Lisandro de la Torre, ocurría en horas concomitantes con la tragedia de Medellín. Un hecho bien podía disipar el otro, si se le utilizaba en forma adecuada, según la fórmula conservadora de derecha.
Es claro que la estatura -rioplatense e internacional- del cantante sobrepasaba, con largueza, cualquier especulación que quisiera tramitarse desde la prensa.
Más allá de la forma asumida por el guión cinematográfico, hay coincidencia en la crítica en señalar los aciertos de la reconstrucción de los escenarios de los años 30, en que se inserta el cuadro aludido.
El segundo elemento es muy trascendente. El filme no es una pieza documental. Posee el valor de una recreación, muy rica, de época, aparte del relato novelado.
Su director, Héctor Olivera, fue un puntal del cine argentino entre los años 60 y 70 y una conmovida voz contra la opresión. Le pertenecen “La Patagonia Rebelde”, “La Noche de los Lápices” y “No Habrá Más Penas ni Olvidos”. También los celuloides testimoniales “Argentinísima” y “El Canto Cuenta su Historia”.
“El Mural”
es un tributo al Bicentenario de la Revolución de Mayo. Su tema es la presencia de Siqueiros (1896-1974) en el Río de la Plata, quien es, también, una figura revolucionaria, tanto por su proclamado embanderamiento ideológico (Emiliano Zapata y Wladimir I. Lenin), cuanto más por su concepción artística, asumida desde el indigenismo.
El artista llega al Río de la Plata en los años 30. Montevideo no lo seduce lo suficiente y consolida vínculos con Buenos Aires. No obstante, capta al escenógrafo uruguayo Enrique Lázaro. Su relación es intensa con la poetisa uruguaya Blanca Luz Brum, esposa de Natalio Botana. La mujer, que entonces se proclamaba sandinista, termina sus días como pinochetista…
El Botana empresario había servido en las montoneras saravistas y ejercido el oficio de comunicador en Montevideo. En Buenos Aires fundó “Crítica”. Falleció en 1941, en un extraño accidente, a bordo de su auto Roll Royce.
Al conocer a Siqueiros le requiere componga un gran mural en su quinta “Los granados”. El mexicano accede y se instala en la villa residencial.
La crisis del sistema financiero de 1929 anima los debates, dentro y fuera de la izquierda. Siqueiros, Neruda, Victoria Ocampo, la mujer de Botana y éste conforman el friso de la cinta.
Existe coincidencia en los cinéfilos en cuanto a calidades diversas del producto: actuaciones, fotografía, fidelidad en el encuadre temporal, etc. Ciertos pasajes eróticos han dejado de ojos duros a gente con sensibilidad puritana.
Pero este tipo de desaprobación se relativiza, a tenor de las ideas que sobre el particular tenían los personajes en cuanto a la liberación sexual femenina. Tomaban mayor cuerpo en ese momento, con la potenciación de los enfoques socialistas, anarquistas y la aureola que dimanaba del comunismo soviético.

Con “El Mural” ha regresado David Alfaro Siqueiros trayendo la gloria de su arte. Se trata de una historia bella. Rioplatense. Tanto nos pertenece, que casi la podemos asir.-

miércoles, 22 de septiembre de 2010

INSÓLITO BORRONEO

Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com – 21.09.2010

La denominada historia reciente no se encuentra a la vuelta de la esquina, pero no está tan alejada que imposibilite que los investigadores recojan testimonios auténticos.
Una interpretación rigurosa deberá basarse en la más amplia compulsa de los instrumentos que sirven a la ciencia histórica, como son los documentos del día a día y las versiones aportadas por los actores de carne y hueso.
Un diputado del oficialismo, ex militante sindical bancario de los años ’70, realizó apreciaciones denigratorias de la conducta de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), que ante el golpe de estado de 1973, declaró la huelga general.
Un núcleo de ciudadanos que formaban parte de algunos de los sindicatos de la época, reivindicaron la estatura de la respuesta de la clase trabajadora y sus organismos de conducción.
A sus elementos demostrativos añado, modestamente, algunos de los míos.
Lo hago con la independencia de criterio con que siempre asumí no sólo la militancia gremial, cuando era estudiante, la sindical cuando fui adulto, y la política, en la que transité como joven batllista y, luego, como la de un izquierdista unitario, en todos los planos. Soy un hombre libre, sin más ataduras que con una línea de principios que mantuve desde muy temprana edad.
Los precenetistas y los cenetistas nunca transigimos con el avasallamiento de las libertades públicas y los derechos del pueblo uruguayo.
Desde 1959 participé de los históricos Plenarios Obreros Estudiantiles. Tenía una fundada esperanza en esta fuerza nueva. En 1951, presidiendo el Centro Universitario Mercedes, promoví la solidaridad con el querido gremio de estudiantes agrupando en su torno a los sindicatos locales. Un coletazo de la huelga que acompañamos en defensa de la autonomía universitaria, en dicho año, motivó una represalia que me costaría un año de estudios.
En octubre de 1965, ante movimientos de la soldadesca vernácula, varios gremios acordamos un paro de 24 horas en defensa de las libertades democráticas. Arbitrariamente se me separó del cargo en la Administración, con retención total de haberes por un año. Fui objeto de un crudo “sumario”, con conclusiones fascistoides, instruido en el Ministerio de Instrucción Pública por un Dr. De Posadas…
Con Alejandro Costanzo, del gremio de las telecomunicaciones de la época, promovimos la Confederación Intergremial de Funcionarios del Estado (CIFE) y, más adelante, la Unión de Organizaciones de Funcionarios del Estado (UOFE), hasta arribar a la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado, la tan denostada COFE de hoy, que no transige con el gobierno mujicano.
Orienté al Sindicato de Cuidadoras del Consejo del Niño, poniendo en marcha una potente columna de mujeres trabajadoras que cubrieron más de 10 años de luchas ejemplares. Fui secretario de la Asociación de Funcionarios del Consejo del Niño, hasta que llegamos a la formación de una más amplia entidad, la que agrupó a todas las unidades presupuestales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Adherimos a la huelga general y enfrentamos al ministro Dr. Marcial Bugallo, hombre de paja de los dictadores.
Pasé como detenido por el Cilindro Municipal, el estadio-cárcel. Fui penalizado por el Acto Institucional Nº 7, quedando destituido, medida que por extensión llegó a mi cónyuge. Sorteé severos apremios para vivir con decoro, manteniéndome en el país.
Hablo desde la dignidad con que mi conciencia me orientó en una época procelosa.
Como tantos, fui clandestino. Y hasta mi hijo, con poco más de 8 años, observaba la auto-vigilancia para asistir a la escuela pública.
J.J. Martínez, un comunista brillante de extracción anarquista, cuenta en Crónica de una Derrota, el comportamiento patriótico y leal con el pueblo uruguayo de los militantes cenetistas, en todas sus líneas. Y, diría -también- de los comunistas del nuevo partido que encabezara Rodney Arismendi, acompañado por Enrique Rodríguez, Gerardo Cuesta, José Luis Massera, Jaime Pérez, Alberto Altesor, Enrique Pastorino, Wladimir Turiansky, deteniéndome apenas en algunos, a quienes asistí como secretario de bancada parlamentaria.
Tras el cese de la heroica huelga general, proscriptas la CNT y la totalidad de los sindicatos clasistas, Gerardo Cuesta -del gremio metalúrgico- me comisionó su representación en un organismo sustituto que abogaría por el cese de las medidas liberticidas.
Promovimos gestiones y fuimos a discutir en las sedes de la Inteligencia Militar -de Bulevar Artigas y Gerardo Ramón- y de los Ministerios de Trabajo y del Interior.
Con el Cnel. Bolentini una delegación que, entre otros queridos compañeros integramos con Mario Acosta (de la Construcción) y Alfredo López (de la Industria Frigorífica), sostuvimos un diálogo ríspido, del que creímos no saldríamos sino para algún cuartel.
El vehemente coronel acusaba a José D’Elía -y demás dirigentes con captura requerida- de estar incursos en supuestos delitos, lo que rechazamos en forma contundente y activa con López. En un ataque de furia, Bolentini levantó la mano, bajándola violentamente sobre la enorme mesa de caoba que rodeábamos, gritando: -¡Paren, paren! ¡Qué vengan los taquígrafos! Tras el silencio, llegaron los amanuenses. Tal debate duró casi hora y media.
El brazo imperial era más fuerte que el nuestro. Poco o nada pudimos hacer.
Después de conceder un breve reportaje al Sr. Meyer, jefe de informativos de Radio El Espectador, aquella nochecita caminé cuadras y cuadras, cambiando de orientación, hasta que pude llegar a una finca de la calle Brecha. Allí me aguardaba Wladimir Turiansky para tomar las novedades.
Por esa época, Alfredo López participó de una reunión de sindicatos, convocada por el gobierno. Erguiéndose en la platea, con el dedo índice extendido hacia un grupejo de situacionistas, dijo que no lograrían embozalar a la clase obrera con gremios oficializados.
Esta es una historia nutrida con múltiples capítulos, colmados por un auténtico espíritu de clase que no supo de renuncios.
Comparto el rechazo efectuado por el núcleo de ex directivos de la CNT y, califico sin reticencia, como un acto de impudicia hacer borrones de tinta sobre páginas claras, insertas en las luchas de liberación de los uruguayos.
Me permito señalar, públicamente, la lealtad de los nobles compañeros que protegieron el secreto que me vinculara a ellos. Cito a Gerardo Cuesta y Wladimir Turianky, entre varios con los que mantuve contactos frecuentes. Muchos de ellos soportaron los vejámenes inauditos que imperaron en las ergástulas de la tiranía.

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martes, 21 de septiembre de 2010

DARWIN, GRINGO ILUSTRE

Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com – 17.09.2010

La desafortunada aprobación, por la Cámara de Representantes, que dispuso descolgar la denominación de la localidad sorianense de Villa Darwin, para volverla a la bastante remota e intrascendente de Sacachispas, llama a examinar algunas peculiaridades conceptuales y políticas que rodean el episodio.
Me sustraeré, en consecuencia, a consideraciones sobre los notables aportes del sabio inglés a la teoría científica sobre el origen del hombre y la evolución de las especies, las que colocaron firmes columnas en el desarrollo de las ciencias biológicas y otras complementarias.
En una labor ímproba, de la que da cuenta su Diario de Viaje, aparecen referencias amplias a su pasaje por Uruguay, cuyos campos recorrió, observando y recogiendo especies. A sus acopios, agregó impresiones sobre costumbres sociales y tipos humanos y, aún, descripciones acerca de las características de la vegetación vernácula y los paisajes.
Fue en una propiedad rural de un inglés, en Soriano, desde donde Darwin cumplió trabajos exploratorios e individualizó especimenes como calandrias, ñandúes, carpinchos, mulitas, etc., referentes para cotejos con otros ejemplares recogidos en su periplo.
Soriano honró su talento nominando el poblado -cercano a la estancia que lo alojó- con su apellido. A la vez, dignificó el culto de la ciencia.
Cuando, con ignorancia penosa, se argumentaba “vamos a arrancar ese nombre gringo para volver a ser Sacachispas”, el elemento xenófobo se lanzaba contra el nombre -siempre luminoso- de Charles Darwin.

Tal adjetivación, por definición, marca hostilidad hacia el extranjero, odio y repugnancia. Gringo califica al no autóctono de habla inglesa y, aún, a aquellos que no son hablantes del español.
Este modo de reivindicar el nombre Sacachispas marca una contradicción absoluta con el sentimiento de tolerancia y fraternidad cultivado por la sociedad uruguaya. Con fuerte presencia de italianos, españoles y con matices aportados por otros pueblos, el uruguayo reconoce su origen multicultural y ha cultivado el universalismo, sin renunciar a su matriz precolombina.
En 2009 el Ministerio de Educación y Cultura, por intermedio de la Ing. María Simón, y las Intendencias de Montevideo y Maldonado, en actos convocados por entidades diversas y organismos como el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil, homenajearon a Darwin. Placas conmemorativas fueron colocadas en Las Bóvedas, Montevideo, y en el Puerto de Maldonado.
Sería un paso de coherencia gubernamental que la malhadada media sanción de la Cámara de Diputados fuera paralizada por el Senado o, que el Poder Ejecutivo -eventualmente- ejercitase su poder de veto.

Debe de resultar muy lisonjero para los amantes de las tierras litoraleñas este formidable recuerdo, escrito de puño y letra, dejado por el sabio inglés: “El panorama del Río Negro desde la sierra (de Perico Flaco) resultó el más pintoresco de lo que en cualquier otro sitio vi.”

Randal Keynes, tataranieto de Charles Darwin, a la izquierda de la placa conmemorativa
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miércoles, 8 de septiembre de 2010

“EL GRAN ENGAÑO”, TRAGI-NOVELA PALACIEGA

Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com – 16.08.2010

1ra. escena – En el barrio

El gordito habilidoso sale de su casa, en el exclusivo sector de Punta Gorda. Endereza a su lujoso automovil. Se disparan alarmas. En el asiento trasero varias carpetas y libros dejan leer parcialmente sus rótulos: Sociedades Anónimas Las Pasivas, Grandes Tiendas con DGI, Hnos. Pier Anus, Nociones Básicas de Derecho Penal para Legisladores.

Anochece. Sale de la Av. Gral. Paz y avanza por Av. Rivera, hacia el centro. Entrepara la marcha a pocas cuadras, al llegar a la calle Grito de Gloria, y gira a la derecha. Alguien lo espera en el acceso a un colegio monástico. Por un pasillo llegan a un salón casi vacío. Una cruz de bronce, más abajo un enorme óleo de José M. Escrivá de Balaguer y, con letras negras sobre fondo blanco, la leyenda Opus Dei.
Sobre una enorme mesa de tapete rojo, un sacerdote conversa imperceptiblemente con los hermanos Dante Inferno, Jorgito y Pepe Peir Anus. Junto a ellos, un portarretrato con Juancho, quien paga pena de prisión. Más allá, una Biblia y la última edición del diario Le Observateur, en español.
El nuevo interlocutor toma asiento. Habla con sigilo, por si las moscas. Una sonrisa seca se recorta en los rostros de los caballeros de la tabla rectangular. Chocan sus manos, ágiles en el traspaso de bienes ajenos. La debacle de 2002 fue apenas un buen negocio para pocos.
El gordito, profesor, diletante y escritor de derecho penal, simpático, portador de una gran papada y bolsas liláceas bajo los ojos, fuma y fuma, como en el verso de Carriego.
Espera, ahora, jugar su gran partido. Es amigo de los Peir Anus. También, correligionario y confidente del Sumo Presidente, de quien atiende encargos. Desde cuestiones laborales -como operador patronal-, a asuntos internacionales, caso de las relaciones diplomáticas en el Plata.
Por encima de todo, es un vocacional de la intermediación abogadil
El partido va a comenzar.

2da. Escena – En el club político


El viento que cruza el campo se torna adverso para mover el balón. El Frente Zurdo cuestiona la posibilidad que el hombrecillo encare la defensa de los Pier Anus, personalidades excluidas del santoral patrio. Él expone. Son sus amigos. Ejerce una profesión liberal.
Se retira bajo una lluvia de calificaciones, no reproducibles. Salvo dos, a saber: Una, muy delicada. “¡Tú, Gonza, no eres socialista; tú estás casado con una caja registradora!”. Más duro, a alguien se le oyó: “¡Lustrabotas capitalista, lustrabotas de los Peir Anus!”.
Corrió el hombre gordito, desparramándose en brazos del Sumo Presidente. Justamente, estaba dedicado a sus reflexiones esotéricas en la sede exclusiva de la Congregación de Oriente, de la calle Mario Cassinoni. A un ademán del hombre, envuelto con un manto carmesí, el ujier se alejó hacia una lejana puerta.
-No te preocupes mi bien mandado amigo. Compensaré tus dolores. Serás ahora ministro de tierra, mar y aire. Podrás viajar. Eso sí, no preguntes nada si aprecias que vas en lanchas muy rápidas. Nuestra marina es la más veloz de la región.
E insistió, con tono paternal:
-Más, si te place, te condecoraré como canciller. Al menos, así, aliviarás los sinsabores que te dieron esas señoras de luto, parientas de desaparecidos, que no han creído en nosotros. Viajarás, como otros, hijo…
-Gracias Taba, contestó su interlocutor válido, con voz casi apagada.
Y agregó: -Nuestro socialismo es auténtico.
Una lágrima gelatinosa se le coloreó lila. Cayó desde uno de sus ojos, manchando el atuendo del hombre fuerte. Ambos ofrendaron una letanía en honor al Supremo Arquitecto. Un incienso ritual los desdibujó, hasta esfumarlos.

3ra. escena – En el deliberativo

Allá, por octubre de 2008, entró en vigencia una ley sobre moratoria y quiebre de empresas, con consecuencias civiles y penales para sus directores. La materia rozaba, en particular, diversas cuestiones jurídicas que habían bañado el Caso Peir Anus. La consagraron todos los partidos con butacas parlamentarias. Su principal informante fue Paraguayensis Abre-Ú, con sonrisas a diestra y siniestra.
Poco después, el estrenado canciller -sustituto del Doctor Boyardo-, llama a Paraguayensis y le requiere como gauchada una ley modificativa, que permitiera superar o esclarecer normas contradictorias entre textos preexistentes y el último sancionado. Con ademán gentil, el requerido acepta; pide firmas y la novísima iniciativa pasa a la Cámara Baja. ¿Qué tal?
Aquí, Santo Lorenzotti, denuncia las dudas que lo carcomen. El coordinador de la bancada oficialista, Verbal Cámepa, apura la aprobación del petit engendro. Lorenzotti, en una sesión pública, levanta la única voz que previene sobre sus efectos en causas abiertas. Adviértase: En un siglo más 17 años, las cláusulas que se derogaban sólo habían obrado para culpabilizar a unas cinco personas. ¡Tres de ellas, los miembros opusdeístas del clan Peir Anus!
Abre Ù conversa con el fallido defensor de los hermanos facciosos. El consejero de Taba Vasco Rosa insiste, convenciendo a Santo Lorenzotti, quien aún, con una alguna sombra de duda, decide abandonar sus reservas.
Empecinado, como cuando compareciera ante el Santo Oficio, Galileo Galilei volvió a manifestar desde su divino palco: ¡E pur si muove!
Desde abajo de la piedra saltó un gran cangrejo. ¿Cuándo?
Fue el 29 de julio de 2010, oportunidad en que un tribunal de alzada clausuró los procedimientos penales contra la mafia vernácula de los Peir Anus.
Hay griteríos palaciegos. Campanilla de orden en el hemiciclo. Las luces se van apagando.

Gran final

Entre lindezas varias, habían llevado al país al borde de la quiebra, hundiendo al pueblo en privaciones de toda índole, pagadas con miserias y dolores infinitos. Derivaron millones de dólares a cuentas del exterior.
Los cruzados del Opus Dei volvieron a juntar sus manos sobre el tapete rojo.
Celebraron, sobre un mar de sangre extraída a miles de compatriotas, con la vileza de los verdugos con oficio.
La tragi-novela termina aquí, por ahora.
Cualquier semejanza con nombres, fechas, lugares, circunstancias, personas, etc., es mera coincidencia. Sólo juegos de la imaginación.


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REFORMA DEL ESTADO

UN MINERITO DE MONTAÑA
Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com
– 14.08.2010
La vacua generalidad del “borrador del Consejo de Ministros” sobre reforma del Estado se parece mucho a una composición infantil.
He analizado el enunciado de propósito que lo encabeza, el alcance reducido de su ámbito y confusiones diversas que hacen a la noción de funcionario público de carrera, en la estructura del presupuesto por programa que delinea la Constitución.
El “rediseño” que se anuncia de la carrera administrativa muestra más, de lo mismo…
Cuando se sostiene que serán sustituidas “las viejas estructuras escalafonarias y de grados”, las preguntas subsiguientes pueden ser cómo, de qué manera, con qué instrumentos. El apunte precario subraya, en negrita, que se adoptaría una “concepción más dinámica de grupos ocupacionales y clarificación de los distintos niveles de responsabilidad”, soslayando “el ascenso casi automático de grado a grado”.

Cabe decir que las normas vigentes disponen los avances jerárquicos por antigüedad calificada. Esta debe atender grado, antigüedad real y calificación, dada por el jerarca del servicio, a través de comisiones que incluyen delegados del personal. En determinados casos, los ascensos se efectúan por concursos, no sólo para cargos técnicos, sino para administrativos. No es que no exista un sistema. Necesario puede ser profundizarlo, así como potenciar la clasificación de los cargos.

El texto divulgado no esclarece en qué consistirían los cambios, ni cómo sería una “nueva escala salarial”. ¡Vaya el detalle!
De lo impreciso se va a lo ampuloso: “Se implementará el Ingreso Democrático al Estado (IDE) a través de un portal electrónico”, o sea la “ventanilla única”, enunciado con cara lavada, de algo pedido por el Sr. Mujica. Sin embargo, saltimbanquis y ovejitas, pasan por entre las piernas del señor presidente.
Los locuaces redactores resuelven, seguidamente, inventar la pólvora. Escriben con fruición de copistas egipcios: “La Oficina Nacional del Servicio Civil (ONSC) cumplirá un rol fundamental en este nuevo diseño y se le conferirá el “empoderamiento” (vocablo arcaico, en desuso.) jurídico necesario e imprescindible (¡ni que faltara más!) para realizar el control y gestión global de los Recursos Humanos del Estado.” (Aplausos).

Estimados señores, jurisconsultos marcianos: la Oficina del Servicio Civil fue estatuida por la Reforma Naranja de 1966, fue liquidada su ley por la dictadura y, reinstalada al recuperarse la institucionalidad. Bastaría hojear la Constitución y detenerse en su Artº 60, apreciar su alcance y objetivo.
Parece que al gobierno de Tabaré Vázquez no le alcanzaron 5 años para reordenar un poco las cosas.
Por tal razón, nuestros exploradores tentarán la “simplificación de los vínculos laborales con el estado”.
Árdua tarea. En el período 31.12.2004-31.12.2009 el total de cargos y funciones públicas, saltó de 229.454 a 248.157. En esta masa revistan presupuestados, contratados permanentes, zafrales, eventuales y otras modalidades. En el mismo tiempo, otros funcionarios, denominados becarios, pasantes, con arrendamientos de obra, arrendamientos de servicios, contratos a término y otras yerbas, aumentaron de 12.271 a 16.800.
Lo demás del boceto oficialista es lo de menos. Le darán un estatuto a los funcionarios políticos y de particular confianza, pero no reducirán su número, ni establecerán las condiciones de competencia. Seguirán siendo nombrados a dedo.
Habría más para marcar. Pero, para tener una idea de por dónde van las cosas, esto alcanza.
La montaña parió un ratón. ¡Sí, un minerito!

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REFORMA DEL ESTADO



PAPARRUCHA MINISTERIAL
Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com
– 12.08.2010



Media docena de hojas, abundantemente espaciadas, con un tipo de letra 16, escritas en una carilla y atravesadas con una superlegible indicación de borrador, dieron cuenta, hace pocos días, del más infeliz esfuerzo intelectual que haya dado a conocer un equipo de gobierno. Me refiero a los contenidos preliminares de la sedicente Reforma del Estado.
Paparrucha es, siguiendo sus usos idiomáticos, una noticia flaca, esparcida entre la gente; una tontería; algo menospreciable por insustancial y, hasta una masa blanda, como la del barro. En definitiva pues, algo así como una poción para distraídos o ignorantes.

El documento, tratado en una sesión del Consejo de Ministros, pretendió fortalecer los ademanes del presidente José Mujica. Se inicia con una introducción a la nada… Devanea: “El fortalecimiento institucional del Estado constituye un proceso de transformación fundamental en el camino que transita la sociedad uruguaya hacia niveles más altos de desarrollo económico y social. En dicho tránsito, que se verifica en un escenario internacional de creciente globalización -esclarecen los hábiles redactores-, el Estado está llamado a asumir responsabilidades indelegables en la afirmación y consolidación del interés nacional, asegurando capacidad, agilidad y eficacia al servicio de las condiciones de vida de la población.”
¿Cómo? Imposible sujetar el agua en las manos. Hablar, sin decir nada, es eso. Tanto, como irse por las ramas.
Inmediatamente el papiro exhibe los “Ejes de la estrategia de fortalecimiento institucional”. Son tres. Pasan por el NESP, “nuevo estatuto de servidor público”; “simplificación de los vínculos laborales con el Estado” y, finalmente, el deleitoso capítulo de los “funcionarios de carácter político y de particular confianza”, denominados -por un abogado y político tradicional- como “de particular desconfianza”.
Viene, de inmediato, la primera nebulosa conceptual. Se anuncia una “nueva definición jurídica de funcionario público del servicio civil dentro del marco de la Constitución -¿puede ser de otro modo?-, quien representa al Estado y no a un inciso en particular.”
¡Despacio, por las piedras!
Esta dama cojitranca, bautizada como la madre de todas las reformas, nace y deambula a la orilla del arroyo. Debe saberse que no es global. Elude tres áreas sustanciales que son las de los Ministerios de Relaciones Exteriores, Defensa Nacional e Interior. Hijos preferentes de una madre discriminatoria. El presidente ha dicho, además, que el ensayo se centraría en 2 o 3 secretarías de estado. Ergo, existe una focalización. Se dirige sólo a una parte pequeña de la Administración Central. ¿Y lo demás? ¿Chi lo sa? (¿Quién lo sabe?).
La voz servidor público es extemporánea. Las funciones públicas, en efecto, no son equiparables a la noción de personas al servicio de amos. El tufillo medioeval de la expresión no es de recibo. Ni está registrada en textos legales vigentes.
Luego, el trabajador estatal, por el hecho de estar en el desempeño de tareas públicas, no puede reputarse “representante” del Estado, como marca el papelito oficial. Para tal, precisa de una investidura especial, inherente a ciertos cargos.
Las confusiones siguen. Se manifiesta que los funcionarios pertenecen a todo el Estado y no a cada inciso (esto es, a los ministerios y, general, los organismos autonómicos, ordenados numéricamente en el Presupuesto General del Estado).
Los funcionarios se agrupan en las unidades de cada inciso, en escalafones diferenciados para el cumplimiento de los respectivos programas. Dicho ordenamiento conlleva, asimismo, a posibilitar la carrera funcional, estatuida por la Constitución.
Desde la reforma constitucional de 1966, las fórmulas rectoras de las políticas de gobierno deben condensarse en los “programas presupuestales”.
El cumplimiento de los mismos depende de la responsabilidad y capacidad de los gobernantes, del núcleo que lo secunda y del partido que ocupe el poder. La eficacia de la gestión depende, en lo principal, de la cabeza. No de los pies. Aunque estos tengan que ver con el andar del Estado.
Los asesores del Consejo de Ministros parecen ignorar algo elemental: los funcionarios no son comodines, como en un juego de barajas. Un electricista del Ministerio de Turismo y Deportes no puede suplir a un médico de Salud Pública, aunque -tal vez- a alguien se le pueda ocurrir que a un especialista en informática o a un enfermero se le pueda enviar a barrer y cortar césped (lo que no estaría demás se hiciera por alguien en más de un espacio verde de tantas reparticiones públicas…). Quede dicho que, a pretexto de funciones estratégicas, no será lícito llevar y traer a los trabajadores del Estado -como maleta de loco- para cualquier lado. En el contexto de la Carta Magna los trasvasamientos de funcionarios, como regla general, son desquiciantes, perniciosos y, además, ilegítimos.
La historia al respecto, es muy ilustrativa. Así, sólo se gestarán acomodos, actos con desviación de poder y formas de sanción oblicuas, por razones políticas, antisindicales, etc.
Este borrador precisa ser puesto a luz del sol y lavarlo bien.
Eso seguiré intentando.

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DE OFICIO, OLFATEADOR

Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com
- 04.08.2010

La titulación alude al triste desempeño funcional del Sr. Juan Ángel Fernández, quien en la administración anterior accedió a un cargo de designación directa, bajo el pomposo rótulo de Director de Comunicaciones Institucionales del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y, actualmente, revista como Asesor de Prensa del Congreso de Intendentes.
Se ha manejado y opera -como pez en el agua-, en programas progobierno, en medios radiales y televisivos, conjuntamente con su esposa. Por supuesto, dispone de publicidad de institutos públicos.
El pasaje a la democracia no parece suponer para muchos afines a la concepción tupamara el desalojo de sus ideas conspirativas.
A veces del grupo surgen ciertos toques de acento prusiano.
Esta vez, posesionado el asesor ministerial de una modalidad de cuño macarthista, incursionó en una práctica que Uruguay conociera en las décadas de los 50, 60 y 70, a través de medios escritos y emisoras. A tal fin, elaboró su propia lista negra. En su index catalogó de confiables y no confiables a decenas periodistas y comentaristas agropecuarios.
Cae de su peso que, él y su esposa, habrían de ser los más confiables para el gobierno frenteamplista.

En 1947 -recorba hace 5 años el gran periodista Homero Alsina Thevenet-, comenzaría en los Estados Unidos a actuar un comité de investigación parlamentario.
Lo integró Richard M. Nixon, años después expulsado de la presidencia de esta nación, por actos de espionaje contra el principal partido, opuesto a su gestión.
El bando de las víctimas en las postrimerías de la década de los 40 se denominó Los 10 de Hollywood. El de los victimarios incluía cuatro categorías: 1) los empresarios que en secreto confeccionaron las listas negras y nunca reconocieron su existencia; 2) los diputados del comité inquisitorial que pedían profesión de fe democrática; 3) los políticos que dejaron avasallar las garantías ciudadanas y 4) un haz de directores, actores y libretistas que, para salvarse a sí mismos, acusaban de comunistas a sus colegas.
La persecución ideológica fue un gran pretexto para las dictaduras que comenzarían a tapizar América Latina.
A ellas se asoció el exterminio de opositores.
En Uruguay la experiencia más reciente dividía a los ciudadanos por 3 letras: A, adeptos o confiables al régimen; B, dudosos y, C, subversivos. En esta clasificación estaban los hombres social y políticamente más comprometidos con la libertad y el cambio. Nutrieron cárceles y cementerios. Se exiliaron o sobrevivieron en el país como pudieron, en condiciones penosas, sin claudicar.

No he escuchado la reprobación más enérgica que pudo hacer el Frente Amplio de ese documento nefasto del señor Fernández. No lo hizo y no lo hará. Ha preferido dejar un lesivo episodio de caza de brujas como un hecho baladí.
La nueva izquierda, apoltronada, ahíta con banquetes empresariales, empleos, viajes y canonjías, vive ajena a las mejores prácticas republicano-democráticas.
Un Mc Carthy de bolsillo estuvo incubado en el ministerio que fuera de los Sres. Mujica y Agazzi.
No se consagró como un periodista digno. Apenas, como un triste olfateador.-
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LOS RELATOS DE MARISOL POR SOLEDAD LÓPEZ

UN ABRAZO A LAS SERPIENTES
Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com
– 05.07.2010
No sospeche el lector, acostumbrado a mis reflexiones políticas, que existe en la titulación principal alusión a un hecho folclórico de la actividad partidaria uruguaya. Esto del abrazo con las culebras (nombre común de varias especies de serpientes) es una mera coincidencia semántica, que no se compadece con la materia que habré de tratar.
En la nota Una novelista en Butantan informé sobre la actividad literaria de la bióloga riverense Soledad López y de su obra Marisol y las serpientes, la que transcurre en el gran escenario brasileño del Instituto Butantan y la Amazonia.
No corresponde a este comentario develar la trama de la novela que entra a circular; ni por razones de espacio, invadir el área de la técnica literaria.
Parece sí, conveniente, exhibir el valor altamente instructivo de muchas páginas, en una combinación no frecuente de escritura de ciencia y juegos imaginativos.

A fin de ilustrar, escojo dos pasajes.

1.- “…Era Creusa, quien venía a buscarme para que asistiera a la extracción de veneno de algunas serpientes, tarea que se realizaba una vez al mes y que estaba a cargo de dos científicos a quienes conocí.
Cuando entramos al laboratorio, los dos vestían túnicas, tapabocas y unos guantes especiales. Dos mujeres auxiliares, preparaban los tubos de cristal, rotulados de antemano, donde sería introducido el veneno de cada serpiente.
El Dr. Beraldo, jefe del Instituto, manipuló con destreza una vara con una horquilla en la punta, la que presionó sobre el cuello del ofidio, inmovilizándolo y obligándole a abrir la boca. Hecho esto, introdujo el tubo bajo los colmillos, presionó otra vez y la serpiente dejó caer, gota a gota dentro del tubo, su mortífero veneno. La operación se repitió durante horas, con diferentes especies. Yo asistía expectante a este trabajo lento y minucioso, aunque a veces un escalofrío de espanto y fascinación recorría mi cuerpo.”

2.- “…Por la mañana, luego de compartir la tarea de alimentar a las serpientes e ir anotando en mi agenda los datos científicos que esta actividad investigatoria me proporcionaba, salí a caminar por los senderos arbolados. Aunque el calor era casi insoportable, la fronda de los altos y robustos árboles proyectaba su sombra generosa, bajo la cual me cobijé.
Estuve revisando datos y anotando otros que me parecían relevantes. Mientras lo hacía, un pájaro asustado, luego de emitir un graznido de alarma, batió las alas y se alejó en vuelo rasante.
Me dispuse entonces, a regresar al laboratorio. Una flor inmensa, de color azulado, llamó mi atención. Era exótica y exuberante, algo que jamás había contemplado. Me acerqué y cuando me disponía a fotografiarla, algo se movió entre la hierba. Sentí un dolor agudo en el tobillo, y descubrí, casi a mis pies, una serpiente de colores llamativos que escurriéndose velozmente desapareció entre las plantas.
Grité con todas mis fuerzas mientras me tendía en el banco de cemento, quedándome inmóvil. De inmediato, el Dr. Berarldo manejando una ambulancia se acercó a mí. Aterrada, le conté lo sucedido; en mi tobillo levemente tumefacto dos pequeños agujeros mostraban claramente las huellas de colmillos. Tomándome en sus brazos y sin perder un segundo, me depositó en la ambulancia dirigiéndose al laboratorio. Allí me inoculó suero anti-ofídico y me ordenó reposar en la camilla. Me dio a beber una jarra de un líquido ámbar y se sentó a mi lado. Comenzaron a nublárseme los ojos y perdí la conciencia.
Fui recobrándola de a poco, entre vapores blanquecinos, manchas borrosas a mi alrededor y voces que sonaban en sordina pero imbuídas de esa dulzura que encierra el idioma portugués. Abrí los ojos y al primero que vi fue al Dr. Beraldo, a su lado estaba Creusa y dos enfermeras sonrientes. Miré hacia mi tobillo y lo vi tumefacto, de color morado y también vi la jeringuilla del suero pinchando mi pierna, que apenas sentía.
¡Qué ironía! pensé; mordida por una serpiente en el propio serpentario.
Estuve bajo observación del especialista durante 48 horas, por si presentaba alguna complicación infecciosa…
…La dirección del Instituto llegó a la conclusión que a algún colaborador anónimo, de los muchos que llevan especies como donación espontánea, se le hubiera escapado el ofidio y, por temor o ignorancia, no realizó la denuncia correspondiente.
La seguridad que rodea al Butantan, cubre y elude cualquier tipo de riesgo.”

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UNA NOVELISTA EN BUTANTAN

Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com
– 05.07.2010

SOLEDAD LOPEZ VIAJA CON MARISOL
Verdadero o falso, Marisol partió del Aeropuerto Internacional de Barajas (España), arribando al de Congoñas (Brasil), donde la esperaba otra bióloga que la llevaría al Parque Butantan (San Pablo).
Soledad López es una prolífica autora riverense, de profesión investigadora en ciencias, quien ha librado un magnífico relato didáctico, donde como en un caleidoscopio se entrecruzan historias de su labor, con escenas de la vida íntima, tejidas con tierna naturalidad.
Acaba de entregarse al público el título Mirasol y las serpientes, en edición de Tradinco (Montevideo), de 160 páginas.
La escritora divulga su producción desde 1960, en que aparece un volumen de poemas, seguido, en 1961, de una novela social. Cultiva la literatura infantil y el cuento. Traduce del portugués y publica con otros autores. Es distinguida en Brasil en 1986. En Uruguay alcanza reconocimientos del Ministerio de Educación y Cultura, la Intendencia Municipal de Rivera y entidades locales.
Y bien, en el gran parque paulistano al que llega Marisol, se encuentra el Instituto Butantan, centro real de referencia científica mundial, productor de sueros antiofídicos.
ANTES DE ENTRAR A BUTANTAN

Valgan unos puntos suspensivos al asunto central para recordar qué son los ofidios o serpientes.
Pertenecen a la clase de los reptiles. Presentan cuerpo alargado, generalmente cilíndrico, con achatamiento lateral en los tipos arborícolas y marinos. Ápodas, no disponen de extremidades externas, aunque algunas conservan vestigios de patas traseras (fenómeno de “adaptación” estudiado por Charles Darwin). De modo periódico cambian la piel y la cubierta córnea exterior, comprendida la membrana transparente protectora de los ojos, los que careciendo de párpados móviles permanecen constantemente abiertos.
La serpiente contrae sus músculos para generar una serie de ondulaciones que le permiten avanzar, trepar o nadar. Pueden poseer hasta 400 vértebras, lo que asegura flexibilidad en los movimientos. El sistema vertebral facilita la acción de músculos poderosos, responsables de la locomoción, la captura de presas y su ingestión
Las piezas del cráneo gozan de gran movilidad y pueden dislocarse en varias direcciones Ambas mandíbulas cuentan numerosos dientes afilados, similares a agujas, curvados hacia atrás en dirección al fondo de la boca. Están dispuestos en seis hileras paralelas al eje longitudinal de la cabeza. Dos hileras a ambos lados de la mandíbula superior y una en la inferior. Excepto en las especies venenosas, los dientes son macizos y se reemplazan cada cierto tiempo. Cuando realiza la captura, los dientes curvados le posibilitan firmeza en la sujeción. La presa muere rápidamente y es engullida por movimientos alternos de las hileras de dientes, que hacen que entre en la boca.
Las especies venenosas tienen dos dientes huecos, denominados colmillos, en cierto modo similares a una jeringuilla hipodérmica, que se sitúan en la parte delantera de la mandíbula superior.
Las cobras y las serpientes de coral representan al grupo de los proteroglifos. Sus colmillos no son móviles, sino que están constantemente erectos. Se conectan por un conducto a dos glándulas venenosas -salivares modificadas-, ubicadas a ambos lados de la cabeza y detrás de cada ojo. La serpiente tiene que morder para inyectar el veneno. Pueden morder en cualquier momento y desde cualquier posición, aún debajo del agua. Atacan desde una posición defensiva Se enroscan sobre sí mismas y proyectan su cabeza y parte del cuerpo hacia la víctima. Al emerger la cabeza desde los anillos, el animal lleva la boca abierta de par en par.
Una modificación, presente en las especies arborícolas, les permite emitir un chorro de veneno hacia los ojos del enemigo, pudiendo ocasionar ceguera.

REFLEXIÓN EN EL PARQUE CIENTÍFICO
En el inicio de su aventura, cuenta Marisol: “Subimos al coche rojo de Creusa la que, pisando el acelerador, salió en disparada hacia la carretera que nos llevaría hasta el Butantan, que acababa de cumplir 100 años. Mientras nos dirigíamos hacia allí, supe que además del serpentario al aire libre, el Instituto tiene un Museo Biológico, con 54.000 ejemplares de serpientes vivas traídas del mundo entero; de ahí su atractivo turístico, recibiendo medio millón de visitantes anuales.
Antes de aceptar la invitación, decidí actualizar mis conocimientos sobre ofidios. Supe que hace 130 millones de años que habitan la tierra. Llegaron antes que los dinosaurios, sin embargo, aún se conoce poco sobre ellos. Uno de los rasgos característicos es que cuanto más colorida es la serpiente, más venenosa es.
En Brasil, existen 300 especies, de las cueles 65 son ponzoñosas. Las variedades están distribuidas por todo el territorio, aunque las más destacadas son la gigantesca sucuri, que habita la floresta amazónica; la jararaca, que pese a habitar en todo el territorio, se concentra en la mata atlántica y la cascabel, que se oculta en los cerros pedregosos.
Cuando llegamos a Butantan, nos recibió su director Dr. Wilson Beraldo y su asistente el también científico Sávio Santana. Con ellos recorrimos el serpentario donde, alojados en cajas de cristal, reposaban cientos de ofidios.
Luego de interiorizarme de los pormenores de su funcionamiento, decidí recorrer sola el museo. Amplias avenidas arboladas con caminitos estrechos invitaban a curiosear las diferentes áreas que allí funcionaban.
Carteles indicadores, llamaban la atención a los turistas para que tuvieran sumo cuidado y no se aventuraran más allá de lo permitido.
Busqué el área donde se exhibían todas las especies de las cobras más venenosas. Una naja azulada, cuando me vió, comenzó a hinchar su cuello mientras sus ojillos crueles se posaban sobre mí. A su lado, en una caja de cristal donde habían introducido un tronco de corteza anaranjada, una pitón dormitaba plácidamente enroscada. Debía medir, por lo menos, 4 metros y medio y su cuerpo era casi tan grueso como el tronco de un árbol.
Pero lo que me llamó la atención, era un único ejemplar verde oscuro de una serpiente no muy conocida. Con precaución me acerqué a leer el cartel indicador donde se esclarecía: mamba, especie que habita algunas regiones africanas, la más mortal de todas. Suele llamársele “boca negra” porque el interior de su boca es de ese color. Su picadura es tan ponzoñosa que mata en pocos minutos.
Hombres y mujeres con delantales azules entraban y salían del edificio, en un trajín afanoso.
A mi lado, cruzó un joven mulato, llevando una enorme jaula llena de ratones. Al notar mi gesto de sorpresa, explicó en un cadencioso portugués:
-É para as cobras.
-¿Son el menú diario?,
pregunté con una mueca de repugnancia.
-Sim.
Soledad López, investigadora y novelista, tiene muchísimo más para relatar de ésta, su más reciente obra.-
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