La disección es un procedimiento de naturaleza quirúrgica, por regular practicado sobre organismos muertos. Tiene que ver con la separación metódica de órganos y tejidos. La intervención permite que el escalpelo vaya aislando las partes o piezas que se desean estudiar.
Aplicar la técnica a una entidad viva, sería asunto bien distinto. Poco tendría de biopsia, aproximándose más a un descuartizamiento.
Un politólogo fisiócrata, de esos que asimilan el funcionamiento de los partidos políticos a lo que ocurre con el cuerpo humano, celebraría como un hallazgo sorprendente una entrevista realizada -hace muy poco- para el semanario “Voces”, por dos de sus redactores, Alfredo García y Jorge Lauro.
Dejando de lado cualquier valoración cuasi filosófica, lo que importa es el testimonio, desgarrado y contundente, que presenta la Sra. Graciela Bianchi, sobre la conducción gubernamental, en especial en el área docente.
Es directora del Liceo Bauzá, de Montevideo, que moviliza alrededor de 3.000 estudiantes y tiene autoridad para hablar. Académica en historia, con título expedido por el Instituto de Profesores Artigas; simultáneamente, abogada y escribana en actividad. Estuvo vinculada a la secretaría de Enseñanza Secundaria y a la del Consejo Directivo Central de ANEP, de las que se apartó para retornar a su centro educativo.
La conocí estando proscripto, en horas de militancia por la recuperación democrática, en los años 1982/83. En febrero de 1985, siendo secretario de la bancada de Democracia Avanzada, en la Cámara de Diputados, la Sra. Bianchi acompañó al senador José Germán Araújo, trabajando arduamente junto a él.
En la verdad o en el error, como tantos ciudadanos probos, tiene asumido el precepto artiguista que subraya que los cargos públicos son de honor y empeño por la república.
Tengo una diferencia con ella: aún confía en el Frente Amplio. Coincido en algo que muestra en el reportaje: azota la impudicia, la improvisación y la falta de lealtad a los principios.
Con el permiso de los estimados colegas de “Voces” y de la reporteada, quiero mostrar algunas almendrillas políticas.
-Ley de Educación. “La derogaría mañana mismo. Tiene inconstitucionalidades graves. Institucionalmente no tiene cosas buenas. No funcionan los Consejos de Participación, ni la Comisión Coordinadora. Es una superestructura demasiado burocrática.”
-La yapa. Vázquez: “No estoy dispuesta a considerar a Tabaré Vázquez como un Mesías, para que nos salve.” En otro pasaje: “Si vos toda la vida dijiste “vamos a romper con el Fondo Monetario Internacional”, Tabaré Vázquez hoy no podría ser un consultor de ese organismo. ¡No seas malo…!”
Lo registrado no agota la reflexión crítica de Graciela Bianchi.
Su lenguaje, franco y sin protocolos, ha de ser un aldabonazo para las conciencias honradas, para la verdadera izquierda y para los ciudadanos que exigen una dignificación de la política.
Si para creer hay que ver, la disección está a la vista.-


Hace pocas semanas el suplemento Todo Soriano, que se publica en páginas coleccionables del semanario Entrega 2000, rastreó una interesante nota radial, concedida tiempo atrás por el escritor Miguel Aguirre Bayley, hijo de un estimado republicano, el Dr. Adolfo Aguirre González, cofundador de la primera coalición política de izquierda unitaria, encabezada por dos entrañables amigos: Rodney Arismendi y Luis Pedro Bonavita.







Una primera y especial consideración. Debe considerarse como un hecho auspicioso que gobernantes de países democráticos vecinos estrechen vínculos, confeccionen agendas de cooperación y movilicen proyectos de recíproco interés.