miércoles, 11 de julio de 2012
STORA ENSO & ARAUCO
martes, 3 de julio de 2012
ENCUENTRO INESPERADO DE “EL CUQUE”, QUE ESCRIBE Y PINTA
EL CUQUE LE LLEVA LA CUENTA AL GUAPO
“CUQUE”, UN POLÍTICO DE MI FLOR
viernes, 25 de mayo de 2012
LATIGAZO EN LA FISCALÍA
EUROPA - EL NUEVO CABALLO DE TROYA
Estas anotaciones son apenas una parte del
fenómeno, ya que la globalización empalma con las exportaciones baratas, como
las de China, o las colocaciones -a la baja, en cantidad y precio pagado-,
provenientes de países productores de alimentos y materias primas.LOS MUERTOS QUE VOS MATÁIS
La elevación de un
adolescente, a la condición de joven vigoroso y ciudadano libre dependerá, en
gran medida, de los suministros de que sea provisto.lunes, 14 de mayo de 2012
UN REINO ¡POR UN ELEFANTE!

Casi como en una historia de muerte anunciada José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente socialista español, preparaba sus petates para dar entrada al gobierno a Mariano Rajoy, del derechista Partido Popular. El cuadro peninsular no podía -ni puede- ser más dramático: un desempleo consolidado en el 24,44%, equivalente a 5 millones 640 mil trabajadores. Al paro forzoso, recortes en cascada en las indemnizaciones por despido, educación, sanidad y seguridad social. Una crisis de fondo.
A todo esto, Juan Carlos de Borbón, Rey de España, decide distenderse. Fue cuando le confesó a su ujier de cámara:
-¡No aguanto más! Prosiguiendo al instante: -Llama a mi asistente de armas. Preparen mis equipos de caza. No quiero comentarios. ¡Así qué tú también te callas!
Ud. ha oído hablar de Botswana y sabe que es un país bastante lejano, ubicado en África. Cabe refrescar la memoria. Limita al sur con Sudáfrica, al norte con Zambia, al este con Zimbabwe y al oeste con Namibia. Ocupa un territorio mediterráneo, dominado por el desierto de Kalahari.
El rey Juan Carlos I ha tenido fuerte predisposición por el esquí y la vela, que ha dejado de practicar. Es radioaficionado. Pero, por nada, se despega de viajes secretos para otras habilidades. Es que el monarca busca animales fuertes y, también, mujeres hermosas.
En octubre de 2004 perseguía osos en Rumania. Dos años después, en Rusia, se vio envuelto en una investigación por el sacrificio de un oso domesticado, al que antes de matarlo sus amigos lo drogaron con vodka y miel.
Ahora, en medio del tsunami económico español, lió bultos de cacería y partió en silencio para Botswana, obsedido por reducir paquidermos.
Millones de españoles, con el agua al cuello, cuando se enteraron de la diversión del monarca no pudieron menos que estallar, manifestando su repudio. Tanto más, porque la familia real -un eufemismo que no alude a las nuestras- poco tiene de modelo a imitar.
Juan Carlos I de Borbón tiene una relación distante, desde hace años con Sofía -la reina-, a la que apenas valora como “muy profesional”. La dama zurce entuertos familiares, poniendo paños fríos a las situaciones más ríspidas. El rey, apodado en Europa como “le grand tombeur de femmes” (el gran volteador de mujeres), tiene por amante a la princesa alemana Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, hace un tiempo radicada en Madrid.
Lo que no equivalen a meros líos de alcoba son otros capítulos del clan monárquico. El yerno de su majestad, Iñaki Urdangarín, es objeto de un expediente anticorrupción, lo que llevó a que el rey lo apartara de actividades oficiales y efectuara una declaración expresa, en la que sostuvo que “todos son iguales ante la ley”, para significar que el peso de esta no distinguiría entre los ciudadanos de a pié y los miembros de la realeza…
Otra muestra de los tambaleos principescos lo dio un episodio de armas que envolvió a Marichalar, nieto de 13 años de Juan Carlos I. El manejo por niños de aparatos de fuego ofensivos está prohibido en España, resultando que el chaval, hijo de la infanta Elena de Borbón, se arruinó un pie manejando uno de ellos. Las críticas no se pudieron obviar.
Lo que habría de suceder en el África sureña conmovió el trono y agitó a la opinión pública. La abdicación, a punto de cuajar, se mostraba como inevitable. La corona iba a buscar una nueva cabeza. Sólo un milagro salvaría al rey cazador. Y se produjo. Entre bambalinas, un caballeresco acuerdo Rajoy-Zapatero, aguantó la caída regia.
En medio de la debacle económica y financiera ibérica, el rey había salido con sigilo total a uno de sus recreos. Esta vez, para cazar de elefantes y, de ser posible, rinocerontes. En el cuarto día de campamento, un tropezón le provocó una fractura múltiple de cadera y lesiones en un pié. Fue regresado a España y, a poco de salido del quirófano, presentado en pantallas. ¿Qué hizo? Evasivo e infantil pidió disculpas, con estos monosílabos: “Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a suceder”.
La dama real, doña Sofía, brillaba por su ausencia. En esas horas viajó por el azul mar Mediterráneo, rumbo a Grecia, a un encuentro con su familia directa.
La abdicación del rey nunca estuvo más cerca. Ni gobierno, ni oposición le hicieron fuego.
“¡Tout va très bien, Madame la Marquise!” (¡Todo va muy bien, señora marquesa!). Mas ¡algo cruje y está cayendo en pedazos!
Tal vez, esta breve y actual historia permita advertir, entre otras cosas, lo que por nuestras tierras fue quedando en claro desde 1811: la diferencia entre república y monarquía. Este paquidermo, como se apreciará, no es botswanés.-
miércoles, 18 de abril de 2012
UNA PROPUESTA DE OSCAR BOTTINELLI
Escribe Walter Ernesto Celina
Oscar Bottinelli (1), director de la prestigiosa Consultora Factum, ha publicado una nota sobre la temática de los derechos humanos, área controversial, no explorada en profundidad en capítulos muy importantes.
Accedí a la tercera y última entrega de su serie. Aporta reflexiones para el saber académico. Por extensión, podría servir para la llamada “clase política”. Es que en la materia sólo se ha andado a los tumbos y chapaleando contradicciones.
No evitaré citar a los otrora partidos de gobierno, a los que he criticado desde una posición principista de izquierda
Entro en el planteo de Oscar Bottinelli, siempre sobrio y serio.. Por esto mismo, como ciudadano común, juzgo las idas y venidas del Frente Amplio y condeno su renuncia a valores éticos y honrosas tradiciones republicanas. ¡Cuesta creer que al mitológico dios Jano le hayan agregado tantas caras!
Me explayo sobre un primer concepto que maneja, no obviable. La humanidad salió de su prehistoria jurídica, en orden a los derechos humanos, con un soporte constituido por la Carta Inglesa y los textos explícitos dados por la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de la breve y turbulenta Revolución Francesa, fecundada por el pensamiento del Iluminismo. Agregaría que, esa lucha constante del hombre, alimentó los sueños de una humanidad más justa. Y tapizó de héroes y mártires los tiempos posteriores, hasta el día de hoy.
El liberalismo político, que dio curso a nuevas ideas, se tiñó con los intereses de la sociedad del capital y mostró su claudicación, pasándose a las filas de los negadores de los derechos antes reivindicados.
Bottinelli lo marca con acierto.
Un ilustre político uruguayo sentenciaba en el Parlamento predictadura: “Es que las libertades públicas los ahogan.”
Algo más, aún. En las políticas de rapiña, los ejércitos nacionales han sido, innumerables veces, fuerzas de ocupación en sus territorios, apelando a crímenes abyectos.
Es de toda claridad y coherencia lógica que, para avanzar por los caminos de un Estado de Derecho efectivo, los delitos no pueden quedar a la sombra de la impunidad.
En otro pasaje recuerda Bottinelli que en la materialización de los derechos humanos cuentan las garantías, siendo relevantes las que nutren nuestro derecho penal, tales como:
1) La cosa juzgada, que finiquita una causa y concluye el proceso a fin de que nadie sea juzgado y castigado más de una vez por la misma transgresión.
2) Irretroactividad penal y, eventual beneficio para el condenado, si se sanciona una ley más benigna.
3) Prescripción del delito por el cumplimiento de plazos determinados.
4) Prohibición de trato cruel o degradante y abolición de la pena capital.
Habría que añadir a estas pautas, decantadas por el derecho uruguayo, la imprescriptibilidad (no cese) de los delitos de lesa humanidad, sustentable a partir del Artº 72 de la Constitución y por efecto de tratados internaciones vigentes.
Retorna el analista otro desfallecimiento de los liberales. Trae a colación la formación de los tribunales supranacionales permanentes y otros para casos concretos. Entre ellos, la Corte Interamericana de la OEA. Para el experto no es soslayable debatir acerca de la juricidad de dictámenes que invaden y perturban la eficacia de la normativa nacional.
También se detiene a considerar el descaecimiento del institutito de la amnistía, cuya función es el avenimiento o arreglo de partes en pugna.
Anota que la eliminación física del mandatario libio Mohamad Gadafi -al no poder derrocarlo con actos intervencionistas-, se sustanció con la presencia de los bombarderos de la OTAN (Alianza Militar del Atlántico Norte Europeo). Es otro rubro para una agenda deliberativa.
Compartiendo tal punto de vista, no puedo menos que agregar los casos de Irak, Yugoeslavia y Paquistán. Son ejemplos de la abrogación del derecho internacional por la ley de la selva urbi e orbi.
Batlle y Ordóñez sustentó la doctrina del arreglo pacífico de las diferencias interestatales, sabia doctrina que es escudo de los estados menores, recogida en el Artº 6º de la Constitución Uruguaya.
Al término de sus apuntes -en la Nota 3 referida (2)-, Oscar Bottinelli pone sobre el tapete otro ítem, cual es si la judicatura del país queda subordinada a los pronunciamientos o sentencias emanados de la Corte Interamericana, poniendo nuestra Lex Fundamentalis en un segundo plano.
Luego de un rápido recorrido por el texto del politólogo, alguien podría inferir que la vigencia del derecho nacional, por encima de lo dictaminado por la OEA, llevaría a que los militares golpistas y los demás uniformados y civiles que les sirvieron, obtendrían una impunidad absoluta. De este modo, arrastrarían hasta sus tumbas confesiones no dadas respecto de quiénes, cómo y dónde torturaron hasta la muerte e hicieron desaparecer los cadáveres de compatriotas.
Sería muy inexacta tal interpretación. Hay una unidad de principios garantistas en nuestro sistema que lleva de la mano a la noción de la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.
Como puede apreciarse, el mazo de cartas puesto por Bottinelli sobre la mesa, abre un abanico enorme para las disquisiciones jurídico-políticas.
El coloqio propuesto es inaplazable. Hacerlo, llamando a la academia, los partidos, las instituciones, los ciudadanos, sería una forma de sensatez política.
(1): Oscar Bottinelli es especialista en asuntos políticos y de opinión. Su padre fue el médico doloreño Eduardo Bottinelli, varias veces legislador por los Partidos Nacional Independiente y Nacional.
A poco de fundado el Frente Amplio, trabajó en la coordinación de la novel bancada que precedió al golpe de estado de 1973 y, años después, en la secretaría del General Líber Seregni. Otra de sus especializaciones tiene que ver con los sistemas electorales.
En el proceso hacia la reinstitucionalización democrática de 1984 participamos en la organización y contralor de los comicios, dirigiendo equipos de vigilancia antifraude.
Hoy no registra militancia activa en el Frente Amplio, ni participa en listas con candidatos.
(2): Diario El Observador, domingo 08.04.2012.-
DISECCIÓN EN VIVO
La disección es un procedimiento de naturaleza quirúrgica, por regular practicado sobre organismos muertos. Tiene que ver con la separación metódica de órganos y tejidos. La intervención permite que el escalpelo vaya aislando las partes o piezas que se desean estudiar.
Aplicar la técnica a una entidad viva, sería asunto bien distinto. Poco tendría de biopsia, aproximándose más a un descuartizamiento.
Un politólogo fisiócrata, de esos que asimilan el funcionamiento de los partidos políticos a lo que ocurre con el cuerpo humano, celebraría como un hallazgo sorprendente una entrevista realizada -hace muy poco- para el semanario “Voces”, por dos de sus redactores, Alfredo García y Jorge Lauro.
Dejando de lado cualquier valoración cuasi filosófica, lo que importa es el testimonio, desgarrado y contundente, que presenta la Sra. Graciela Bianchi, sobre la conducción gubernamental, en especial en el área docente.
Es directora del Liceo Bauzá, de Montevideo, que moviliza alrededor de 3.000 estudiantes y tiene autoridad para hablar. Académica en historia, con título expedido por el Instituto de Profesores Artigas; simultáneamente, abogada y escribana en actividad. Estuvo vinculada a la secretaría de Enseñanza Secundaria y a la del Consejo Directivo Central de ANEP, de las que se apartó para retornar a su centro educativo.
La conocí estando proscripto, en horas de militancia por la recuperación democrática, en los años 1982/83. En febrero de 1985, siendo secretario de la bancada de Democracia Avanzada, en la Cámara de Diputados, la Sra. Bianchi acompañó al senador José Germán Araújo, trabajando arduamente junto a él.
En la verdad o en el error, como tantos ciudadanos probos, tiene asumido el precepto artiguista que subraya que los cargos públicos son de honor y empeño por la república.
Tengo una diferencia con ella: aún confía en el Frente Amplio. Coincido en algo que muestra en el reportaje: azota la impudicia, la improvisación y la falta de lealtad a los principios.
Con el permiso de los estimados colegas de “Voces” y de la reporteada, quiero mostrar algunas almendrillas políticas.
-Ley de Educación. “La derogaría mañana mismo. Tiene inconstitucionalidades graves. Institucionalmente no tiene cosas buenas. No funcionan los Consejos de Participación, ni la Comisión Coordinadora. Es una superestructura demasiado burocrática.”
-La yapa. Vázquez: “No estoy dispuesta a considerar a Tabaré Vázquez como un Mesías, para que nos salve.” En otro pasaje: “Si vos toda la vida dijiste “vamos a romper con el Fondo Monetario Internacional”, Tabaré Vázquez hoy no podría ser un consultor de ese organismo. ¡No seas malo…!”
Lo registrado no agota la reflexión crítica de Graciela Bianchi.
Su lenguaje, franco y sin protocolos, ha de ser un aldabonazo para las conciencias honradas, para la verdadera izquierda y para los ciudadanos que exigen una dignificación de la política.
Si para creer hay que ver, la disección está a la vista.-
jueves, 16 de febrero de 2012
EXPLORANDO LA BREVE HISTORIA DE SORIANO
mailto:walter.celina@adinet.com.uy- 11.02.2012
Me he referido a los aspectos más generales de la obra del Lic. José Olazarri, atinente a la historia particularizada de Soriano. Del tercer tomo me ha parecido ilustrativo extraer una página invaluable, perteneciente a la pluma de Eduardo Víctor Haedo.
Tal vez, su fidelidad más constante haya sido la valoración de las virtudes de su madre, una mujer laboriosa que cinceló su carácter. Audidacta, orador de fuste, amante de las artes, acompañó la decisión de Luis Alberto de Herrera de participar en el gobierno del dictador Gabriel Terra, siendo ministro. En el proceso democrático posterior, es recordable su vehemente retórica oponiéndose a la instalación de bases navales norteamericanas en suelo patrio.
Desafiando la tesitura prevalerte en el Partido Nacional, recibió a Ernesto Ché Guevara, en su chalet La Azotea, en Punta del Este, en circunstancias de tramitarse la expulsión de Cuba del sistema interamericano. Corrían los años 60 del siglo pasado, cuando la emblemática casa albergaba su atelier de pintura, siendo cenáculo en la vida intelectual de la península.
¿Cómo era Mercedes en 1910, cómo sus gentes y estamentos sociales? Eduardo Víctor Haedo lo recuerda con enorme frescura y penetración. He aquí algunos fragmentos aportados por su memoria:
“Mercedes era una ciudad destinada a residencias de una reducida burguesía que tiene en los campos feraces de Soriano el motivo de sus ocupaciones y en las costumbres rurales el ordenamiento sencillo de su existencia.”
“No excedía los 8 mil habitantes, esparcidos la mayoría, sobre las estribaciones de una suave colina que desde el norte se mira en el Río Negro, que termina entregándose blandamente en extensas alamedas, apenas interrumpidas por un muelle de los “Aguateros” y un “Puerto Viejo”, construido con piedras coloradas, distribuidas sin obedecer a otra inspiración que la buena voluntad de quienes durante años agregaban toda clase de desperdicios.
No había casas de señorío. Las mejores eran de construcción simple, del tipo que difundieron los constructores genoveses que llegaron al Río de la Plata en las inmigraciones de 1880.
Frente a la plaza principal, la Iglesia consagrada al culto de la virgen de las Mercedes, entonces sin torres, ofrecía un pórtico amplio, de líneas severas, arcos y pisos de ladrillo rojo y portales de madera dura sin tallas.”
“La vida transcurría durante el día en menesteres sin trascendencia y por la noche, al término de la “novena” en la Parroquia a las ocho, era la hora del recogimiento y del silencio; apenas interrumpido en la Plaza Nueva, situada al sur de la ciudad, por frecuentes candombes en el Cuartel…”
“A medianoche sólo permanecían tenuamente iluminados el Club Progreso, donde hacían sus partidas de solo, gofo y billar una elite reducida de doctores y hacendados, las casas de juegos, los lupanares y algunas modestas casas de familia en las que la lotería de cartones distraía a las ancianas, permitía el escarceo amoroso de los jóvenes, mientras los hombres maduros daban y recibían informes de conspiraciones y asonadas…”
Transcripciones como esta, tomada de la Breve Historia de Soriano, dan amenidad a la sucesión de hechos que registra el Lic. José Olazarri en su original estudio sobre una porción de la vida regional de Uruguay.-
NUEVAS VIEJAS NOTICIAS EN LA OBRA DE JOSÉ OLAZARRI
walter.celina@adinet.com.uy – 11.02.2012
José Olazarri es un periodista actual, indagador, que exhibe un título académico. Toma la historia como lo que es, una disciplina científica. En su empeño, ordena datos e informaciones de manera metódica y, de este modo, presenta sus obras.La más reciente, titulada Breve Historia de Soriano recoge, en el tomo tercero, elementos documentales que, más allá de su vejez, constituirán novedad noticiosa sobre el pasado mercedario.
Con los buenos oficios de su erudición, me detengo para recrear un momento especial. Ignorado, por el revestimiento del secreto, que tantas veces merodea propósitos políticos.
Se trata de la instancia en que se funda la primigenia sociedad masónica local.
El episodio es tomado de un cronista de la época: Mariano (Marino) Berro Chopitea (1874-1915). De manera desacostumbrada, este relató a la prensa lugareña que la reunión preparatoria para la conformación de la cofradía tuvo lugar el 13 de mayo de 1855. En rigor, las bases de la logia La Constancia se venían estableciendo desde tres años antes. “Los abuelos eran breves en todos sus procedimientos” sostenía, para indicar que hecha la fundación, se procedió a dar normas internas y a arrendar una casa, propiedad de la Sra. Gertrudis Sienra, ubicada en la calle Montevideo 223 (hoy Eusebio Giménez) esquina Colón.
No ha sido frecuente, salvo para estos últimos años, que los masones uruguayos den publicidad a sus actividades. El sigilo ha sido su ley.
Sin embargo, configurando casi una herejía para su tiempo, Berro Chopitea reveló otros detalles.
La comisión directiva fue compuesta por Manuel Chopitea (1802-1880), como presidente; Joaquín Egaña (1802-1876), vicepresidente; Juan Basilio Braga, secretario; Federico A. de Vasconcellos, prosecretario; David Silveira, tesorero y, José González, vocal. Lisandro Cumplido y Francisco Albín ocuparon grados de destaque en el grupo. La entidad masónica se disuelve el 23 de mayo de 1860.
Una digresión muy puntual: Elvira Cumplido de Chopitea fue la benefactora de las primeras obras para la infancia desvalida Mercedes. Ambos apellidos son de tronco masónico. El Dr. Alfredo Alambarri, ilustre sorianense que revolucionó pediatría social -siguiendo los pasos del Dr. Luis Morquio- y encauzó noveles institutos asistenciales infantiles, pasó por la entidad, siendo de su costumbre ensalzar el nombre de la bienhechora Cumplido.
Al extinguido centro le sucederán la Logia Luz y La Lira, para la promoción musical. Otras fueron las llamadas Armonía y Porvenir.
En 1990, el Dr. Alfonso Fernández Cabrelli, masón activo, reveló más facetas de la historia de las cofradías mercedenses.
Los edificios de la Sociedad Italiana y el Orfeón Español detentan símbolos masónicos, como que fueron levantados por miembros de estas colectividades no públicas.
La recreación formulada por José Olazarri, en los tres tomos publicados, invita a una lectura amena que permite saber más sobre Soriano, un fuerte eslabón de la sociedad uruguaya.-
3ER. TOMO DE LA OBRA DEL LIC. JOSÉ OLAZARRI
Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy – 07.02.2012
Me he referido a los trabajos precedentes que, con este abarcan un impresionante friso en que el autor reseña, con meticulosidad, episodios y personajes que son parte de la sublevación anticolonial de los pueblos orientales.
Aún, a riesgo de repetir elementos ya comentados, me permito recordar que Olazarri -que es biólogo de profesión- había presentado en julio de 2006 La Tierra y la Vida en Soriano, Uruguay, trazando el escenario geofísico regional, los elementos de flora y fauna y, por consecuencia, el ambiente en que el hombre primitivo comenzaría a identificarse, a establecer relaciones grupales e iniciar el camino de conocimiento de la naturaleza.
El tomo I se abre con el capítulo referente al Soriano indígena, ocupándose del segmento histórico que abarca 1520-1824. El tomo II ubica los sucesos que inundan el período azaroso que transcurre entre 1825-1880. Finalmente, el tomo III lo hace para fotografiar los años que van desde 1881 a 1930.
Al interés que suscitan los últimos 11 capítulos, en cada uno se suman una síntesis, una cronología y la bibliografía utilizada. La fórmula o método de exposición es un aporte invalorable para investigadores, estudiosos y docentes.
El material está reunido en 228 páginas de cuidada impresión y armado. Su precio, exento de fin lucrativo, es de $180.
jueves, 8 de diciembre de 2011
LA CLAUDICACIÓN COMO LEMA
Esta es la antigua distinción revolucionaria que divide campos con las prácticas monárquicas y del pontificado. Es además, un elemento sustantivo de una concepción democrática, pregonada por la mejor izquierda uruguaya.
Quienes desbaratan la representación de los intereses populares -a los que dijeron obligarse-, han mostrado por doquier como apuntalan las políticas de reparto, desnaturalizadoras de la función pública. Han utilizado, sistemáticamente, las mayorías en el Poder Legislativo y en las Juntas Departamentales para adulterar los escalafones del personal de carrera, emigrando a las contrataciones temporales, adulterando los sistemas de jerarquías y han abusado con la implantación de cargos de particular confianza, tantas veces cubiertos con sujetos carentes de calificación y, aún, soberbios.
En esta retrogradación -no marcada por la actual “oposición”, experiente en la generación de estos desvíos- el frenteamplismo burocrático envilece la norma constitucional de la que debiere ser fiel custodio: La República Oriental del Uruguay “jamás será el patrimonio de personas ni de familia alguna” (Artº 3º de la Carta Magna).
Véase este pequeño muestrario de la rosca armada. No se trata de una invectiva personal. Sí, de tomar conciencia política.
El Presidente José Mujica lleva, como el cuerpo a su sombra, a la senadora Lucía Topolansky; el ministro Eduardo Bonomi a la diputada Susana Pereyra; el senador Carlos Baraibar a la viceintendenta de Montevideo Sara Ribeiro; el vicepresidente Danilo Astori forma pareja con su secretaria, Claudia Hugo; el ministro Pintado con Alejandra Ostria, ex IMM y Junta Nacional de Salud; el munícipe canario Marcos Carámbula integra a Elena Pareja y otros familiares a su equipo; el senador Daniel Martínez remolca a Laura Motta, de Formación Docente del CODICEN; la subsecretaria del Ministerio de Educación, María Simón, a su esposo, el director de UTE César Briozzo.
Los casos se multiplican. Se recordará que el secretario presidencial de Tabaré Vázquez, canciller y senador momentáneo, Gonzalo Fernández, tenía a su esposa, la fiscal Cecilia Salhom, en comisión en la bancada socialista. Las variantes actuales, siguen y suman. Rosario Oiz, vicepresidenta del BPS, hermana con el prohombre de OSE Daoiz Uriarte, abogado de cabecera del exintendente Mariano Arana, en el escándalo Casinos Municipales. El senador Héctor Tajam articula con Gabriela Cultelli, ex directora de área del CODICEN. José González, de la asesoría del ministro Bonomi se vincula a Graciela García, una de las secretarias del canciller Luis Almagro. La lista no se agota: Homero Guerrero, de Planeamiento y Presupuesto, y su cónyuge, Laura Robatto, son abogados de José Mujica. El director del INAU, Jorge Ferrando, se asocia con Mariela Mazotti, de Desarrollo Social de la IMM. No faltan ediles montevideanos con vínculo matrimonial. Es el caso de Jorge Meroni y Cecilia Cairo. Pedro Apezteguía, director general del Ministerio de Economía, está unido a la directora de logística del Ministerio de Transporte, Beatriz Tabacco. Rúben Díaz, director de Promoción Económica de la IMM, es el marido de Noris Menotti, ex Saint Bois, en conflicto de Alma Chiodi, adjunta en el directorio de ASSE. La ristra es larga, espinosa y cambiante, por friccionada.
El frenteamplismo en el poder ha borrado con el codo lo que escribió con la mano.
Nepotismo es la captación por gobernantes y altos jerarcas de cargos relevantes del Estado para familiares y amigos.
A lo Sancho, han servido las lentejas y las están comiendo.-
lunes, 5 de diciembre de 2011
Hace pocas semanas el suplemento Todo Soriano, que se publica en páginas coleccionables del semanario Entrega 2000, rastreó una interesante nota radial, concedida tiempo atrás por el escritor Miguel Aguirre Bayley, hijo de un estimado republicano, el Dr. Adolfo Aguirre González, cofundador de la primera coalición política de izquierda unitaria, encabezada por dos entrañables amigos: Rodney Arismendi y Luis Pedro Bonavita.
La evocación de hechos relacionados con la confrontación armada de Paso Morlán, ocurrida en los inicios de 1935, puso sobre el tapete nombres como los de Francisco (Paco) Espínola, Carlos Quijano, Justino Zavala Muniz, personalidades a las que conocí, traté o de las que tuve referencias muy directas.
Más aún, encendió vivencias de mi sorprendida niñez, que por sus contenidos de dignidad y, aún de arrojo, me mostraron modelos de conducta que siempre atesoré.
En el reportaje en el que hago pie, indicaba Aguirre Bayley que Paco Espínola fue uno de los 36 guerrilleros que sostuvieron el fuego en Morlán, contra los uniformados que respondían al bando del usurpador Gabriel Terra.
El inolvidable autor de Sombras sobre la Tierra, en el relato ofrecido, piensa que tras ser capturado y trasladado por comisarías y cuarteles, finalmente, sería fusilado. Pero, sobrevivió. Y, consecuente con su trayectoria, enfrentó al pachecato. Cuando otro golpe de estado sacude al país en 1973, fue a más. Hizo pública su adhesión al Partido Comunista de Rodney Arismendi, un partido constructor que alimentó sueños de trabajadores e intelectuales y padeció impiadosa persecución.
La hermana de Paco, Doña Victoria, era esposa de Luis Pedro Bonacita, autor de Las Barras del Día, periodista y emigrante calificado del Partido Nacional, especialista de temas agropecuarios.
Hombres de la izquierda, como el doloreño Ricardo Paseyro y Carlos Quijano fueron partícipes de las acciones armadas antiterristas.
Decenas de años después, Don Carlos Quijano me suministraba antecedentes de la situación financiera del país, de los que se valía Arismendi cuando promovía sus interperlaciones a los Ministros de Economía. Otras veces, lo veía corregir e inspeccionar las planchas de las páginas de Marcha, en la vetusta imprenta del Sr. Sosa, en la calle Piedras y Treinta y Tres (de Montevideo), a quien conociera en el círculo íntimo del Presidente Andrés Martínez Trueba, otro de los alzados contra Terra. Con sus huesos había ido a dar a la inhóspita Isla de Flores. Siendo muy joven, me distinguió con su confianza y afecto.
El olvidado Julio César Grauert, asesinado en la carretera a Pando por balas policíacas, fue otro componente de aquel núcleo duro rebelde. Por entonces, Alba Roballo, Enrique Rodríguez y Arismendi se conocían en las acciones callejeras. Anhelaban transformaciones democráticas profundas, hacia un cambio radical del sistema.
Vuelvo atrás. Tuve un prematuro conocimiento del levantamiento armado de Morlán. Nací meses después del golpe del 31 de marzo de 1933. La declinación del denominado “marzismo” tuvo su manifestación con las elecciones de 1938. Con 5 años, veía venir por el fondo de la calle Florida (hoy De Castro) y Rivera, caminando hacia el centro de Mercedes -pasando por el dominio de los edificios singulares creados por el catalán Matosas-, a un hombre erguido, que vestía traje y sombrero gris, o azul. Despertaba mi atención su saludo ceremonial a mis padres al tomar, invariablemente, su sombrero con la mano izquierda. Es que la manga derecha del atuendo estaba recogida sobre el bolsillo del saco. Le faltaba un brazo.
-¿Quién es mamá?, interrogaba mi asombro.
- Es el Sr. Maneiro.
-¿Papá, papá, por qué no tiene brazo?
-Una granada le explotó en un enfrentamiento
Dionisio Ernesto Celina Etulain y Aurora Juliana Vespa Cruz eran batllistas auténticos y antidictatoriales. Estuvieron atraídos desde siempre por los ideales de libertad y justicia social.
Los primos de mi padre lo carteaban desde San José. Los Díaz Etulain saboteaban las líneas de comunicación del terrismo y tenían “imaginarias” en sus domicilios. De aquellas manos tomé libros de Justino Zavala Muniz, sin entender nada aún.
Después, supe que existe el sagrado derecho de los pueblos a la rebelión contra la opresión. El que los Paco y los Maneiro habían pretendido ejercer para la conquista de la institucionalidad democrática.
Cuando un río de pueblo le dio la extremaunción a los encaramados en el poder desde 1973, abriendo las puertas al acto soberano de 1984, me retrotraje a la sencilla escena de aquel hombre que venía y retornaba por la vieja calle Florida. Y pensé en los nuevos Julio César Grauert que pagaron por nosotros con sus vidas.
Pasa el Sr. Maneiro, pasa la historia con otros actores. La antorcha de la libertad está encendida.-
Post scriptum: Al momento de despachar estar nota de fuente oficial se confirma que los restos de un esqueleto encontrado el 21.10.2011, en el predio del Batallón 14 del Ejército Nacional, ubicado en la localidad de Toledo (Canelones), corresponden al del maestro Julio Castro, desaparecido el 1º.08.1977.
Amigo de Carlos Quijano, fue otro de los cruzados antiterristas. Con 68 años, tras pasar por el suplicio, sus verdugos lo asesinaron disparándole en la cabeza. Atado, fue arrojado en un foso de más de metro y medio, en un lecho de piedra con cal viva.



