jueves, 22 de noviembre de 2012

CANGREJOS EN LA TORRE EJECUTIVA


Escribe Walter Ernesto Celina
16.11.2012

Si la mole de la Torre Ejecutiva, sede del Poder Ejecutivo, fuera considerada una gran piedra, por su cercanía a la costa alguien  podría preguntar cuántos cangrejos esconde y qué hacen allí tales especímenes biológicos.
Desde que el Frente Amplio arrió banderas e hizo de la repartija de cargos un centro de interés no confesado, una nueva secta rellena las oficinas del local gubernativo de Plaza Independencia.
Días pasados, un incansable trabajador en las sombras adquirió notoriedad cuando periodistas cuestionaron el método oficial por el cual se diagraman las conferencias de prensa, sin interlocutores posibles. Se trata del clásico guiso de liebre, donde lo que falta es, precisamente, la carne de liebre… Los mensajeros convocan a los medios, los jerarcas lanzan sus “speachs” y con sonrisas rehusan contestar preguntas.
A los monólogos recurrentes se suman los enlaces para radios y televisoras, “cadenas” no reservadas para asuntos de especial relevancia o gravedad.
Comunicación unidireccional pues, para consumo masivo. Carente de transparencia y nada democrática.
Impulsor de esta modalidad es quien está a la cabeza de la Dirección  de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia, el Dr. Gonzalo Carámbula.
Ha sostenido que la política es “no hablar” de sí -ni de su persona (que no tendría mayor sentido), ni de lo que hace (lo que sí importa)-, replegándose en un gesto de modestia, aparente. ¡Forma sibilina de entornar la puerta  para esfumarse!
No es rebajar el debate divulgar “quién es quién” en los ámbitos de la Casa de Gobierno. Coadyuva a entender el fenómeno de la declinación, rebajamiento y archivo de los principios y postulados del partido instalado en el poder.El Sr. Carámbula se ha mostrado en varios tiempos, a saber: Primero, perteneció a la desaparecida Resistencia Obrero Estudiantil, ROE, un grupo de proclamación “socialista”. Apresado en dictadura, logró evadirse. Recapturado fue sometido a castigos. Relaciones católicas y masónicas, afines a su familia, lograron rescatarlo. Luego, ingresa al Partido Comunista y codirige el diario “La Hora”. En 1985 actúa como Diputado suplente, por la lista 1001 y, luego, llega a titular. Tras abandonar el Partido Comunista busca nueva inserción. Con el apoyo de la Vertiente Artiguista se instala, por dos períodos, en el gabinete montevideano del inefable exintendente M. Arana. Más adelante, es visitante de la Intendencia de Canelones, comandada por su hermano, el Dr. Marcos Carámbula.
Con perfil bajo, escoge finalmente como último refugio, la Torre Ejecutiva. Deambula con 69 acólitos. 14 lo hacen para “comunicaciones escritas”. 13 para “conferencias y eventos”. Dispone de 7 fotógrafos, 13 cangrejillos para las ramas de audiovisuales y televisión, contando con un lote de otros pichones excedentarios.
Por fuera de la masa de sueldos y los gastos adicionales que demanda su galaxia oficinesca, en 2011 erogó para “equipamientos” 67 mil dólares.
Una de sus preferencias está marcada por la publicación de la revista palaciega “Políticas”. La edición es de cuidado empaque, costo exagerado y casi nula demanda.
Así las cosas, el clima se ha tornado proclive para que puedan verse otras entretelas. La luz retira de las sombras al silente Sr. Carámbula. A modo de ejemplo, tomemos de una patita este cangrejo.
Mediante el mecanismo de “compra directa” la Presidencia de la República adquirió a la Sra. María J. Villagrán una nota periodística. Su fantástico precio fue de 100 mil pesos, más impuesto al valor agregado. Materia: sociedad de la información. Extensión: 8 carillitas…!
Más productivo habría resultado recomendar o impulsar la difusión de obras nacionales, tratadas por especialistas. Cito una: “El Paradigma del Laberinto” (1), excelente contribución a la percepción de la nueva sociedad en curso. Estudio realizado con erudición científica y notable didactismo. Recomendable para estudiantes, docentes y, para políticos, que quieran saber algo de hacia dónde se encamina el mundo.
Pero, la secretaría de marras no ve, ni entiende. Propala conferencias monoparlantes, efectúa gastos extravagantes, se deleita con  revistitas de elite. El Sr. Carámbula en su versión última milita a favor de viejos y conocidos vicios cortesanos.
 Si a la cima del postre no le faltan las frutillas, tampoco aquí deja de estar el amiguismo. Es que en la repartición que dirige tienen su plaza personas que apuntalaron la campaña electoral del Presidente Mujica. Y hasta un familiar de la exesposa del mismísimo Sr. Carámbula.
¿”Resistencia”? ¿”Socialismo”?
Sólo oportunismo craso
Una “nueva clase”, la del progresismo, camina como con la derrota adentro.-

(1): Autor Ing. Juan Grompone - Dic/2011- Editorial “La flor del itapebí” - 26 de Marzo Nº 1185/201 -  MVD - UY

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