domingo, 7 de marzo de 2010

MÁS SOBRE LA NUEVA IZQUIERDA

UNA IRONÍA DE LA HISTORIA
Escribe Walter Ernesto Celina
waltercelina1@hotmail.com – 07.03.2010

Apenas dejé los pantalones cortos, me enrolé en concepciones de izquierda y, a lo largo de mi tiempo vital, bregué por ellas, en los más diferentes planos. No he sido ajeno, en consecuencia, ni a sus rigores, éxitos y vicisitudes.
Con Raúl Sendic tuve una relación muy fraterna, aunque sin compartir su metodología para el arribo al poder.
Mi trato fue asiduo y cordial con Enrique Erro. Tanto cuando fue legislador, como cuando estuvo en el llano. Y no olvido el momento en que perdió la única banca obtenida en la Unión Popular, junto a los socialistas. Así, con votos de izquierda, el Partido Nacional usufructuó de una diputación más, con Nenuca Soares de Lima.
Recuerdo perfectamente el momento en que la agrupación de Erro pidió su incorporación al flamante Frente Amplio, sujeta a determinadas condiciones. Ello motivó el aplazamiento del lanzamiento público que había acordado la nueva fuerza.
Era el tiempo de las 30 Medidas, hoy empaquetadas y archivadas.
Podría hasta citar la entrevista del dirigente con el Gral Líber Seregni, pues atendí la primera secretaría de la coalición.

En el conglomerado escindido del partido blanco estaba José Mujica, según las biografías que dan cuenta de su historial.
Tengo presente el inicio de su carrera política institucional y su ingreso a la Cámara de Representantes. Asimismo, su llegada al Palacio Legislativo en un birodado, lo que generó una sorpresa inusitada en el personal que, en principio, desconfiaba en franquearle el paso…
Algo parecido al caso del representante comunista Lizarraga quien, varias décadas atrás, no dejaba su overol cuando asistía a las sesiones. Una señal diferente, como para no empalidecer las ideas…

Pero, el destino de Mujica fue distinto, más allá de suscitar reminiscencias de la época dura, bizarra, de la izquierda marxista.
Su ascenso se hizo cada vez más consistente. Su personalidad entró a manifestarse en el nuevo escenario escogido.
El pueblo uruguayo lo acaba de ungir Presidente, en comicios libres, según las normas constitucionales y legales.

No obstante estas referencias -y otras que podría citar-, no lo conozco en persona. Tampoco lo he votado. Ni ahora, ni antes.
Guardo hacia él el respeto que me merecen los militantes que, superando las torturas, lograron sobrevivir con heroicidad.
No omitiré señalar que, muchos amigos míos pasaron por ellas. Otros están en el registro atroz de los desaparecidos.

El mundo tuvo cambios importantes. La globalización es la nueva coraza con que se presenta un sistema que amasa ganancias abusivas, somete y genera inequidades planetarias.
Las izquierdas europeas perdieron la brújula, buscaron el centro y cohabitan en el nuevo-viejo status. No se agiornaron. Carecen de banderas y programas de cambio. En nuestra América, la socialdemocracia mueve sus peones al compás del mundo desarrollado y se aclimata, como ha sido su comportamiento histórico.
Cabría preguntarse: ¿Y ahora hacia dónde va el Sr. Mujica?

En una audición dominical de Radio El Espectador, que difunde el publicista Edmundo Canalda, se analizó la figura de Mujica, horas antes de su asunción presidencial.
Entre los invitados, se encontraba un compañero de la pasada actividad clandestina del presidente.
Procuré encender una polémica.
Remití este mensaje de texto, el que fue leído: “Mujica: ¡Qué ironía histórica, remar tanto para llegar al neobatllismo!”
El conductor expresó: “¡Contundente ¿no?!”, pero ninguno de los asistentes recogió el guante.
Cuando los principios y la doctrina política se lavan en las aguas del pragmatismo -que es una postura filosófica ajena a la izquierda-, se corren riesgos.
Es de desear que José Mujica y su gobierno no los tengan y que la acción a emprender comience a enderezar el fiel de la balanza, con acento artiguista.
Si ello no sucediera, deslucidos quedarán el presidente, los acompañantes y su partido.
Tanto, como si los trajes confeccionados por la Sastrería Mutto fueran sumergidos en una solución con abundante hipoclorito.-

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miércoles, 3 de marzo de 2010

OTRA VEZ LA PLAZA “LÍBER SEREGNI”

SRA. INTENDENTA: ¡TOMO SU PALABRA!

La Esc. Hyara Rodríguez, quien desde hace unos días ejerce la fase final del período de gobierno en la Intendencia Municipal de Montevideo, ha dicho en reportaje concedido a “El País”, el 28 de febrero último: “Trataremos de afianzar las cosas que están en marcha, muchas de las cuales, además, fueron elaboradas en mi órbita (el Departamento de de Acondicionamiento Urbano); ya sea del Plan de Movilidad, del PIAI, u obras de Espacios Públicos. Por lo tanto, tengo mucho interés de que esto culmine bien…”

Hace escasos meses fue inaugurada la plaza “Líber Seregni”, en el área que ocupara la antigua Estación Central de Tranvías, sita en el Cordón, en la manzana comprendida por las calles Eduardo Víctor Haedo, Daniel Muñoz, Martín C. Martínez y Joaquín Requena.
Una falencia del proyecto fue la no instalación de baños públicos, desoyéndose por los arquitectos proyectistas comunales un requerimiento expreso de los vecinos, en la reunión del 09.07.2007.
Con motivo de los conciertos de febrero último, la omisión se puso de manifiesto. El Centro Zonal 2 no previó baños químicos, generándose incomodidades a la nutrida asistencia.
Obviamente, no es afortunado pensar que los comercios de la zona queden librados a resolver algo que la Intendencia no hace. Consecuencia: Más de uno cerró sus puertas ante el flujo inusitado de público.

Ha sostenido la Sra. Intendenta que “la descentralización actual tocó su techo”.
Como ciudadano del lugar, y como contribuyente que paga tributos onerosos, agrego mi insatisfacción por la pasividad y negligencia evidenciada por los responsables del CCZ 2, quienes en escasos meses de inaugurado el espacio público, no lo han cuidado -como se merece- una obra comunitaria costeada por los montevideanos, con la que se pretende honrar la memoria de una personalidad reconocida.
Al enchastre desorbitado de bancos, paredes, tachos de residuos con leyendas y dibujos, se agregaron destrozos diversos, robos de elementos constructivos y una lastimosa atención del enjardinado. Aquí nadie vio nada. Nadie pudo decir nada. Nadie hizo ni hace nada.
Sra. Intendenta: Verifique personalmente esta inepcia. Obre, ejercite su autoridad y haga cumplir lo que, por no hacerse, ha llevado a la plaza “Líber Seregni” a un deplorable estado.
Es bueno tener recuerdo que “al compás de la cabeza, se mueven los miembros”.
WALTER ERNESTO CELINA
waltercelina1@hotmail.com


HAYES DE PALACIO

Escribe Walter Ernesto Celina
mailto:waltercelina1@hotmail.com%20- 23.02.2010

Está casi en la tapa del libro. Cuando un partido democrático de oposición salta del llano al poder, experimenta cambios. Aquellas concepciones de izquierda que pudieron alimentarlo, comienzan a diluirse
Y vaya, si el Frente Amplio ha experimentado transformaciones desde su irrupción al gobierno municipal montevideano, primero, y tras su acceso, luego, a los comandos del poder nacional y numerosas intendencias departamentales.
Inicialmente, fue la distribución cuotificada de cargos en la administración primigenia del Dr. Tabaré Vázquez, en Montevideo. Más adelante, cuando el Frente se acercaba al poder, participó de una negociación de puestos llevada a cabo por el Cr. Danilo Astori. Peleó por una presidencia de la Cámara de Representantes para un correligionario suyo -por un período- y obtuvo alguna otra achura.

Los cinco años del gobierno de Vázquez exhiben páginas vistosas.
Así, las que cobraran notoriedad en el libro Pepe Coloquios, donde el nuevo presidente José Mujica, alude a la voracidad descomunal de los camaradas socialistas para posesionarse en el aparato del Estado. Más que una estupidez -para parafrasear al mandatario saliente-, se trata de una verificación palpable.
¿De qué estamos hablando?
No de la defensa de ningún principio; no de la exposición de ideas, ni de proyectos concretos. Tampoco de una depuración democrática de la organización del partido de gobierno.
Todo es más rupestre, menos limpio, más salvaje.
Lo afirman quienes están dentro de la fuerza. No ningún radical, ultraizquierdista u opositor de derecha.

El Ing. Daniel Martínez -que obtuvo una banca de senador-, quería además ser intendente por Montevideo. Se autocatapultaba con el Partido Socialista. Pero, un acuerdo entre el movimiento de Participación Popular con el Partido Comunista -de ínfima presencia electoral-, sacó de la galera a una candidata de esta agrupación y la proclamó postulante única del FA para la capital.
La entente enterró el sueño del pibe del Sr. Martínez el que, sin más, fue enviado a llorar al cuartito.
De fondo, lo grave, fue el desconocimiento del derecho de los frenteamplistas del departamento con más votos, de tener 2 o 3 candidatos comunales, tal como se posibilitó para el Interior.
Cuestiones internas, por cierto, de una coalición con mucho personalismo y poca democracia.

Esteban Valenti, graduado como empresario político y adherente al llamado Frente Líber Seregni, asesor de imagen antes de Vázquez y, últimamente de Astori, prevenía, hace unos días, sobre la perentoriedad de saber controlar la fiebre de poder y la soberbia de palacio (Bitácora y Entrega 2000 Nº 726). Forma explícita de confesar que el virus de las guerras instestinas y otras yerbas atacan a los miembros de la izquierda centrista uruguaya.
Termómetro en mano, el publicista de referencia ensayó una diagnosis y prevención más severa: El que se excluye y se va, se jode.
Muy claro. Para no joderse hay que quedarse a resguardo, dentro del palacio.
Como lo hizo su correligionario Martínez, quien desde Facebook lloriqueó y pateó contra el clavo, para después disculparse…
Por un puazo perdió su trompo en la troya, pero quedó ahí, mirando desde afuera. Porque, como afirma su correligionario Estaban Valenti, si se margina del reino, sucumbe.

Esta es la nueva izquierda inaugurada por el Dr. Tabaré Vázquez.



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