miércoles, 11 de julio de 2012

STORA ENSO & ARAUCO


LA SOBERANÍA COMO ANTIGUALLA DE MUSEO
Escribe Walter Ernesto Celina - 02.07.2012


Hablar de Stora Enso y Arauco no es otra cosa que hablar de un cangrejal oculto bajo una piedra brillante, denominada Montes del Plata. Y en particular, de las características del malhadado contrato de inversión suscrito entre las dos corporaciones no nacionales con el Poder Ejecutivo de Uruguay.
El conjunto económico de referencia operaría una nueva y gigantesca planta de producción de celulosa en las inmediaciones de la localidad coloniense de Conchillas, en el paraje Cuchilla de Pereira, inmediato al Río de la Plata.
No es el objeto de esta reflexión analizar con qué visión política de renuncia a la soberanía actúa el progresismo gobernante en relación a tradiciones democrático-republicanas y de izquierda, por las que se batieron personalidades ilustres del país.
Me detendré en la consideración de aspectos formales que hacen al sistema de garantías jurídicas de un Estado de Derecho, el que se viola en aras de un negocio vidrioso.

Desde hace un tiempo la cuestión está en los estrados judiciales. Se originó cuando una de las Fiscalías Civiles tuvo dificultad para acceder a informaciones oficiales -de suministro obligatorio- sobre los términos del acuerdo de inversión pactado con la corporación extranacional.
La demanda obligó a que las partes dejaran sin efecto una cláusula de confidencialidad, con la que se quería mantener y lacrar como secreto un asunto de interés público.
Desatado el paquete y, como muchos ya presumían, saltan en todas direcciones -como accionados por resortes- horrores vandálicos contra  la juricidad interna. Algo pocas veces visto en el tiempo postdictadura.

El expediente en curso se caratula “Fiscalía Letrada en lo Civil de 3er. Turno c/ Estado - Poder Ejecutivo y otro - Demanda de declaración de nulidad absoluta de contrato de inversión entre el Poder Ejecutivo y Montes del Plata”. Juzgado Ldo. de 1ra. Instancia en lo Civil de 16º Turno - Ficha 2-534/2010”.
El alegato de bien probado que formula la Fiscalía muestra tres elementos singulares a saber: 1) Un amplio repertorio de hechos, los que abarcan títulos y entrevistas difundidas por medios de comunicación, declaraciones, actas parlamentarias, libros, etc., más los fundamentos de derecho. 2) Requerimiento de remisión del legajo para su examen en la órbita penal y, 3) Dos invocaciones, una liminar y otra final, a valores fundacionales de la nacionalidad.
Se evidenció que la confidencialidad pactada solo tuvo semejanza con la nocturnidad con que el zorro se desliza para entrar a un gallinero…

Para apreciar la índole del negocio me detengo -por economía de espacio- en la transcripción que hace el alegato de un comentario del Dr. Hoenir Sarthou (abogado y frenteamplista insospechado, añado), quien sintetizó las características del acuerdo entre la privada de marras y el gobierno, de este modo: “Es difícil imaginar condiciones más favorables para cualquier empresario que las concedidas a Montes del Plata; exoneraciones tributarias, un puerto, una gran zona franca, autorización para mantener y adquirir tierras a nombre de sociedades anónimas, el compromiso de otorgar prioridad forestal a más tierras, la promesa de que el Instituto de Colonización no hará uso de la opción de compra que le permite la ley y, sobre todo, la garantía de que el Estado compensará a Montes del Plata por cualquier cambio tributario o legislativo que disminuya la rentabilidad, son algunas de las condiciones privilegiadas con las que nace este proyecto de inversión, y la segunda cosa que sorprende es que este contrato de inversión se haya manejado en secreto, al punto de que fueron necesarias reiteradas exigencias de un Fiscal para que se conocieran las condiciones pactadas.”
De lo que puede leerse, y de la exégesis exhaustiva que efectúa el Fiscal, aparecen transgresiones al derecho vigente del Estado Uruguayo. Terminando, y con palabras del acusador, baste exhibir esta perla negra del analfabetismo jurídico, que alguien también podría calificar de convención impúdica: “Y si bien por las cláusulas 9.1. y 9.2.5, se indicó que el presente Contrato se regirá por la ley de la República Oriental del Uruguay, enseguida, el Ejecutivo acordó que, a los efectos de la interpretación y ejecución del mismo, se tendrán especialmente en cuenta las disposiciones contenidas en los Tratados de Protección de Inversiones suscritos con la República de Finlandia y con la República de Chile, ratificados por las leyes Nºs. 17.759 y 17.059, respectivamente.
            De esta manera, se internacionalizó el contrato. Se trata de una cláusula de elección o selección del Derecho (pactum de lege utenda o de electio juris)…Se estableció un eslabón o enganche, propio de lo que se da en llamar ingeniería jurídica, que desplazó o substituyó a la normativa nacional de la República Oriental del Uruguay aplicable, y en cuanto se refiere, nada menos, que a la interpretación y ejecución del Contrato de Inversión. Se la substituyó por un Derecho Anacional Privado, una suerte de Derecho Feudal o Corporativo, que suplanta al Derecho Nacional o Patrio.
            El Derecho aplicable al contrato es el Derecho de los Tratados de Inversión a los que reenvía. Y el Derecho de  los Tratados de Inversión invocados termina siendo un Derecho Anacional Privado,  cuyo contenido deriva, esencialmente, de la jurisprudencia y de reglas y principios comerciales que sientan ciertos tribunales arbitrales privados internacionales, como se verá a continuación. Ese Derecho consiste en la llamada Lex Mercatorum, un Derecho Mercantil Privado, de creación privada, no estatal, que para nada tiene en consideración a los Derechos Patrios o Nacionales. Tampoco toma en consideración las Convenciones Internacionales de Derechos Humanos o normativas jurídicas que refieran a la protección del medio ambiente, de la salud pública o de la relaciones de trabajo, a modo de ejemplo.
            Por el Contrato se autorizó la vigencia de un Derecho Paralelo, paraestatal, de fuente privada y extranjera, que suspende al Derecho Patrio y que regirá en el territorio nacional en exclusivo privilegio de una empresa privada extranjera.
            Y la adopción contractual de este Derecho Anacional Privado Mercantil, mediante ese enganche por reenvío a los Tratados de Inversión, determinó la invisible incorporación  en el Contrato de Inversión de otras cláusulas. Quedaron incorporadas ciertas cláusulas implícitas, como ser las de ámbito general, de la inversión más favorecida o de la condición más beneficiosa y de las prohibiciones de nacionalización y de expropiación directa e indirecta.
            Mediante la previsión de este mecanismo de reenvío, el Contrato de Inversión adquirió la naturaleza de un cheque en blanco. Consumó una delegación normativa.”
Por lógica: “El Ejecutivo comprometió las competencias funcionales de los otros dos Poderes del Estado. Todas esas obligaciones legales y vinculantes fueron asumidas, por si y ante si, en nombre de la República Oriental del Uruguay; vale decir, actuando como un Poder único (subrayado WEC), sin participación ni escrutinio directo o indirecto por parte de la ciudadanía, en quienes justamente radica la Soberanía Nacional.”

Razón ha tenido el Sr. Fiscal actuante en invocar, en el exordio de su escrito, la 1ra. Ley Independentista, dada en la Florida, en 1825, en la que declaró “írritos, nulos, disueltos y sin ningún valor para siempre todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados” al pueblo oriental con notas de violencia o perfidia. Donde, además, conminó a los Magistrados a borrar “desde la primera línea hasta la última firma de dichos documentos”, como señal irrecusable del poder de la Justicia.
A la usanza de los foristas clásicos, que cerraban sus discursos con invocaciones trascendentes, el Fiscal Dr. Enrique Viana apela a dos memorables sentencias artiguistas, dadas en 1811 y en 1815. La una expresa: que “El honor que respiro no me permitirá jamás hacer la menor ofensa a mi patria, aunque mediaran todos los intereses del mundo.” La otra previene que “El que se no se halle capaz de aplicar conmigo el hombro para sostener la obra de interés para todos los orientales, huya más bien de nuestro suelo. Pocos y buenos somos bastantes para defender nuestro suelo del primero que intente invadirnos.”
Se trata que primando los intereses nacionales, la soberanía no sea transformada en una antigualla de museo.-

martes, 3 de julio de 2012

ENCUENTRO INESPERADO DE “EL CUQUE”, QUE ESCRIBE Y PINTA


Por Walter Ernesto Celina
No soy amigo del Cuque y tampoco conocí a Gardel. Sólo me acostumbré a sus voces y, por sus respectivas historias, a saber un poquito de ellos y a retenerlos en el oído. En cuanto al Pepe, lo tengo metido en casa.
El Cuque que, si por algo se caracteriza es por ser polifacético, un  día iba con su caballete de pintor intrépido y desenfadado, llevando colgando de su otro brazo una valijita con  algunas pinturas, unos pinceles y su vieja paleta. ¡Y zas…! Se topa con el Pepe, cuando aspiraba ser primer mandatario.

Fue cuando Jorge Cuque Sclavo, con buen talante, le dio color a este cuadro:
“¡PUTA QUE ES DIFÍCIL HACERLE UN RETRATO A Ud., que para cualquiera hubiese sido un boniato o un  bollo, como lo prefiera!
Pero si me será difícil que hasta las mayúsculas y las minúsculas se me entreveran, ¿se da cuenta?
Y hasta lo fácil que hubiese sido que lo tuteara, que razones no me faltan. Ud. es tupa, mis hermanos también. Estuvieron en cana, como Ud.
Y como para que no diga que soy un batidor, le digo que yo también estuve al lado suyo, de algún modo, cuando empezó su lucha.
Yo tenía el bulín de la calle Espartero 1518, el famoso Depto. 1, que suplió a la Casa Clandestina y se transformó en el 1er. Cuartel Tupamaro que tuvo la Orga. Sí, yo vivía allí y qué lindo cuando era joven y tenía la “Vespa”, que en honor a la verdad, jamás me afanaron Uds. para sus enlaces u operativos. Vivió el “Ruso” Rosencof conmigo y me dijo de entrar en la Orga pero yo le dije que no, porque yo era bolche.
Sé que allí, en Espartero hubo de todo, a lo mejor hasta para decirle al “Che” que Uds. no le prestaban gente para la guerrilla de Bolivia, tal como dijo el “Ruso” después en sus Memorias, en el libro de Miguel Ángel Campodónico.
Después de la salida del Penal recuerdo que el Paco mi hermano y Juancito Almiratti lo visitaban por la cuestión de los emprendimientos que los presos políticos llevaban. Ud. tenía lo de las flores, junto con Lucía. Pudo ser justicia poética. Algo así como la “Vespa” que yo usaba para ir a “El Popular” y la suya para ir al Palacio Legislativo. ¡Qué lo parió!

A mi me gusta Gardel, tanto como a Ud. No tanto las canciones camperas, que los especialistas dicen que las canta con un refinamiento hasta arqueológico, con el perdón de la palabra. Yo soy más de los tangos, más urbano y disculpe mi cajetillismo no pocitense, sino del Reducto, donde nos criamos todos los Sclavo, barrio entonces obrero, cuando mi vieja nos ponía, a medida que nacíamos, colgados de la rama de un paraíso, al que luego mi Viejo poetizó, pintándola con barniz y usándola como un perchero. Cuentan que los obreros que pasaban por allí, los de la Fábrica de Fósforos, aquella sueca, los de los Laboratorios “Galién” y los de la metalúrgica “Mantero” nos columpiaban al pasar. También las putas de los quilombos de la calle Caridad, a quienes supe hacerles mandados, ya más grande, y a los propios fiolos que las explotaban.
Y con esto no quiero hacerle un tango. Así como Ud. no querrá llorarme la milonga. Sobre todo, porque no voy a votarlo. Ni a Ud., ni a Astori, ni a nadie…”

Siguió un  poco más, cerró su valija y, dando una media vuelta, emprendió por su propia senda, más orejano que nunca.

(Fragmento de “50 años al santo bleque” - págs. 14/15 - Edic. El Galeón - 2009)

EL CUQUE LE LLEVA LA CUENTA AL GUAPO


Escribe Walter Ernesto Celina

El Cuque tiene algo que nunca lo abandona. Sigue siendo un muchacho de barrio, al estilo más tradicional.
Con acento plebeyo tira sus palabras al viento, que quedan clavadas en los muros. Sí, en los paredones solitarios que guardan las pintadas de las luchas y los engrudos electorales. Tal vez, haya sido por eso mismo que se animó -como guapo que se siente-, a dar algunas pinceladas “al bleque”, que así quiso bautizarlas.
Este Casius Clay made in Uruguay no trepida a la hora de escoger sus contendores. En vísperas de las elecciones pasadas se aproximó suavemente a Don Jorge Larrañaga, lo tomó de las solapas y lo sacudió de este modo:
“Con las orejas arrepolladas, gracias a ese naso achatado, bien podría ser un retador medio pesado de boxeo.
Y no sé si, por ese naso achatado y los golpes que evoca, podía ser el boxer que acompañaba por las mañanas a Michiñena (1), que llevo en el recuerdo de mis paseos por la Rambla, cuando yo vivía en Punta Carretas.
Tiene el aire de un retador, y mucho más con ese apellido que parece que le hubiese puesto un hábil publicitario para enfrentarse con el John L. Sullivan (2) histórico, que es el Cuqui Lacalle, al que en otra de esas películas que yo me hago, en los carteles del biógrafo, le pondría Cookie Thestreet (3).
El Guapo, como todo recién llegado, “venía no se sabe de dónde”, tal cual el indio del poema.
No se me aflija don Guapo, con Tabaré pasó lo mismo y eso que él tenía a Zorrilla (4) detrás.
Al fin y al cabo, Jorge es un nombre de Reyes. Y de boxeadores. Piense en el Bocha Pacheco, que fue el campeón de todos los pesos. Menos del uruguayo, que ése fue su drama.
Lo de Larrañaga no le viene mal, sobre todo que Ud. es blanco y la calle Larrañaga era donde quedaba la casa de Herrera. Así que a Ud. le asisten casi los mismos derechos que al nieto del Caudillo.
Le falta la cachila (5) pero yo lo veo a Ud.  a caballo como a Daisy Godiva (6). Hable con su asesor y que le meta una foto arriba de algún pingo de su stud (7) (en el Facebook. Sin bañarse.
Y con Analía Piñeyrúa en ancas, ya me lo veo en la parte de atrás de la Facultad de Ingeniería (8) oteando el horizonte, como quien mira para ver si viene el Buquebús.”

Aclaración de numerales por WEC:

(1) Ex diputado del Partido Nacional, ya fallecido.
 (2) Antiguo actor de cine.   
 (3) En inglés suena como Cuqui  y el resto se traduciría como Lacalle.  
(4) Poeta, autor del poema homónimo.     
(5) Vehículo del ’30 en que viajaba Herrera, cuando los legisladores accedían a los “colachatas”.
(6) Alusión  a la exministra socialista Daisy Tourné.
Godiva, mujer anglosajona que desnuda recorría a caballo los campos. 
(7) Larrañaga es conocido por su afición turfística. Frecuenta los palcos privados de Maroñas.
(8) Donde existe una elevación topográfica frente al Río de la Plata.
    
(Fragmento de “50 Años al Santo Bleque”, de Jorge Cuque Sclavo - Edic. El Galeón - 2009)

“CUQUE”, UN POLÍTICO DE MI FLOR


Escribe Walter Ernesto Celina

Para que no haya equívocos: Escribí “Cuque” y no “Cuqui”. “Cuque” está en lo suyo, como despuntando las virtudes de nuestros políticos, por si las tuvieren.
Si se tratara de una mesa de juego, mirando al costado, es posible que nos dijera, levantando las cejas: “¿Se dan cuenta? ¡Soy un tipo de suerte!”
Pero, hete aquí, que esta no viene en papel brillante con una moñita.
El “Cuque” no precisa presentación, ante la exhuberancia de su talento creador, ya que de esto se trata. Ha transitado la literatura como novelista, cuentista, humorista, periodista y, en su incursión en el teatro, ha sido desde autor a actor, pasando por director, traductor y adaptador. Radialista y curador. Este singular ciudadano, por su vivacidad humorística y tacto político, siempre me trae a la memoria a Julio E. Suárez (“Peloduro”) y, por su humanismo, a Julio César Puppo (“El Hachero).

Pero, Jorge Sclavo prefiere presentarse así, en uno de sus retratos:
“Él se dice mi cuasi tocayo. Yo no. No confundir Cuque con Cuqui. Hasta mis mejores amigos todavía lo hacen.
Lo digo por última vez, lo prometo. Yo soy un humilde muchacho del Reducto. Si yo me llamase Lacalle de Herrera como él, me haría nombrar, sencillamente, Avenida Larrañaga.
Ya sé que la cosa hoy, Luis Alberto, tiene sus complicaciones por lo de la publicidad para estas Internas.
Por otra parte, yo sé que a Ud. le gustaría llamarse Cuque, porque suena más a guapo y menos a línea cosmética para bebitos. “Talcos, perfumes y jabones Cuqui”. O alfajores
Pero le aseguro que mi apodo no tiene ningún prestigio ni respetabilidad. Por lo que he sabido, Cuque en Guatemala quiere decir: soldado barullento, y en Cuba, gusano.
Por otra parte no tenemos nada en común. Ud. debe ser hincha de Trouville y el Champagnat.
Yo de Reducto y el Racing. Ud. tiene pinta del British. Yo, del viejo Rodó de la calle Colonia.
Ud. quiere hablar en paisano, es un Pepe, pero al revés. Yo quiero imitar a los reos, como buen clase media burguesito que soy.
Lo único que tenemos en común es que ambos fuimos famosos.
Y por la misma época.
Yo, junto a Manolo Guardia por el Café Concert, cuando el auge de ”Preludio”, desde 1988 a 1992, en la esquina más “milica” de todo Montevideo: Cnel. Mora y Gregorio Goyo (Jeta) Suárez.
Y Ud. Presidente de la República: Suárez y Reyes.
Y no sea baboso, no aproveche para decir que “Preludio” se llenaba porque “con los blancos se vivía mejor”. Llenábamos porque éramos buenos. Y Ud. llenaba, pero por otras razones.
Dicho todo lo cual podemos empezar a trabajar. Déjese el pelo quieto, no se me acomode más el jopo y deje de imitar al finadito Ted Kennedy.
Ambos ya fuimos. Estamos pintados…”

(Fragmento tomado de “50 AÑOS AL SANTO BLEQUE”- Edic. “El Galeón” - MVD 2009)

viernes, 25 de mayo de 2012

LATIGAZO EN LA FISCALÍA


Escribe Walter Ernesto Celina

La magistratura nacional tiene dos vertientes diferenciadas, aunque funcionalmente concurrentes. La del Poder Judicial (estructurado con una autonomía importante, aunque no plena) y la del denominado Ministerio Público y Fiscal, dependiente del Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Educación y Cultura. La resultante son dos magistraturas diferenciadas.
En noviembre de 2011 un ardoroso debate tuvo lugar en el seno de la gremial de fiscales. Un sector -constituido por Mirtha Guianze, Ana María Tellechea y Ricardo Perciballe- defendía el punto de vista que el cargo de Fiscal de Corte -de culminación de la carrera- fuera ocupado por un integrante del escalafón.
En el fondo, este grupo de técnicos se alzaba contra la ingerencia del Poder Ejecutivo en el ámbito de su especialización jurídica. Desde afuera, un criterio opuesto era alimentado por ministros de la Suprema Corte. Levantaban la tesis que pudiera ser un juez. Es decir, un elemento ajeno a la fiscalía, extraído de otro poder del Estado.
La carrera fiscal está regulada por el decreto-ley 15.365 y normas modificativas. Cae de suyo que la antigüedad (que no es vejez, sino experiencia) y la calificación, que dan la noción de “antigüedad calificada”, son los componentes esenciales para que el Poder Ejecutivo designe al más competente. Lo demás, es otro poco de lo mismo: selección de amigos, cubileteos políticos, toma y daca o ampliación de la corruptela de los “cargos de particular confianza”. Efecto: descomposición de la “carrera administrativa”, consagrada por la Constitución.
¿Quién habría de recibir el regalo?
La senadora Susana Dalmás (excomunista y acompañante del grupo del vicepresidente Danilo Astori), anunciaba -el 28 de marzo último- un acuerdo amplio entre los partidos políticos. Objeto: conceder la venia         -pedida por el gobierno de José Mujica- para nombrar Fiscal de Corte al Dr. Jorge Díaz, aún juez en el área del crimen organizado.
Cabe preguntar: ¿Lo relevaban del Poder Judicial porque acusaba fatiga funcional, en mérito a la pesada tarea cumplida?
Tal vez. Aunque, por pura ironía histórica, este argumento fue el que agraciado tuvo para sacar de su puesto, de un seco plumazo, al Fiscal Penal Dr. Ricardo Perciballe. El funcionario nunca se quejó del volumen de su trabajo, ni tampoco solicitó traslado; ni pase en comisión al Parlamento…, por ejemplo.
Las relaciones del ex juez con el fiscal, según comentarios extendidos, no eran de plena concordancia. Este hecho tiñe, como cosa espuria, la primera resolución adoptada por el novel jerarca.
Cae de suyo que una persona, juiciosa y justa, no puede excusarse en una potestad discrecional para mover, por mero antojo o capricho, a un funcionario de relevancia, cual si se tratara de una butaca que se lleva de una sala a otra.
Hay otra gravísima evidencia. El senador del Partido Nacional, Dr. Jorge Larrañaga, admitió que antes de su designación, el Dr. Díaz habría anticipado que trasladaría al Dr. Perciballe.
Esto parece decir que el ex juez puso la cabeza, del que sería su inmediato defenestrado, sobre una bandeja de plata en el Senado. ¿Cuándo? Por coincidencia, al considerarse su complicada venia, que requería los 3/5 de votos del Cuerpo.
Surge que para el desalojo de la función que cumplía el Fiscal Perciballe no existió razón de mejor servicio que justificara el paso fallido del Fiscal General.
Es su acto anidan los gérmenes de la desviación de poder. Más, mirado políticamente, es un manchón antidemocrático, gestado en la cima del poder etático.

Según los medios, estos eran algunos pesados legajos sobre los que el Fiscal Ricardo Perciballe estaba a punto de dictaminar:
A.- Ex ministro Dr. Gonzalo Fernández (en mandato de Tabaré Vázquez), por presunta concusión de interés público y privado (derogación del Artº 76 de la Ley 2.230 - caso Peirano) y decreto de un seguro médico. B.- Casino Nogaró. C.- Aduanas. D.- Ministerio del Interior. E.- Narcotráfico.

La Dra. Ana María Tellechea, componente de la Asociación de Magistrados del Ministerio Público y Fiscal, alertando sobre los episodios, sostuvo que se registró una manifiesta “intromisión en la independencia de los fiscales”, agregando que “ahora quedamos todos propensos a que nos venga un latigazo de arriba”.
Con menos soberbia, gobernantes y magistrados deberían entender que sus desvíos no quedarán sin sanción en la opinión pública.-


EUROPA - EL NUEVO CABALLO DE TROYA


Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy -11.05.2012

Con la reciente caída electoral de Nicolás Sarkozy, Francia se suma a la lista de 16 países europeos sacudidos por la crisis financiera mundial, la más extensa y profunda que haya soportado el sistema.
El primer temblor ocurrió en el año 2000 en la bolsa norteamericana y tuvo un efecto limitado. Una nueva burbuja se instala en el sector inmobiliario, que al 2004, tiene un crecimiento mayor al 10%. Créditos fáciles y en expansión continua, en contrapartida con la insolvencia de los tomadores. El crecimiento en EE.UU. se afirmaba en el consumo, pero el ahorro de los hogares era nulo. Los desajustes de fondo se resolvieron con maquillajes antiarrugas: Las hipotecas se transformaron en títulos, para habilitar la intervención bancaria. Por esta vía, el shock eléctrico también se trasladó a Europa.

Estas anotaciones son apenas una parte del fenómeno, ya que la globalización empalma con las exportaciones baratas, como las de China, o las colocaciones -a la baja, en cantidad y precio pagado-, provenientes de países productores de alimentos y materias primas.
En enero de 2009 el premier de Islandia colgó los zapatos así: “Yo y la dirigencia del Partido Socialdemócrata decidimos no seguir.” La cosa no ha parado más. Luis Rodríguez Zapatero, en España, se arrastró penosamente, cayendo hincado ante el derechista Mariano Rajoy, quien se hizo del poder.

No sólo la alegría va por los barrios. La tristeza también hace de las suyas. El eje europeo, consolidado por la canciller de Alemania, Ángela Merkel, y el expresidente francés, ha quebrado. Podría haber variantes en la política imperial europea, en que las principales potencias combinan intereses económico-financieros, medidas institucionales a través de aparatos crediticios y comités de presión sobre países cercanos o distantes, o más envíos de tropas intervencionistas, con  pretextos humanitarios… (A modo de ejemplo, cito a Francia, con soldados en Afganistán y remesas armadas a Libia y Costa de Marfil).

El accidentado paisaje del Viejo Continente vio, en 2010 en el Reino Unido, la mudanza del Partido Laborista al Conservador. El premier Gordon Brown le entregó su butaca a David Cameron. La música de fondo no era distinta a las anteriores: la contracción económica y los estertores financieros. Las cuentas del rosario muestran cómo se precipitaron los premieres de Holanda (Mark Rutte, conservador), el rumano (Mihail Razvan, derecha), el húngaro (Ferenc Gyurcsány, socialista), el irlandés (Brian Cowen, liberal), el dinamarqués (Lars Lokke, liberal), el portugués (José Sócrates, socialista), el griego (Yorgos Papandreu, izquierda), el italiano (Silvio Berlusconi, derecha), el belga (Philippe Busquin, socialista), el finés (Yyrki Katainen, centro-derecha), varios checos y la eslovaca (Iveta Radicova, centro-derecha), aunque en el tintero podrían haber más.
La catarata de movimientos en el tablero general de Europa es manifestación de una inestabilidad profunda, del reacondicionamiento de fuerzas en pugna, apenas sombreadas por una pátina de democracia electoral. Otra, bien discutida, es la de la Federación Rusa, en la que Vladimir Putin  se alza -no obstante- con el 64,7% de los sufragios.

Europa, que dio luz a grandes pensadores, científicos y artistas de todo género - que nos maravillaron y continuarán encantando a la humanidad-, presenta siempre la faceta de la otra mano, dura y opresiva. La misma que se reconoció en el colonialismo y en guerras convencionales o no, de las que las actuales siguen siendo continuación.
No pocos europeos sienten gozosamente las monarquías, instaladas como un apéndice parasitario, en sus sociedades, ante sus narices. Existe allí una zona social, con arraigado espíritu clasista, no universalista. En el otro extremo de la soga, las masas relegadas abriendo brechas, por el humanismo y la solidaridad, por la igualdad y la justicia. Vieja, y aún no resuelta contradicción, que golpea y lanza por oleadas protestas y tumultos.
Con este panorama algunos analistas -por fuera de la izquierda-, con sentido crítico sostienen que hay una rotunda desfiguración de la democracia, antes idealizada en tres dimensiones: política, económica y social.
Tzevetan Todorov, residente francés de origen búlgaro, historiador, filósofo, lingüista y, en 2008 Premio Asturias en sociología, ha dicho para “El País”, de Madrid, que “la democracia en la que vivimos hoy día es contraria al espíritu real de la democracia”. Sostiene que se pretende que “el único rol del Estado es desmantelar todas las legislaciones que protegen a los trabajadores, para darles lo que se les antoja a los reyes de la economía”. Y subraya: “si el poder político se pone a las órdenes del poder económico, estamos perdidos”.
Las idolatrías no son confiables. Europa es un nuevo caballo de Troya. Galopa en la crisis, con un vientre repleto de guerreros.-


LOS MUERTOS QUE VOS MATÁIS


Escribe Walter Ernesto Celina

Que los jóvenes sustentan la rebeldía, casi como una forma consustancial a su etapa vital, es una verdad generalmente admitida. No todas esas manifestaciones están signadas de la misma forma, también es cierto.
Apostar a los jóvenes, desde la familia, desde la sociedad y, en particular desde la educación, es una hermosa tarea. Ellos son el futuro y no hay futuro si cada progenitor, si cada docente, si cada ciudadano se desprende de la responsabilidad de facilitar la proyección humana y social de las generaciones que van en pos de su realización.
Todas la comunidades transitan los cambios. A los jóvenes de hoy no podemos medirlos con los raseros con que nosotros, los mayores, antes fuimos medidos.
La elevación de un adolescente, a la condición de joven vigoroso y ciudadano libre dependerá, en gran medida, de los suministros de que sea provisto.

 En 1950 -año más, año menos- los estudiantes de Montevideo y muchos del interior, agrupados en centros, asociaciones y federaciones, efectuamos un paro de actividades, por toda una jornada, para manifestar solidaridad con el patriota portorriqueño Pedro Albizu Campos, quien se había levantado con un puñado de compañeros contra el intento -materializado después- de poner a su país bajo la bandera de una nación opulenta y anexionista: los Estados Unidos. El oprobio se denominó “estado libre asociado”
Para el manejo de sus asuntos internos ellos cuentan con una “constitución”, ¡sujeta a los poderes revocatorios del Congreso de USA…!  
Nuestra generación había tenido oportunidad de abrevar en las ideas políticas del artiguismo, en el soplo dado por la Cruzada Libertadora que culminó en acciones militares y en la proclama independentista de La Piedra Alta, que declaró “írritos nulos, disueltos y de ningún valor para siempre todos los actos de incorporación, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de las Provincia Oriental por la violencia de la fuerza”.
Más aún. La afrentosa segunda conflagración mundial había fortalecido las ideas de paz y liberación y en el país se encendía un credo de justicia. La cultura se expandía por el magisterio de la escuela vareliana y la enseñanza en sus diversos niveles. El deporte brilló con Maracaná. La fuerza obrera y las capas medias crecían.
El gremialismo estudiantil asumió por entonces una presencia inusitada, dando su palabra.
Con ojos históricos, aquella decisión juvenil fue muy honrosa.
Albizu Campos falleció en la cárcel, torturado e infiltrado por radiaciones lascerantes. Precio de un patriotismo indoblegable.
 La banda musical  portorriqueña Calle 13, ganadora de numerosos premios “Grammy Latinos” y “MTV”, pasó recientemente por Uruguay. Fue aclamada en el estadio deportivo “Gastón Güelfi”, de Montevideo. Sus integrantes pidieron por el reconocimiento de su nación en los foros regionales.
Miles de jóvenes uruguayos conocen el tema “Calma Pueblo”, una de cuyas estrofas dice: “Creo en la gente, creo en mi bandera. Creo que los que me señalan con el dedo me tienen miedo, porque yo no tengo miedo. Calma pueblo que aquí estoy yo. Lo que no dicen, lo digo yo. Porque yo soy como tú, tú eres como yo.”
Cantan con los torsos desnudos. Piensan, hacen música y la lanzan al viento. Como su bandera. Y piden libertad. Viven y ofrendan su patriótica rebeldía.
Albizu Campos no ha muerto. Voces jóvenes lo reivindican.

lunes, 14 de mayo de 2012

UN REINO ¡POR UN ELEFANTE!



Escribe Walter Ernesto Celina


La vida política suele tornarse árida para algunos hombres y no parece ser bueno que, quien ha sido llamado a un alto destino, se sienta carcomido por el hastío.

Casi como en una historia de muerte anunciada José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente socialista español, preparaba sus petates para dar entrada al gobierno a Mariano Rajoy, del derechista Partido Popular. El cuadro peninsular no podía -ni puede- ser más dramático: un desempleo consolidado en el 24,44%, equivalente a 5 millones 640 mil trabajadores. Al paro forzoso, recortes en cascada en las indemnizaciones por despido, educación, sanidad y seguridad social. Una crisis de fondo.

A todo esto, Juan Carlos de Borbón, Rey de España, decide distenderse. Fue cuando le confesó a su ujier de cámara:
-¡No aguanto más! Prosiguiendo al instante: -Llama a mi asistente de armas. Preparen mis equipos de caza. No quiero comentarios. ¡Así qué tú también te callas!
Ud. ha oído hablar de Botswana y sabe que es un país bastante lejano, ubicado en África. Cabe refrescar la memoria. Limita al sur con Sudáfrica, al norte con Zambia, al este con Zimbabwe y al oeste con Namibia. Ocupa un territorio mediterráneo, dominado por el desierto de Kalahari.
El rey Juan Carlos I ha tenido fuerte predisposición por el esquí y la vela, que ha dejado de practicar. Es radioaficionado. Pero, por nada, se despega de viajes secretos para otras habilidades. Es que el monarca busca animales fuertes y, también, mujeres hermosas.
En octubre de 2004 perseguía osos en Rumania. Dos años después, en Rusia, se vio envuelto en una investigación por el sacrificio de un oso domesticado, al que antes de matarlo sus amigos lo drogaron con vodka y miel.
Ahora, en medio del tsunami económico español, lió bultos de cacería y partió en silencio para Botswana, obsedido por reducir paquidermos.

Millones de españoles, con el agua al cuello, cuando se enteraron de la diversión del monarca no pudieron menos que estallar, manifestando su repudio. Tanto más, porque la familia real -un eufemismo que no alude a las nuestras- poco tiene de modelo a imitar.
Juan Carlos I de Borbón tiene una relación distante, desde hace años con Sofía -la reina-, a la que apenas valora como “muy profesional”. La dama zurce entuertos familiares, poniendo paños fríos a las situaciones más ríspidas. El rey, apodado en Europa como “le grand tombeur de femmes” (el gran volteador de mujeres), tiene por amante a la princesa alemana Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, hace un tiempo radicada en Madrid.
Lo que no equivalen a meros líos de alcoba son otros capítulos del clan monárquico. El yerno de su majestad, Iñaki Urdangarín, es objeto de un expediente anticorrupción, lo que llevó a que el rey lo apartara de actividades oficiales y efectuara una declaración expresa, en la que sostuvo que “todos son iguales ante la ley”, para significar que el peso de esta no distinguiría entre los ciudadanos de a pié y los miembros de la realeza…


Otra muestra de los tambaleos principescos lo dio un episodio de armas que envolvió a Marichalar, nieto de 13 años de Juan Carlos I. El manejo por niños de aparatos de fuego ofensivos está prohibido en España, resultando que el chaval, hijo de la infanta Elena de Borbón, se arruinó un pie manejando uno de ellos. Las críticas no se pudieron obviar.
Lo que habría de suceder en el África sureña conmovió el trono y agitó a la opinión pública. La abdicación, a punto de cuajar, se mostraba como inevitable. La corona iba a buscar una nueva cabeza. Sólo un milagro salvaría al rey cazador. Y se produjo. Entre bambalinas, un caballeresco acuerdo Rajoy-Zapatero, aguantó la caída regia.


En medio de la debacle económica y financiera ibérica, el rey había salido con sigilo total a uno de sus recreos. Esta vez, para cazar de elefantes y, de ser posible, rinocerontes. En el cuarto día de campamento, un tropezón le provocó una fractura múltiple de cadera y lesiones en un pié. Fue regresado a España y, a poco de salido del quirófano, presentado en pantallas. ¿Qué hizo? Evasivo e infantil pidió disculpas, con estos monosílabos: “Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a suceder”.
La dama real, doña Sofía, brillaba por su ausencia. En esas horas viajó por el azul mar Mediterráneo, rumbo a Grecia, a un encuentro con su familia directa.

La abdicación del rey nunca estuvo más cerca. Ni gobierno, ni oposición le hicieron fuego.
“¡Tout va très bien, Madame la Marquise!” (¡Todo va muy bien, señora marquesa!). Mas ¡algo cruje y está cayendo en pedazos!
Tal vez, esta breve y actual historia permita advertir, entre otras cosas, lo que por nuestras tierras fue quedando en claro desde 1811: la diferencia entre república y monarquía. Este paquidermo, como se apreciará, no es botswanés.-

miércoles, 18 de abril de 2012

UNA PROPUESTA DE OSCAR BOTTINELLI

Escribe Walter Ernesto Celina

Oscar Bottinelli (1), director de la prestigiosa Consultora Factum, ha publicado una nota sobre la temática de los derechos humanos, área controversial, no explorada en profundidad en capítulos muy importantes.

Accedí a la tercera y última entrega de su serie. Aporta reflexiones para el saber académico. Por extensión, podría servir para la llamada “clase política”. Es que en la materia sólo se ha andado a los tumbos y chapaleando contradicciones.

No evitaré citar a los otrora partidos de gobierno, a los que he criticado desde una posición principista de izquierda

Entro en el planteo de Oscar Bottinelli, siempre sobrio y serio.. Por esto mismo, como ciudadano común, juzgo las idas y venidas del Frente Amplio y condeno su renuncia a valores éticos y honrosas tradiciones republicanas. ¡Cuesta creer que al mitológico dios Jano le hayan agregado tantas caras!

Me explayo sobre un primer concepto que maneja, no obviable. La humanidad salió de su prehistoria jurídica, en orden a los derechos humanos, con un soporte constituido por la Carta Inglesa y los textos explícitos dados por la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de la breve y turbulenta Revolución Francesa, fecundada por el pensamiento del Iluminismo. Agregaría que, esa lucha constante del hombre, alimentó los sueños de una humanidad más justa. Y tapizó de héroes y mártires los tiempos posteriores, hasta el día de hoy.

El liberalismo político, que dio curso a nuevas ideas, se tiñó con los intereses de la sociedad del capital y mostró su claudicación, pasándose a las filas de los negadores de los derechos antes reivindicados.

Bottinelli lo marca con acierto.

Un ilustre político uruguayo sentenciaba en el Parlamento predictadura: “Es que las libertades públicas los ahogan.”

Algo más, aún. En las políticas de rapiña, los ejércitos nacionales han sido, innumerables veces, fuerzas de ocupación en sus territorios, apelando a crímenes abyectos.

Es de toda claridad y coherencia lógica que, para avanzar por los caminos de un Estado de Derecho efectivo, los delitos no pueden quedar a la sombra de la impunidad.

En otro pasaje recuerda Bottinelli que en la materialización de los derechos humanos cuentan las garantías, siendo relevantes las que nutren nuestro derecho penal, tales como:

1) La cosa juzgada, que finiquita una causa y concluye el proceso a fin de que nadie sea juzgado y castigado más de una vez por la misma transgresión.

2) Irretroactividad penal y, eventual beneficio para el condenado, si se sanciona una ley más benigna.

3) Prescripción del delito por el cumplimiento de plazos determinados.

4) Prohibición de trato cruel o degradante y abolición de la pena capital.

Habría que añadir a estas pautas, decantadas por el derecho uruguayo, la imprescriptibilidad (no cese) de los delitos de lesa humanidad, sustentable a partir del Artº 72 de la Constitución y por efecto de tratados internaciones vigentes.

Retorna el analista otro desfallecimiento de los liberales. Trae a colación la formación de los tribunales supranacionales permanentes y otros para casos concretos. Entre ellos, la Corte Interamericana de la OEA. Para el experto no es soslayable debatir acerca de la juricidad de dictámenes que invaden y perturban la eficacia de la normativa nacional.

También se detiene a considerar el descaecimiento del institutito de la amnistía, cuya función es el avenimiento o arreglo de partes en pugna.

Anota que la eliminación física del mandatario libio Mohamad Gadafi -al no poder derrocarlo con actos intervencionistas-, se sustanció con la presencia de los bombarderos de la OTAN (Alianza Militar del Atlántico Norte Europeo). Es otro rubro para una agenda deliberativa.

Compartiendo tal punto de vista, no puedo menos que agregar los casos de Irak, Yugoeslavia y Paquistán. Son ejemplos de la abrogación del derecho internacional por la ley de la selva urbi e orbi.

Batlle y Ordóñez sustentó la doctrina del arreglo pacífico de las diferencias interestatales, sabia doctrina que es escudo de los estados menores, recogida en el Artº 6º de la Constitución Uruguaya.

Al término de sus apuntes -en la Nota 3 referida (2)-, Oscar Bottinelli pone sobre el tapete otro ítem, cual es si la judicatura del país queda subordinada a los pronunciamientos o sentencias emanados de la Corte Interamericana, poniendo nuestra Lex Fundamentalis en un segundo plano.

Luego de un rápido recorrido por el texto del politólogo, alguien podría inferir que la vigencia del derecho nacional, por encima de lo dictaminado por la OEA, llevaría a que los militares golpistas y los demás uniformados y civiles que les sirvieron, obtendrían una impunidad absoluta. De este modo, arrastrarían hasta sus tumbas confesiones no dadas respecto de quiénes, cómo y dónde torturaron hasta la muerte e hicieron desaparecer los cadáveres de compatriotas.

Sería muy inexacta tal interpretación. Hay una unidad de principios garantistas en nuestro sistema que lleva de la mano a la noción de la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.

Como puede apreciarse, el mazo de cartas puesto por Bottinelli sobre la mesa, abre un abanico enorme para las disquisiciones jurídico-políticas.

El coloqio propuesto es inaplazable. Hacerlo, llamando a la academia, los partidos, las instituciones, los ciudadanos, sería una forma de sensatez política.

(1): Oscar Bottinelli es especialista en asuntos políticos y de opinión. Su padre fue el médico doloreño Eduardo Bottinelli, varias veces legislador por los Partidos Nacional Independiente y Nacional.

A poco de fundado el Frente Amplio, trabajó en la coordinación de la novel bancada que precedió al golpe de estado de 1973 y, años después, en la secretaría del General Líber Seregni. Otra de sus especializaciones tiene que ver con los sistemas electorales.

En el proceso hacia la reinstitucionalización democrática de 1984 participamos en la organización y contralor de los comicios, dirigiendo equipos de vigilancia antifraude.

Hoy no registra militancia activa en el Frente Amplio, ni participa en listas con candidatos.

(2): Diario El Observador, domingo 08.04.2012.-

DISECCIÓN EN VIVO

Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy
- 29.02.2012

La disección es un procedimiento de naturaleza quirúrgica, por regular practicado sobre organismos muertos. Tiene que ver con la separación metódica de órganos y tejidos. La intervención permite que el escalpelo vaya aislando las partes o piezas que se desean estudiar.
Aplicar la técnica a una entidad viva, sería asunto bien distinto. Poco tendría de biopsia, aproximándose más a un descuartizamiento.
Un politólogo fisiócrata, de esos que asimilan el funcionamiento de los partidos políticos a lo que ocurre con el cuerpo humano, celebraría como un hallazgo sorprendente una entrevista realizada -hace muy poco- para el semanario “Voces”, por dos de sus redactores, Alfredo García y Jorge Lauro.

Dejando de lado cualquier valoración cuasi filosófica, lo que importa es el testimonio, desgarrado y contundente, que presenta la Sra. Graciela Bianchi, sobre la conducción gubernamental, en especial en el área docente.
Es directora del Liceo Bauzá, de Montevideo, que moviliza alrededor de 3.000 estudiantes y tiene autoridad para hablar. Académica en historia, con título expedido por el Instituto de Profesores Artigas; simultáneamente, abogada y escribana en actividad. Estuvo vinculada a la secretaría de Enseñanza Secundaria y a la del Consejo Directivo Central de ANEP, de las que se apartó para retornar a su centro educativo.
La conocí estando proscripto, en horas de militancia por la recuperación democrática, en los años 1982/83. En febrero de 1985, siendo secretario de la bancada de Democracia Avanzada, en la Cámara de Diputados, la Sra. Bianchi acompañó al senador José Germán Araújo, trabajando arduamente junto a él.
En la verdad o en el error, como tantos ciudadanos probos, tiene asumido el precepto artiguista que subraya que los cargos públicos son de honor y empeño por la república.
Tengo una diferencia con ella: aún confía en el Frente Amplio. Coincido en algo que muestra en el reportaje: azota la impudicia, la improvisación y la falta de lealtad a los principios.

Con el permiso de los estimados colegas de “Voces” y de la reporteada, quiero mostrar algunas almendrillas políticas.

-Ley de Educación. “La derogaría mañana mismo. Tiene inconstitucionalidades graves. Institucionalmente no tiene cosas buenas. No funcionan los Consejos de Participación, ni la Comisión Coordinadora. Es una superestructura demasiado burocrática.”

-Escolaridad. “El Estado tiene que exigir, tiene que obligar cuando los padres no cumplen. Así lo hicieron los europeos. Los suizos te van a buscar con la Policía Montada, si los chiquilines no van a la escuela”

-Repetición. “Primer ciclo año 2010: 43% de repetidores en 1er. año. Tendrían que haber repetido arriba del 70%, pero flojo; capaz que el 80%”

-Formación docente. “Hay un gran problema en la formación docente, que para mi es muy grave.”

-Instalación de jerarcas en el CODICEN. “Me pareció que era bueno que la administración frenteamplista que venía tuviera claro los problemas que nosotros habíamos podido resolver, qué negociaciones habíamos alcanzado. Llegaron, se instalaron los consejos -Corbo todavía no estaba- y se dijo:”Acá está el estado del alma” y, la respuesta de Nora Castro, de una manera bastante despectiva, fue: “No nos importa lo que hicieron en la administración anterior”. Agrega el periodista: Nora es medio dura… Respuesta: “¿Medio? Si la miras con un ojo solo.” Un acólito: “Seoane (José, presidente del CODICEN) es una persona sin carácter, sin autoridad; totalmente atado a lo que Nora Castro le indicaba.”

-Los incapaces y los acomodados. “Entiendo (que el Presidente Mujica) tenga que negociar… pero no puedes poner de presidenta de Secundaria a Pilar Ubilla, egresada de la vieja Comisión Nal. de Educación Física. No tiene Preparatorios, ni formación docente, ni nada.” Otro pasaje: “No se puede poner de asesor a Diego Piccardo. Está bien. Estuvo en la toma de Pando. Son compañeros. (Él) no es docente y está a cargo de proyectos docentes. ¡Estamos todos locos!” Y más: “¿Dónde están (Leonardo) Nicolini y Mario Arean? Si selecciono el personal, según las agencias de colocación, por sector político, sin importar la formación técnica, tengo obsecuentes o mediocres. Son caras de la misma moneda.” No ha terminado: “A Fernando Tomeo no le conocemos la voz, ni como consejero de la UTU. Cuando me enteré que lo pusieron en Secundaria, me enojé con Luis Garibaldi. “Entregaste Secundaria”, le dije. Era evidente que iba a reventar.” Apéndice: “Luis Garibaldi es uno de los burócratas que se ató al cargo.” La carta de la muestra: “He visto la creación de cargos de confianza para compensar la famosa equivalencia de sectores.”

-Incompetencia legislativa. “Lucía Topolansky salió diciendo que quiere una Constituyente. Me muero de infarto si tocan la Constitución. No sabemos redactar ni una ley.” Momento aparte: “Ella llegó porque es la mujer de Mujica y se lo dije públicamente.”
-La yapa. Vázquez: “No estoy dispuesta a considerar a Tabaré Vázquez como un Mesías, para que nos salve.” En otro pasaje: “Si vos toda la vida dijiste “vamos a romper con el Fondo Monetario Internacional”, Tabaré Vázquez hoy no podría ser un consultor de ese organismo. ¡No seas malo…!”

Lo registrado no agota la reflexión crítica de Graciela Bianchi.
Su lenguaje, franco y sin protocolos, ha de ser un aldabonazo para las conciencias honradas, para la verdadera izquierda y para los ciudadanos que exigen una dignificación de la política.
Si para creer hay que ver, la disección está a la vista.-

jueves, 16 de febrero de 2012

EXPLORANDO LA BREVE HISTORIA DE SORIANO

UNA POSTAL INVALUABLE DE EDUARDO VÍCTOR HAEDO
mailto:walter.celina@adinet.com.uy- 11.02.2012

Me he referido a los aspectos más generales de la obra del Lic. José Olazarri, atinente a la historia particularizada de Soriano. Del tercer tomo me ha parecido ilustrativo extraer una página invaluable, perteneciente a la pluma de Eduardo Víctor Haedo.

El autor de la postal, aunque para muchos resulte ocioso recordarlo, fue un ilustre y controversial político, perteneciente al ala herrerista del Partido Nacional. Su proficua actividad se extendió desde 1901 a 1970, habiendo alcanzado las más altas dignidades conferidas por la soberanía popular. Entre ellas, la de presidente del Consejo Nacional de Gobierno (equivalente en el sistema colegiado a la de primer magistrado).
Tal vez, su fidelidad más constante haya sido la valoración de las virtudes de su madre, una mujer laboriosa que cinceló su carácter. Audidacta, orador de fuste, amante de las artes, acompañó la decisión de Luis Alberto de Herrera de participar en el gobierno del dictador Gabriel Terra, siendo ministro. En el proceso democrático posterior, es recordable su vehemente retórica oponiéndose a la instalación de bases navales norteamericanas en suelo patrio.
Desafiando la tesitura prevalerte en el Partido Nacional, recibió a Ernesto Ché Guevara, en su chalet La Azotea, en Punta del Este, en circunstancias de tramitarse la expulsión de Cuba del sistema interamericano. Corrían los años 60 del siglo pasado, cuando la emblemática casa albergaba su atelier de pintura, siendo cenáculo en la vida intelectual de la península.

¿Cómo era Mercedes en 1910, cómo sus gentes y estamentos sociales? Eduardo Víctor Haedo lo recuerda con enorme frescura y penetración. He aquí algunos fragmentos aportados por su memoria:
“Mercedes era una ciudad destinada a residencias de una reducida burguesía que tiene en los campos feraces de Soriano el motivo de sus ocupaciones y en las costumbres rurales el ordenamiento sencillo de su existencia.”
“No excedía los 8 mil habitantes, esparcidos la mayoría, sobre las estribaciones de una suave colina que desde el norte se mira en el Río Negro, que termina entregándose blandamente en extensas alamedas, apenas interrumpidas por un muelle de los “Aguateros” y un “Puerto Viejo”,
construido con piedras coloradas, distribuidas sin obedecer a otra inspiración que la buena voluntad de quienes durante años agregaban toda clase de desperdicios.
No había casas de señorío. Las mejores eran de construcción simple, del tipo que difundieron los constructores genoveses que llegaron al Río de la Plata en las inmigraciones de 1880.
Frente a la plaza principal, la Iglesia consagrada al culto de la virgen de las Mercedes, entonces sin torres, ofrecía un pórtico amplio, de líneas severas, arcos y pisos de ladrillo rojo y portales de madera dura sin tallas.”
“La vida transcurría durante el día en menesteres sin trascendencia y por la noche, al término de la “novena” en la Parroquia a las ocho, era la hora del recogimiento y del silencio; apenas interrumpido en la Plaza Nueva, situada al sur de la ciudad, por frecuentes candombes en el Cuartel…”
“A medianoche sólo permanecían tenuamente iluminados el Club Progreso, donde hacían sus partidas de solo, gofo y billar una elite reducida de doctores y hacendados, las casas de juegos, los lupanares y algunas modestas casas de familia en las que la lotería de cartones distraía a las ancianas, permitía el escarceo amoroso de los jóvenes, mientras los hombres maduros daban y recibían informes de conspiraciones y asonadas…”

Transcripciones como esta, tomada de la Breve Historia de Soriano, dan amenidad a la sucesión de hechos que registra el Lic. José Olazarri en su original estudio sobre una porción de la vida regional de Uruguay.-

NUEVAS VIEJAS NOTICIAS EN LA OBRA DE JOSÉ OLAZARRI

DESEMBARCO MASÓN EN MERCEDES
walter.celina@adinet.com.uy – 11.02.2012


José Olazarri es un periodista actual, indagador, que exhibe un título académico. Toma la historia como lo que es, una disciplina científica. En su empeño, ordena datos e informaciones de manera metódica y, de este modo, presenta sus obras.
La más reciente, titulada Breve Historia de Soriano recoge, en el tomo tercero, elementos documentales que, más allá de su vejez, constituirán novedad noticiosa sobre el pasado mercedario.
Con los buenos oficios de su erudición, me detengo para recrear un momento especial. Ignorado, por el revestimiento del secreto, que tantas veces merodea propósitos políticos.
Se trata de la instancia en que se funda la primigenia sociedad masónica local.

El episodio es tomado de un cronista de la época: Mariano (Marino) Berro Chopitea (1874-1915). De manera desacostumbrada, este relató a la prensa lugareña que la reunión preparatoria para la conformación de la cofradía tuvo lugar el 13 de mayo de 1855. En rigor, las bases de la logia La Constancia se venían estableciendo desde tres años antes. “Los abuelos eran breves en todos sus procedimientos” sostenía, para indicar que hecha la fundación, se procedió a dar normas internas y a arrendar una casa, propiedad de la Sra. Gertrudis Sienra, ubicada en la calle Montevideo 223 (hoy Eusebio Giménez) esquina Colón.
No ha sido frecuente, salvo para estos últimos años, que los masones uruguayos den publicidad a sus actividades. El sigilo ha sido su ley.
Sin embargo, configurando casi una herejía para su tiempo, Berro Chopitea reveló otros detalles.
La comisión directiva fue compuesta por Manuel Chopitea (1802-1880), como presidente; Joaquín Egaña (1802-1876), vicepresidente; Juan Basilio Braga, secretario; Federico A. de Vasconcellos, prosecretario; David Silveira, tesorero y, José González, vocal. Lisandro Cumplido y Francisco Albín ocuparon grados de destaque en el grupo. La entidad masónica se disuelve el 23 de mayo de 1860.
Una digresión muy puntual: Elvira Cumplido de Chopitea fue la benefactora de las primeras obras para la infancia desvalida Mercedes. Ambos apellidos son de tronco masónico. El Dr. Alfredo Alambarri, ilustre sorianense que revolucionó pediatría social -siguiendo los pasos del Dr. Luis Morquio- y encauzó noveles institutos asistenciales infantiles, pasó por la entidad, siendo de su costumbre ensalzar el nombre de la bienhechora Cumplido.

Al extinguido centro le sucederán la Logia Luz y La Lira, para la promoción musical. Otras fueron las llamadas Armonía y Porvenir.
En 1990, el Dr. Alfonso Fernández Cabrelli, masón activo, reveló más facetas de la historia de las cofradías mercedenses.
Los edificios de la Sociedad Italiana y el Orfeón Español detentan símbolos masónicos, como que fueron levantados por miembros de estas colectividades no públicas.

La recreación formulada por José Olazarri, en los tres tomos publicados, invita a una lectura amena que permite saber más sobre Soriano, un fuerte eslabón de la sociedad uruguaya.-

3ER. TOMO DE LA OBRA DEL LIC. JOSÉ OLAZARRI

SOBRE LA HISTORIA PARTICULAR DE SORIANO
Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy
– 07.02.2012

Coincidiendo con la culminación de la celebración de los 200 años de la revolución artiguista de 1811, la editora mercedaria Entrega 2000 S.R.L. presentó el tomo III de la Breve Historia de Soriano, escrita por el Lic. José Olazarri.
Me he referido a los trabajos precedentes que, con este abarcan un impresionante friso en que el autor reseña, con meticulosidad, episodios y personajes que son parte de la sublevación anticolonial de los pueblos orientales.
Aún, a riesgo de repetir elementos ya comentados, me permito recordar que Olazarri -que es biólogo de profesión- había presentado en julio de 2006 La Tierra y la Vida en Soriano, Uruguay, trazando el escenario geofísico regional, los elementos de flora y fauna y, por consecuencia, el ambiente en que el hombre primitivo comenzaría a identificarse, a establecer relaciones grupales e iniciar el camino de conocimiento de la naturaleza.

El tomo I se abre con el capítulo referente al Soriano indígena, ocupándose del segmento histórico que abarca 1520-1824. El tomo II ubica los sucesos que inundan el período azaroso que transcurre entre 1825-1880. Finalmente, el tomo III lo hace para fotografiar los años que van desde 1881 a 1930.
Al interés que suscitan los últimos 11 capítulos, en cada uno se suman una síntesis, una cronología y la bibliografía utilizada. La fórmula o método de exposición es un aporte invalorable para investigadores, estudiosos y docentes.

Con objetividad, previene el autor, que “en historia no siempre está dicha la última palabra”, por lo que su empeño se ha orientado a la “transmisión del estado actual de conocimientos”. Más aún, avisa que entre fines del siglo XIX y primeras décadas del XX, la recopilación se vuelve complicada, por la abundancia de documentos, muchas veces antitéticos.

Esta historia particular de Soriano, como llamo en el título, es una focalización de la nacional. Su originalidad radica en que se trata del primer compendio totalizador de la exuberante ocurrencia de sucesos en una de las circunscripciones territoriales del Uruguay. De un lugar que, como otros, tuvo incidencia en el perfil de la orientalidad, ese rico acervo del que los uruguayos nos sentimos orgullosos depositarios
El material está reunido en 228 páginas de cuidada impresión y armado. Su precio, exento de fin lucrativo, es de $180.

De la empeñosa tarea del Lic. José Olazarri para este último tomo, me permitiré recoger, en su momento, algunos antecedentes ilustrativos.

jueves, 8 de diciembre de 2011

LA CLAUDICACIÓN COMO LEMA

NEPOTISMO FRENTEAMPLISTA
Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 06.12.2011

El bicentenario de la revolución oriental, con el formidable legado artiguista a la fundación de una república, podría haber significado para la nueva clase gobernante una cierta rectificación de rumbos. Al menos, para atenerse a la noción, primaria y básica, de que el manejo de los intereses públicos no puede guiarse desde los ámbitos de parentelas y amiguismos.
Esta es la antigua distinción revolucionaria que divide campos con las prácticas monárquicas y del pontificado. Es además, un elemento sustantivo de una concepción democrática, pregonada por la mejor izquierda uruguaya.
Quienes desbaratan la representación de los intereses populares -a los que dijeron obligarse-, han mostrado por doquier como apuntalan las políticas de reparto, desnaturalizadoras de la función pública. Han utilizado, sistemáticamente, las mayorías en el Poder Legislativo y en las Juntas Departamentales para adulterar los escalafones del personal de carrera, emigrando a las contrataciones temporales, adulterando los sistemas de jerarquías y han abusado con la implantación de cargos de particular confianza, tantas veces cubiertos con sujetos carentes de calificación y, aún, soberbios.
En esta retrogradación -no marcada por la actual “oposición”, experiente en la generación de estos desvíos- el frenteamplismo burocrático envilece la norma constitucional de la que debiere ser fiel custodio: La República Oriental del Uruguay “jamás será el patrimonio de personas ni de familia alguna” (Artº 3º de la Carta Magna).

Véase este pequeño muestrario de la rosca armada. No se trata de una invectiva personal. Sí, de tomar conciencia política.
El Presidente José Mujica lleva, como el cuerpo a su sombra, a la senadora Lucía Topolansky; el ministro Eduardo Bonomi a la diputada Susana Pereyra; el senador Carlos Baraibar a la viceintendenta de Montevideo Sara Ribeiro; el vicepresidente Danilo Astori forma pareja con su secretaria, Claudia Hugo; el ministro Pintado con Alejandra Ostria, ex IMM y Junta Nacional de Salud; el munícipe canario Marcos Carámbula integra a Elena Pareja y otros familiares a su equipo; el senador Daniel Martínez remolca a Laura Motta, de Formación Docente del CODICEN; la subsecretaria del Ministerio de Educación, María Simón, a su esposo, el director de UTE César Briozzo.

Los casos se multiplican. Se recordará que el secretario presidencial de Tabaré Vázquez, canciller y senador momentáneo, Gonzalo Fernández, tenía a su esposa, la fiscal Cecilia Salhom, en comisión en la bancada socialista. Las variantes actuales, siguen y suman. Rosario Oiz, vicepresidenta del BPS, hermana con el prohombre de OSE Daoiz Uriarte, abogado de cabecera del exintendente Mariano Arana, en el escándalo Casinos Municipales. El senador Héctor Tajam articula con Gabriela Cultelli, ex directora de área del CODICEN. José González, de la asesoría del ministro Bonomi se vincula a Graciela García, una de las secretarias del canciller Luis Almagro. La lista no se agota: Homero Guerrero, de Planeamiento y Presupuesto, y su cónyuge, Laura Robatto, son abogados de José Mujica. El director del INAU, Jorge Ferrando, se asocia con Mariela Mazotti, de Desarrollo Social de la IMM. No faltan ediles montevideanos con vínculo matrimonial. Es el caso de Jorge Meroni y Cecilia Cairo. Pedro Apezteguía, director general del Ministerio de Economía, está unido a la directora de logística del Ministerio de Transporte, Beatriz Tabacco. Rúben Díaz, director de Promoción Económica de la IMM, es el marido de Noris Menotti, ex Saint Bois, en conflicto de Alma Chiodi, adjunta en el directorio de ASSE.

La ristra es larga, espinosa y cambiante, por friccionada.
El frenteamplismo en el poder ha borrado con el codo lo que escribió con la mano.
Nepotismo es la captación por gobernantes y altos jerarcas de cargos relevantes del Estado para familiares y amigos.
A lo Sancho, han servido las lentejas y las están comiendo.-

lunes, 5 de diciembre de 2011

CUANDO LA HISTORIA VA PASANDO
Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy - 02.12.2011

Hace pocas semanas el suplemento Todo Soriano, que se publica en páginas coleccionables del semanario Entrega 2000, rastreó una interesante nota radial, concedida tiempo atrás por el escritor Miguel Aguirre Bayley, hijo de un estimado republicano, el Dr. Adolfo Aguirre González, cofundador de la primera coalición política de izquierda unitaria, encabezada por dos entrañables amigos: Rodney Arismendi y Luis Pedro Bonavita.
La evocación de hechos relacionados con la confrontación armada de Paso Morlán, ocurrida en los inicios de 1935, puso sobre el tapete nombres como los de Francisco (Paco) Espínola, Carlos Quijano, Justino Zavala Muniz, personalidades a las que conocí, traté o de las que tuve referencias muy directas.
Más aún, encendió vivencias de mi sorprendida niñez, que por sus contenidos de dignidad y, aún de arrojo, me mostraron modelos de conducta que siempre atesoré.
En el reportaje en el que hago pie, indicaba Aguirre Bayley que Paco Espínola fue uno de los 36 guerrilleros que sostuvieron el fuego en Morlán, contra los uniformados que respondían al bando del usurpador Gabriel Terra.

El inolvidable autor de Sombras sobre la Tierra, en el relato ofrecido, piensa que tras ser capturado y trasladado por comisarías y cuarteles, finalmente, sería fusilado. Pero, sobrevivió. Y, consecuente con su trayectoria, enfrentó al pachecato. Cuando otro golpe de estado sacude al país en 1973, fue a más. Hizo pública su adhesión al Partido Comunista de Rodney Arismendi, un partido constructor que alimentó sueños de trabajadores e intelectuales y padeció impiadosa persecución.

La hermana de Paco, Doña Victoria, era esposa de Luis Pedro Bonacita, autor de Las Barras del Día, periodista y emigrante calificado del Partido Nacional, especialista de temas agropecuarios.
Hombres de la izquierda, como el doloreño Ricardo Paseyro y Carlos Quijano fueron partícipes de las acciones armadas antiterristas.
Decenas de años después, Don Carlos Quijano me suministraba antecedentes de la situación financiera del país, de los que se valía Arismendi cuando promovía sus interperlaciones a los Ministros de Economía. Otras veces, lo veía corregir e inspeccionar las planchas de las páginas de Marcha, en la vetusta imprenta del Sr. Sosa, en la calle Piedras y Treinta y Tres (de Montevideo), a quien conociera en el círculo íntimo del Presidente Andrés Martínez Trueba, otro de los alzados contra Terra. Con sus huesos había ido a dar a la inhóspita Isla de Flores. Siendo muy joven, me distinguió con su confianza y afecto.
El olvidado Julio César Grauert, asesinado en la carretera a Pando por balas policíacas, fue otro componente de aquel núcleo duro rebelde. Por entonces, Alba Roballo, Enrique Rodríguez y Arismendi se conocían en las acciones callejeras. Anhelaban transformaciones democráticas profundas, hacia un cambio radical del sistema.

Vuelvo atrás. Tuve un prematuro conocimiento del levantamiento armado de Morlán. Nací meses después del golpe del 31 de marzo de 1933. La declinación del denominado “marzismo” tuvo su manifestación con las elecciones de 1938. Con 5 años, veía venir por el fondo de la calle Florida (hoy De Castro) y Rivera, caminando hacia el centro de Mercedes -pasando por el dominio de los edificios singulares creados por el catalán Matosas-, a un hombre erguido, que vestía traje y sombrero gris, o azul. Despertaba mi atención su saludo ceremonial a mis padres al tomar, invariablemente, su sombrero con la mano izquierda. Es que la manga derecha del atuendo estaba recogida sobre el bolsillo del saco. Le faltaba un brazo.
-¿Quién es mamá?, interrogaba mi asombro.
- Es el Sr. Maneiro.
-¿Papá, papá, por qué no tiene brazo?
-Una granada le explotó en un enfrentamiento

Dionisio Ernesto Celina Etulain y Aurora Juliana Vespa Cruz eran batllistas auténticos y antidictatoriales. Estuvieron atraídos desde siempre por los ideales de libertad y justicia social.
Los primos de mi padre lo carteaban desde San José. Los Díaz Etulain saboteaban las líneas de comunicación del terrismo y tenían “imaginarias” en sus domicilios. De aquellas manos tomé libros de Justino Zavala Muniz, sin entender nada aún.

Después, supe que existe el sagrado derecho de los pueblos a la rebelión contra la opresión. El que los Paco y los Maneiro habían pretendido ejercer para la conquista de la institucionalidad democrática.
Cuando un río de pueblo le dio la extremaunción a los encaramados en el poder desde 1973, abriendo las puertas al acto soberano de 1984, me retrotraje a la sencilla escena de aquel hombre que venía y retornaba por la vieja calle Florida. Y pensé en los nuevos Julio César Grauert que pagaron por nosotros con sus vidas.
Pasa el Sr. Maneiro, pasa la historia con otros actores. La antorcha de la libertad está encendida.-
Post scriptum: Al momento de despachar estar nota de fuente oficial se confirma que los restos de un esqueleto encontrado el 21.10.2011, en el predio del Batallón 14 del Ejército Nacional, ubicado en la localidad de Toledo (Canelones), corresponden al del maestro Julio Castro, desaparecido el 1º.08.1977.
Amigo de Carlos Quijano, fue otro de los cruzados antiterristas. Con 68 años, tras pasar por el suplicio, sus verdugos lo asesinaron disparándole en la cabeza. Atado, fue arrojado en un foso de más de metro y medio, en un lecho de piedra con cal viva.