domingo, 7 de octubre de 2012

HOMENAJE DEL CORREO NACIONAL


ANÍBAL BARRIOS PINTOS

Escribe Walter Ernesto Celina

walter.celina@adinet.com.uy  walter.celina@hotmail.com  30.09.2012


Con motivo del Día del Patrimonio y, en alusión al lenguaje de los uruguayos, la Administración Nacional de Correos emitió un sello postal en homenaje a la preclara personalidad de Aníbal Barrios Pintos.
El 1º de junio se cumplió un año del alejamiento físico de quien consagrara su vida a la investigación, en los campos de la historia y la lexicografía de Uruguay. Asimismo, sus contribuciones periodísticas constituyeron un vehículo idóneo para la difusión de sus pacientes trabajos.
Aunque pudiere resultar redundante, cabe recordar algunos elementos generales, distintivos de su perfil y obra.
Fue un animador de las labores metódicas y silenciosas de los grupos de académicos que examinan los siempre variados procesos de las letras y la historia de nuestro entorno. Los sillones que ocupara, respectivamente, en la Academia Nacional de Letras y en el Instituto Histórico y Geográfico, acusarán su ausencia. Las tareas de ambas instituciones se reflejaron en las sucesivas ediciones de revistas de gran porte cultural, a las que brindó su saber creador.
La reedición de la Historia de los Pueblos Orientales (tres tomos con un total de 1692 páginas) es un registro amplísimo de los fenómenos poblacionales ocurridos en nuestro territorio, lo que se concatena con sucesos políticos, militares, económicos y sociales. Consagró años de su vida a la indagatoria y, también, a la espera de la publicación completa de la obra. Por añadidura, fue el conocedor más perfecto de la totalidad de los  Departamentos del Interior. Y, de seguro, el más avezado escudriñador de los barrios montevideanos. Los meandros de la identidad oriental y uruguaya encontraron su lupa vivaz, por lo que no existirá interpretación acabada si no pasa por el conocimiento de los estudios y revelaciones aportadas por este maestro.
Su herencia son el casi medio centenar de libros e incontables notas periodísticas, orales y escritas, entre las que se destacan trescientos cincuenta registradas para el Suplemento Dominical del Diario “El Día” de MVD.
El Diccionario del Español del Uruguay lo menciona como uno de sus constructores. Es muy exacta la apreciación. Siendo depositario de su amistad, muchas veces me comentó con satisfacción los avances del equipo que afinaba las acepciones. Y, otras tantas, lo sorprendí   analizando las voces colectadas. Tenía empeño en corroborar el significado de algunos giros lugareños y, más de una vez, quiso saber cómo yo recordaba las maneras de aplicación de palabras y formas de componerlas en frases. La profesión de pesquisador desbordaba su vida. Lo hacía, además, con auténtica humildad. Como contratara, compartía con generosidad archivos, libros y sucesos por él vividos con personajes memorables.
De tierra adentro fue su último gran aporte. En julio de 2011 se asistió en la Biblioteca Nacional a la presentación del primer tomo, encontrándose con  rezago la Editorial Planeta en emitir último.
Se trata de un catálogo, el único existente, en el que Aníbal Barrios Pintos sistematizó -hasta donde pudo- las nóminas de escritores, músicos y artistas del Interior. A lo largo del tiempo acumuló los antecedentes de individualidades, la mayoría ocultas para el ojo público. Procedió con  ahínco a verificar, clasificar y, finalmente, compendiar. La media muestra divulgada comprende los Departamentos de Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano, Colonia, Rivera, Tacuarembó y Durazno. Faltan Maldonado, Rocha, Canelones, Lavalleja, Cerro Largo, Treinta y Tres, Flores, Florida, San José, conservados por la compañía española local.
Las distinciones que recibiera son de gran prestigio y extensa enunciación.
Hace semanas volvió a ser recordado en la Cámara de Representantes y ahora, la Administración Nacional de Correos lo hace con un sello postal.
En el Día del Patrimonio, en esta oportunidad dedicado al lenguaje de los uruguayos, la estampilla destaca a la izquierda el rostro del investigador y, a su derecha, un detalle de la escultura Los Charrúas, de Pratti, Furest Muñoz y Lussich, con asiento en el Prado, de Montevideo.
La razón está dada por dos elementos vinculantes: La dedicación que el historiador le prestara a las etnias que antiguamente poblaron nuestro territorio y a sus avecinamientos y, la perdurabilidad de voces autóctonas en el lenguaje vivo.
Entre los méritos que el Correo destaca del compatriota indica uno, muy especial: la determinación del área geográfica de  Villa Purificación y del Cuartel General del Hervidero, asiento del Primer Artiguista.
Detalles del impreso filatélico
Diseño de Eduardo Salgado.
Fecha: 27/9/2012. Código: 2012-20-c. Categoría: sello conmemorativo.
Valor: $12.  Plancha: 25 unidades. Tirada: 15.000. Imprenta: Sanfer SRL.

LA ÚLTIMA ENTREVISTA
El 26 de mayo de 2011 Ediciones de la Banda Oriental celebraba en el Teatro Solís sus 50 años de vigencia.
Entre los autores invitados se encontraba el venerado amigo. Las cámaras dieron cuenta de su presencia, al tiempo que concedía algunas declaraciones requeridas por los medios.
El periodista Carlos Reyes recogió estas expresiones testimoniales.
La siguiente refiere a cómo el historiador complementó sus campos de interés, lo que a la postre se reflejó en aportes personalísimos. “Iba seguido a Buenos Aires a trabajar en los archivos, manifestaba. Allá estaban haciendo una historia de los barrios, en la que cada historiador se ocupaba de un barrio específico. Y, una vez, en Artigas, me encontré con el Intendente de Montevideo y le planteé la posibilidad de hacer eso. Ahí empezó. Tres intendentes pasaron y se pudo hacer con tres administraciones distintas. Tenía desde hacía muchos años la experiencia de trabajar con temas del Interior, Departamento por Departamento. Apliqué los mismos conocimientos y métodos a los barrios de Montevideo.”
Aludiendo a sus modalidades innovadoras, como a su intrepidez no jactanciosa, recordó en otro pasaje: “Para escribir la historia de los pueblos, recorrí todos los caminos y carreteras. Antes de la 2da. Guerra Mundial había visto en una revista francesa la foto aérea de una granja. Pensé entonces en tomar fotos aéreas de las estancias. Cada una de tiene una historia.” Tanto, como lo que relataría inmediatamente: “Íbamos en avioneta  y bajamos en un campo con mucha piedra. Al despegar chocamos pero, al final, el aparato despegó. Íbamos para Vichadero y veíamos que la gente nos hacía señas. Pensábamos que nos saludaban, hasta que nos dimos cuenta que nos faltaba una rueda. Aterrizamos en una cancha de fútbol; milagrosamente la avioneta quedó vertical, ¡parada sobre su propia hélice!”  (Fuente diario “El País” - 02.06.2011)

DESDE SIEMPRE Y HASTA EL FIN


NUESTRO SEXO
Escribe Walter Ernesto Celina

El Dr. Gastón Boero es un prestigioso médico, especialista en ginecología. De vasta experiencia clínica, derivó su interés hacia la sexología. Al abordar esta rama científica formó una verdadera escuela. La temática sexual, hasta hace muy poco, era una materia ajena a las cuestiones médicas. Una pesada cortina no dejaba ver una realidad de las insatisfacciones maritales, ni otras peripecias atinentes a la  sexualidad de hombres y mujeres.
Más aún. Boero, en los últimos años de su actividad profesional, trabajó con denuedo y valentía ejemplares llevando sus planteos a los ámbitos públicos. A la prensa, la radio y la televisión y, hasta el teatro. Siempre habló con franca sobriedad y respeto.
Expuso en los ámbitos académicos nacionales e internacionales. Golpeó las puertas del Ministerio de Salud Pública y del Consejo Directivo Central de la Administración de la Educación.
Su lema pudo ser algo que, también desde muchas décadas atrás, tuvieron claro un núcleo de pediatras, pedagogos y psicólogos (cuando los psiquiatras eran los más entendidos en este campo) y gentes ilustradas: si la felicidad es una condición de la libertad, existe la perentoriedad de llevar  conocimientos sexológicos a niños y jóvenes.
Sin embargo, la ignorancia persistió por ataduras prejuiciosas y por la lentitud oficial para impulsar y desenvolver programas. Así ha resultado y acontece que, infantes y púberes, fueron y van descubriéndose y creciendo casi a ciegas, en una sociedad acechada por nuevas modalidades de relacionamiento,
El Dr. Gastón Boero, con 88 años cumplidos, continúa muy campante, siempre sembrando.
A partir de su libro de divulgación El sexo tal cual es, Gerardo Tulipano, experimentado guionista televisivo, armó un libreto teatral poco usual, que fue puesto en manos de un  elenco competente. Se titula  El sexo nuestro de cada día. Conduce las acciones Silvia Novarese, de larga  y eficiente trayectoria escénica. La acompañan Virginia Ramos, Kairo Herrera, Álvaro Correa y  Jimmy Castillos, todos bajo la dirección de Eduardo Cervieri. Participa en off, con reflexiones coadyuvantes, el mismísimo Dr. Boero.
Si el asunto de fondo puede asumir los rasgos del drama, el libreto de comedia transforma algo de entidad en una sucesión de momentos disfrutables y aptos para pensar. Los monólogos, lo mismo que los sketches, desatan sonrisas de asentimiento unas veces y, otras, risas estentóreas. Es la potestad del teatro.
Desde hace varios meses, los fines de semana la representación ocurre en Teatro del Centro (Plaza de Cagancha - MVD), con sala colmada.
Al fin, podría exclamarse ¡Eureka! Porque a los teatristas les llevó siete años derretir el iceberg que  impedía tomar un local para presentar la obra.
Felizmente, no fueron los cien años del aforismo los que se precisaron para vencer el mal. Los cuerpos resistieron. Hoy el aplauso premia a los actores.
Es que desde siempre y hasta el fin, el sexo es y será la constante de la especie. Y una de las facetas inherentes al amor.-

IMPROVISACIÓN OLÍMPICA


Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy  - 11.09.2012

Las modalidades de la improvisación y del acomodo, históricamente criticadas desde la izquierda, se trasladaron  al progresismo palaciego, esto es, a los gobiernos nacionales y  municipales que licuaron los principios y postulados programáticos que un día buscaron cambios reales en el país.
El rico acervo que llevó a construcción del Frente Amplio y a su reconstrucción, tras los años de plomo y mordaza, cayó en saco roto. No hay día en que, a contramano de la inteligencia corriente, el gobierno no sorprenda con alguna rareza. En puridad, no se trata de excentricidades. La intención siempre está como el cangrejo debajo de la piedra. Y, como para darle mayor desvalor agregado, con insoportable ignorancia.
Me detendré en un adefesio que ingresó al Parlamento con la Rendición de Cuentas -modificación anual del Presupuesto Quinquenal-, cuyo tratamiento está boqueando en el Senado.
Se trata de unas pocas palabras, contenidas en una disposición proyectada en seno del Poder Ejecutivo.
Navegó el esperpento bajo las miradas chuecas del Presidente Mujica y sus ministros, por lo que lleva la firma de cada uno de los componentes del colectivo. Más aún: de toda la gruesa camada de subsecretarios y de tres áreas especializadas: la oficina de Planeamiento y Presupuesto, el Ministerio de Economía y Finanzas y el block burocrático de la Secretaría de la Presidencia más la Oficina del Servicio Civil, enclavadas en la torre ejecutiva, que le dicen…
Es difícil, no imposible, saber entre cuántos funcionarios de particular confianza, especializados en la nada -y muy bien pagos (por todos los compatriotas)- pasó el monstruito.
Se trata de una compilación de términos que desmerecen el idioma, que hacen ininteligible el uso de las palabras y concluyen agrediendo el sentido lógico de una oración.
¿Qué diere decir este  mazacote?: “Artículo 7º. La remuneración del funcionario en relación al puesto de trabajo en el organismo se integrará por la retribución referida al cargo, por un componente ocupacional o de función de conducción relacionado con responsabilidad y especialidad y un componente de criticidad de carácter variable y coyuntural referido al valor estratégico, escasez y dedicación exclusiva.
Es una criatura inviable fruto del delirio acomodaticio que, como floración de pantano, crece con cada gobierno.
La llamada carrera administrativa, establecida en la Constitución, se transformó en una meta inasible, tanto para los buenos funcionarios, como para la eficacia en la gestión de los servicios.
Los escalafones se desjerarquizaron y, lo que existía, fue atomizado. Muestra palpable son los datos a diciembre de 2011. Unos 270.000 funcionarios están etiquetados como presupuestados (30 mil en la Administración Central) y el resto contratados, respondiendo a variantes como las de permanentes, zafrales, eventuales y otros. No es todo. Hay unos 13.600 becarios, pasantes, arrendamientos de obra, más contratos especiales: artísticos, temporales  y otros
La madre de todas las reformas” -se recordará a su mentor-, reanunciada por el mandatario de hoy (con el aliento del principal del Ferrère y Asociados), es más de la desestructuración caótica de un sistema público, dirigido por cada vez más acomodados. Si al son de la cabeza van los miembros, la conclusión es clara.
El artilulejo citado, de ignominiosa redacción y de reprobación fulminante para quien aspirare a ingresar a un curso de derecho, fue ideado para pagar más a algunos. ¿A quiénes? A los orangutanes que se descuelgan de los escalafones como trapecistas, saltando por encima de los que están cursando objetivamente su carrera funcional y a los que entran por la ventana, pisoteando derechos.
-“¡Cosas veredes, Sancho!” podría decir el personaje cervantesco.

miércoles, 11 de julio de 2012

SEDUCCIÓN, AMOR, VIDA


Escribe Walter Ernesto Celina

Tres mujeres sostienen el hilo conductor de una historia de seducción, amor y vida que nace en el siglo decimonoveno, atraviesa el veinte y se proyecta bellamente en el actual.
La antigua acepción del diccionario de la Real Academia Española define el vocablo seducción ligándolo a un modo de engaño, hecho con astucia. De forma similar, por mis recuerdos del derecho positivo, lo acogía la normativa penal.
El cambio, que es factor dominante de la existencia del hombre y las cosas, lo viste con  nueva fisonomía y rasgos de tersura.
La seducción, para teorías contemporáneas, ocupa el campo de las relaciones amorosas. Su motor reside en los impulsos sexuales y vínculos afectivos primarios.
Han quedado atrás los consejos amatorios del poeta romano Publius Ovidio, producidos al comienzo de la era actual.
Finalizando ya el siglo XIX las constricciones socio-culturales en la sociedad uruguaya y rioplatense aherrojaban sentimientos y emociones. Sin embargo, bajo la aparente inmovilidad, la ciencia, la política y las pulsaciones intelectuales estaban rompiendo los antiguos esquemas.
La modernidad poética, propulsada por Rubén Darío, removía la literatura. A la luz del nuevo tiempo Quiroga, Sánchez, Rodó, de Viana, Herrera y Reissig y muchos más, ocupaban el nuevo escenario. Con dos mujeres notables. María Eugenia Vaz Ferrerira y Delmira Agustini.

¡Delmira! Ambivalente, con un rostro hacia la familia y otro a la sociedad.  Desafiante, auténtica. Escribió al amor sin miedo, rompiendo prejuicios.
Su miel gotea de “El libro blanco”, “Cantos de la mañana” y “Los cálices vacíos” (aparecidos en 1907, 1910 y 1913; “El rosario de Eros”, una compilación final de su familia, es de 1924).
Con voz cristalina su mano dijo: -A veces ¡toda! soy alma; y a veces ¡toda! soy cuerpo!
O estas otras palabras de mujer plena: -“¡Oh, tú que me arrancaste a la torre más fuerte! Que alzaste suavemente la sombra como un velo, que me lograste rosas en la nieve del alma, que me lograste llamas en el mármol del cuerpo…”
Contrajo un noviazgo largo y un matrimonio brevísimo. Estrenó la ley de divorcio por la sola voluntad de la mujer. Acudió a la cita en la pieza de su excónyuge y amante residual. Un odio extraño, una pasión ciega, primitiva, la envolvió en la muerte. Ella, dos tiros en la cabeza. Luego él, de uno certero. Fue el 06 de julio de 1914.
La Comedia Francesa trajo a la orilla montevideana a una mujer talentosa. Quedó tocada por una sensibilidad que aún vive en esta tierra.
Pero fue de la mano de otra poetisa memorable, que se llamó Idea Vilariño (1920-2009), que la francesa Christine Laurent (Lyon, 1948) conoció las entretelas y los pétalos de la personalidad de Delmira.
Ella y un gran equipo acordaron volver a la vida a la mujer que seducía con sus palabras y conducta de mujer independiente. Filmaron ¿Mañana? (¿Demain?). La película fue vista en el Festival de Rotterdam y desde el 25 de julio entrará al circuito exhibidor de Francia.
Hay una enseñanza. Importa la comprensión de los talentos del pasado, así como el examen de las estrecheces que vienen de atrás, que limitan y cuestan desatar. Romper moldes estrechos ayudará a vivir una sociedad más transparente y respetuosa de los individuos.-

OTRA PINTURA AL VUELO DEL CUQUE


Escribe Walter Ernesto Celina

Podría decirse que Danilo Astori y Leonardo Nicolini hicieron casi al unísono una meteórica carrera política. Sin brillos, casi entre sombras.
El primero fue vestido de senador cuando el Partido Comunista se avino a una fórmula electoral en la que, con sus votos, se le regaló por cinco años un sillón parlamentario.
El segundo era aquel modesto mensajero, especializado en repartir fotocopias de la prensa diaria entre algunos diputados del Frente Amplio. Y héte aquí, que el correísta comienza a alternar con Astori. En las mañanas le ceba mate y cuchichea, sonriéndole de paso a alguna funcionaria.
Tan meritorio currículo lo catapultó como diputado de Asamblea Uruguay, donde entró a ejercer cierto patronazgo. Por tal don alentaba al colorido Enrique Pintado -otro emigrante sin bandera, acogido por la agrupación astoriana-, quien resultó agraciado en la rifa de cargos. Por la misma graciosa virtud cortesana, el avieso Nicolini colocó como su suplente a una telefonista, que lo acompañaba en su perdurable ocio.
Mucho antes que se precipitara Pluna, viajó el cansino Nicolini por los cielos del Frente Amplio, perdió su banca, la tomó emocionada su amiga. En cuanto a Astori se agarró como pudo. Antes de una nueva elección (y en EE.UU.), se aseguró el Ministerio de Economía.
No es fantasía. Aunque parece serlo.

El Cuque, que es un político de alma y mira los partidos desde la tribuna  (y si cuadra del talud), con su pluma al viento le pintó un óleo muy bonito a Don Astori. Es una tela en la que cabrían, si apenas fuera un poquito más amplia, los ya mencionados Nicolini y Pintado, sin que pudieran dejar de tener un lugar el ex Ministro Víctor Rossi y el otrora capitán de vuelo Matías Campiani.
Recodando la afición carnavalera del hoy vicepresidente, recordaba el maestro de la sonrisa que “es el único contador de una empresa al que más que el superávit, le preocupa “La falta y resto”. Aunque siempre quiso ser murguista, fracasó porque tiene cara de cura.
Ojo, pero la cara de cura de Tabaré. Más que cara de cura, la de Danilo es de cardenal. Cardenal de aquellos del renacimiento frente a los cuales los Borgia eran bebés de pecho.
No dudo que, en aquellos tiempos, se habría manducado unos cuantos al spiedo y con cara de póker.
De rasgos duros y voz mansa, mientras para las mujeres es un pinta, para los hombres, con  su largo pelo blanco a lo Artigas en el Paraguay y chamuyo sentencioso, es una tía vieja a la que sus sobrinos le regalaron un “power point”.
Su sonrisa es de sordo. Excepto Beethoven, los sordos siempre sonríen  como pidiendo disculpas por su sordera. Beethoven, en cambio, desde el busto clásico que ponemos arriba del piano, nos mira desafiante, como diciendo: -Sí, soy sordo y a mucha honra. A ver si vos te animás a hacer 9 sinfonías como las mías. ¡Gil!
Cuque, que no es olvidadizo y evoca historias, mucho más que recientes, casi del hoy, anota que cuando despunta “Asamblea Uruguay, lleva como solista a Nicolini. Pero este se engrupe y lo rajan, como al Canario Luna…, luego de varios desafines en el cuplé de “Foco-ex”, un tema basado en el folklore español. Lo canta en los escenarios pero el público le pide bis porque su dicción es poco clara. Y la gente chilla. Especialmente Jaime Trobo, con  barba (excelente Lula), quien pide que lo retiren y pongan a la telefonista de Asamblea Uruguay, como suplente. Danilo pide que el Boyero lo retire del escenario (impresionante, Baráibar).”
Asimismo, Cuque recordará “el carnaval de las promesas”, aquel en el que Tabaré Vázquez prometiera que, después de su presidencia, vendría la de Astori…
Tampoco falta el momento en que a Nicolini “se le pudre el apéndice y se hace operar por el carné de pobre.”
Claro: en el 2009, cuando estas páginas recogen ciertos sucesos serios  pero bromeando, el rompecabezas estaba incompleto.
Si a Astori ahora le faltaba una pluma para volar, antes que le creciera cayó a tierra, en alas de Pluna y todo el elenco.
En 2006 había inducido a contratar un intermediario para salvar a la línea aeronáutica. Paul Elbese, Ficus Capital, Leadgate. Exultantes en la foto histórica, Víctor Rossi -un desaparecido político vazquista-, saludando a Matías Campiani y en el medio, agachado y casi de rodillas, el inefable Astori. En 2012 dos criados llevan las velas al funeral. Son los ministros astoristas Fernando Lorenzo y el colorido E. Pintado.
¡Qué cuadro compañero!
-Diga, don Cuque: ¿Ud. que maneja tan lindo los pinceles, no se anima a entrar en palacio, cual un Goya, para poner a punto este capítulo de la obra progresista?
(Fragmentos tomados de “50 años al santo bleque” - Jorge “Cuque” Sclavo - Edic. “El Galeón” - 2009)
    

STORA ENSO & ARAUCO


LA SOBERANÍA COMO ANTIGUALLA DE MUSEO
Escribe Walter Ernesto Celina - 02.07.2012


Hablar de Stora Enso y Arauco no es otra cosa que hablar de un cangrejal oculto bajo una piedra brillante, denominada Montes del Plata. Y en particular, de las características del malhadado contrato de inversión suscrito entre las dos corporaciones no nacionales con el Poder Ejecutivo de Uruguay.
El conjunto económico de referencia operaría una nueva y gigantesca planta de producción de celulosa en las inmediaciones de la localidad coloniense de Conchillas, en el paraje Cuchilla de Pereira, inmediato al Río de la Plata.
No es el objeto de esta reflexión analizar con qué visión política de renuncia a la soberanía actúa el progresismo gobernante en relación a tradiciones democrático-republicanas y de izquierda, por las que se batieron personalidades ilustres del país.
Me detendré en la consideración de aspectos formales que hacen al sistema de garantías jurídicas de un Estado de Derecho, el que se viola en aras de un negocio vidrioso.

Desde hace un tiempo la cuestión está en los estrados judiciales. Se originó cuando una de las Fiscalías Civiles tuvo dificultad para acceder a informaciones oficiales -de suministro obligatorio- sobre los términos del acuerdo de inversión pactado con la corporación extranacional.
La demanda obligó a que las partes dejaran sin efecto una cláusula de confidencialidad, con la que se quería mantener y lacrar como secreto un asunto de interés público.
Desatado el paquete y, como muchos ya presumían, saltan en todas direcciones -como accionados por resortes- horrores vandálicos contra  la juricidad interna. Algo pocas veces visto en el tiempo postdictadura.

El expediente en curso se caratula “Fiscalía Letrada en lo Civil de 3er. Turno c/ Estado - Poder Ejecutivo y otro - Demanda de declaración de nulidad absoluta de contrato de inversión entre el Poder Ejecutivo y Montes del Plata”. Juzgado Ldo. de 1ra. Instancia en lo Civil de 16º Turno - Ficha 2-534/2010”.
El alegato de bien probado que formula la Fiscalía muestra tres elementos singulares a saber: 1) Un amplio repertorio de hechos, los que abarcan títulos y entrevistas difundidas por medios de comunicación, declaraciones, actas parlamentarias, libros, etc., más los fundamentos de derecho. 2) Requerimiento de remisión del legajo para su examen en la órbita penal y, 3) Dos invocaciones, una liminar y otra final, a valores fundacionales de la nacionalidad.
Se evidenció que la confidencialidad pactada solo tuvo semejanza con la nocturnidad con que el zorro se desliza para entrar a un gallinero…

Para apreciar la índole del negocio me detengo -por economía de espacio- en la transcripción que hace el alegato de un comentario del Dr. Hoenir Sarthou (abogado y frenteamplista insospechado, añado), quien sintetizó las características del acuerdo entre la privada de marras y el gobierno, de este modo: Es difícil imaginar condiciones más favorables para cualquier empresario que las concedidas a Montes del Plata; exoneraciones tributarias, un puerto, una gran zona franca, autorización para mantener y adquirir tierras a nombre de sociedades anónimas, el compromiso de otorgar prioridad forestal a más tierras, la promesa de que el Instituto de Colonización no hará uso de la opción de compra que le permite la ley y, sobre todo, la garantía de que el Estado compensará a Montes del Plata por cualquier cambio tributario o legislativo que disminuya la rentabilidad, son algunas de las condiciones privilegiadas con las que nace este proyecto de inversión, y la segunda cosa que sorprende es que este contrato de inversión se haya manejado en secreto, al punto de que fueron necesarias reiteradas exigencias de un Fiscal para que se conocieran las condiciones pactadas.
De lo que puede leerse, y de la exégesis exhaustiva que efectúa el Fiscal, aparecen transgresiones al derecho vigente del Estado Uruguayo. Terminando, y con palabras del acusador, baste exhibir esta perla negra del analfabetismo jurídico, que alguien también podría calificar de convención impúdica: Y si bien por las cláusulas 9.1. y 9.2.5, se indicó que el presente Contrato se regirá por la ley de la República Oriental del Uruguay, enseguida, el Ejecutivo acordó que, a los efectos de la interpretación y ejecución del mismo, se tendrán especialmente en cuenta las disposiciones contenidas en los Tratados de Protección de Inversiones suscritos con la República de Finlandia y con la República de Chile, ratificados por las leyes Nºs. 17.759 y 17.059, respectivamente.
            De esta manera, se internacionalizó el contrato. Se trata de una cláusula de elección o selección del Derecho (pactum de lege utenda o de electio juris)…Se estableció un eslabón o enganche, propio de lo que se da en llamar ingeniería jurídica, que desplazó o substituyó a la normativa nacional de la República Oriental del Uruguay aplicable, y en cuanto se refiere, nada menos, que a la interpretación y ejecución del Contrato de Inversión. Se la substituyó por un Derecho Anacional Privado, una suerte de Derecho Feudal o Corporativo, que suplanta al Derecho Nacional o Patrio.
            El Derecho aplicable al contrato es el Derecho de los Tratados de Inversión a los que reenvía. Y el Derecho de  los Tratados de Inversión invocados termina siendo un Derecho Anacional Privado,  cuyo contenido deriva, esencialmente, de la jurisprudencia y de reglas y principios comerciales que sientan ciertos tribunales arbitrales privados internacionales, como se verá a continuación. Ese Derecho consiste en la llamada Lex Mercatorum, un Derecho Mercantil Privado, de creación privada, no estatal, que para nada tiene en consideración a los Derechos Patrios o Nacionales. Tampoco toma en consideración las Convenciones Internacionales de Derechos Humanos o normativas jurídicas que refieran a la protección del medio ambiente, de la salud pública o de la relaciones de trabajo, a modo de ejemplo.
            Por el Contrato se autorizó la vigencia de un Derecho Paralelo, paraestatal, de fuente privada y extranjera, que suspende al Derecho Patrio y que regirá en el territorio nacional en exclusivo privilegio de una empresa privada extranjera.
            Y la adopción contractual de este Derecho Anacional Privado Mercantil, mediante ese enganche por reenvío a los Tratados de Inversión, determinó la invisible incorporación  en el Contrato de Inversión de otras cláusulas. Quedaron incorporadas ciertas cláusulas implícitas, como ser las de ámbito general, de la inversión más favorecida o de la condición más beneficiosa y de las prohibiciones de nacionalización y de expropiación directa e indirecta.
            Mediante la previsión de este mecanismo de reenvío, el Contrato de Inversión adquirió la naturaleza de un cheque en blanco. Consumó una delegación normativa.
Por lógica: El Ejecutivo comprometió las competencias funcionales de los otros dos Poderes del Estado. Todas esas obligaciones legales y vinculantes fueron asumidas, por si y ante si, en nombre de la República Oriental del Uruguay; vale decir, actuando como un Poder único (subrayado WEC), sin participación ni escrutinio directo o indirecto por parte de la ciudadanía, en quienes justamente radica la Soberanía Nacional.

Razón ha tenido el Sr. Fiscal actuante en invocar, en el exordio de su escrito, la 1ra. Ley Independentista, dada en la Florida, en 1825, en la que declaró “írritos, nulos, disueltos y sin ningún valor para siempre todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados” al pueblo oriental con notas de violencia o perfidia. Donde, además, conminó a los Magistrados a borrar “desde la primera línea hasta la última firma de dichos documentos”, como señal irrecusable del poder de la Justicia.
A la usanza de los foristas clásicos, que cerraban sus discursos con invocaciones trascendentes, el Fiscal Dr. Enrique Viana apela a dos memorables sentencias artiguistas, dadas en 1811 y en 1815. La una expresa: que “El honor que respiro no me permitirá jamás hacer la menor ofensa a mi patria, aunque mediaran todos los intereses del mundo.” La otra previene que “El que se no se halle capaz de aplicar conmigo el hombro para sostener la obra de interés para todos los orientales, huya más bien de nuestro suelo. Pocos y buenos somos bastantes para defender nuestro suelo del primero que intente invadirnos.”
Se trata que primando los intereses nacionales, la soberanía no sea transformada en una antigualla de museo.-

martes, 3 de julio de 2012

ENCUENTRO INESPERADO DE “EL CUQUE”, QUE ESCRIBE Y PINTA


Por Walter Ernesto Celina
No soy amigo del Cuque y tampoco conocí a Gardel. Sólo me acostumbré a sus voces y, por sus respectivas historias, a saber un poquito de ellos y a retenerlos en el oído. En cuanto al Pepe, lo tengo metido en casa.
El Cuque que, si por algo se caracteriza es por ser polifacético, un  día iba con su caballete de pintor intrépido y desenfadado, llevando colgando de su otro brazo una valijita con  algunas pinturas, unos pinceles y su vieja paleta. ¡Y zas…! Se topa con el Pepe, cuando aspiraba ser primer mandatario.

Fue cuando Jorge Cuque Sclavo, con buen talante, le dio color a este cuadro:
“¡PUTA QUE ES DIFÍCIL HACERLE UN RETRATO A Ud., que para cualquiera hubiese sido un boniato o un  bollo, como lo prefiera!
Pero si me será difícil que hasta las mayúsculas y las minúsculas se me entreveran, ¿se da cuenta?
Y hasta lo fácil que hubiese sido que lo tuteara, que razones no me faltan. Ud. es tupa, mis hermanos también. Estuvieron en cana, como Ud.
Y como para que no diga que soy un batidor, le digo que yo también estuve al lado suyo, de algún modo, cuando empezó su lucha.
Yo tenía el bulín de la calle Espartero 1518, el famoso Depto. 1, que suplió a la Casa Clandestina y se transformó en el 1er. Cuartel Tupamaro que tuvo la Orga., yo vivía allí y qué lindo cuando era joven y tenía la “Vespa”, que en honor a la verdad, jamás me afanaron Uds. para sus enlaces u operativos. Vivió el “Ruso” Rosencof conmigo y me dijo de entrar en la Orga pero yo le dije que no, porque yo era bolche.
Sé que allí, en Espartero hubo de todo, a lo mejor hasta para decirle al “Che” que Uds. no le prestaban gente para la guerrilla de Bolivia, tal como dijo el “Ruso” después en sus Memorias, en el libro de Miguel Ángel Campodónico.
Después de la salida del Penal recuerdo que el Paco mi hermano y Juancito Almiratti lo visitaban por la cuestión de los emprendimientos que los presos políticos llevaban. Ud. tenía lo de las flores, junto con Lucía. Pudo ser justicia poética. Algo así como la “Vespa” que yo usaba para ir a “El Popular” y la suya para ir al Palacio Legislativo. ¡Qué lo parió!

A mi me gusta Gardel, tanto como a Ud. No tanto las canciones camperas, que los especialistas dicen que las canta con un refinamiento hasta arqueológico, con el perdón de la palabra. Yo soy más de los tangos, más urbano y disculpe mi cajetillismo no pocitense, sino del Reducto, donde nos criamos todos los Sclavo, barrio entonces obrero, cuando mi vieja nos ponía, a medida que nacíamos, colgados de la rama de un paraíso, al que luego mi Viejo poetizó, pintándola con barniz y usándola como un perchero. Cuentan que los obreros que pasaban por allí, los de la Fábrica de Fósforos, aquella sueca, los de los Laboratorios “Galién” y los de la metalúrgica “Mantero” nos columpiaban al pasar. También las putas de los quilombos de la calle Caridad, a quienes supe hacerles mandados, ya más grande, y a los propios fiolos que las explotaban.
Y con esto no quiero hacerle un tango. Así como Ud. no querrá llorarme la milonga. Sobre todo, porque no voy a votarlo. Ni a Ud., ni a Astori, ni a nadie…

Siguió un  poco más, cerró su valija y, dando una media vuelta, emprendió por su propia senda, más orejano que nunca.

(Fragmento de “50 años al santo bleque” - págs. 14/15 - Edic. El Galeón - 2009)

EL CUQUE LE LLEVA LA CUENTA AL GUAPO


Escribe Walter Ernesto Celina

El Cuque tiene algo que nunca lo abandona. Sigue siendo un muchacho de barrio, al estilo más tradicional.
Con acento plebeyo tira sus palabras al viento, que quedan clavadas en los muros. Sí, en los paredones solitarios que guardan las pintadas de las luchas y los engrudos electorales. Tal vez, haya sido por eso mismo que se animó -como guapo que se siente-, a dar algunas pinceladas “al bleque”, que así quiso bautizarlas.
Este Casius Clay made in Uruguay no trepida a la hora de escoger sus contendores. En vísperas de las elecciones pasadas se aproximó suavemente a Don Jorge Larrañaga, lo tomó de las solapas y lo sacudió de este modo:
“Con las orejas arrepolladas, gracias a ese naso achatado, bien podría ser un retador medio pesado de boxeo.
Y no sé si, por ese naso achatado y los golpes que evoca, podía ser el boxer que acompañaba por las mañanas a Michiñena (1), que llevo en el recuerdo de mis paseos por la Rambla, cuando yo vivía en Punta Carretas.
Tiene el aire de un retador, y mucho más con ese apellido que parece que le hubiese puesto un hábil publicitario para enfrentarse con el John L. Sullivan (2) histórico, que es el Cuqui Lacalle, al que en otra de esas películas que yo me hago, en los carteles del biógrafo, le pondría Cookie Thestreet (3).
El Guapo, como todo recién llegado, “venía no se sabe de dónde”, tal cual el indio del poema.
No se me aflija don Guapo, con Tabaré pasó lo mismo y eso que él tenía a Zorrilla (4) detrás.
Al fin y al cabo, Jorge es un nombre de Reyes. Y de boxeadores. Piense en el Bocha Pacheco, que fue el campeón de todos los pesos. Menos del uruguayo, que ése fue su drama.
Lo de Larrañaga no le viene mal, sobre todo que Ud. es blanco y la calle Larrañaga era donde quedaba la casa de Herrera. Así que a Ud. le asisten casi los mismos derechos que al nieto del Caudillo.
Le falta la cachila (5) pero yo lo veo a Ud.  a caballo como a Daisy Godiva (6). Hable con su asesor y que le meta una foto arriba de algún pingo de su stud (7) (en el Facebook. Sin bañarse.
Y con Analía Piñeyrúa en ancas, ya me lo veo en la parte de atrás de la Facultad de Ingeniería (8) oteando el horizonte, como quien mira para ver si viene el Buquebús.

Aclaración de numerales por WEC:

(1) Ex diputado del Partido Nacional, ya fallecido.
 (2) Antiguo actor de cine.   
 (3) En inglés suena como Cuqui  y el resto se traduciría como Lacalle.  
(4) Poeta, autor del poema homónimo.     
(5) Vehículo del ’30 en que viajaba Herrera, cuando los legisladores accedían a los “colachatas”.
(6) Alusión  a la exministra socialista Daisy Tourné.
Godiva, mujer anglosajona que desnuda recorría a caballo los campos. 
(7) Larrañaga es conocido por su afición turfística. Frecuenta los palcos privados de Maroñas.
(8) Donde existe una elevación topográfica frente al Río de la Plata.
    
(Fragmento de “50 Años al Santo Bleque”, de Jorge Cuque Sclavo - Edic. El Galeón - 2009)

“CUQUE”, UN POLÍTICO DE MI FLOR


Escribe Walter Ernesto Celina

Para que no haya equívocos: Escribí “Cuque” y no “Cuqui”. “Cuque” está en lo suyo, como despuntando las virtudes de nuestros políticos, por si las tuvieren.
Si se tratara de una mesa de juego, mirando al costado, es posible que nos dijera, levantando las cejas: “¿Se dan cuenta? ¡Soy un tipo de suerte!”
Pero, hete aquí, que esta no viene en papel brillante con una moñita.
El “Cuque” no precisa presentación, ante la exhuberancia de su talento creador, ya que de esto se trata. Ha transitado la literatura como novelista, cuentista, humorista, periodista y, en su incursión en el teatro, ha sido desde autor a actor, pasando por director, traductor y adaptador. Radialista y curador. Este singular ciudadano, por su vivacidad humorística y tacto político, siempre me trae a la memoria a Julio E. Suárez (“Peloduro”) y, por su humanismo, a Julio César Puppo (“El Hachero).

Pero, Jorge Sclavo prefiere presentarse así, en uno de sus retratos:
“Él se dice mi cuasi tocayo. Yo no. No confundir Cuque con Cuqui. Hasta mis mejores amigos todavía lo hacen.
Lo digo por última vez, lo prometo. Yo soy un humilde muchacho del Reducto. Si yo me llamase Lacalle de Herrera como él, me haría nombrar, sencillamente, Avenida Larrañaga.
Ya sé que la cosa hoy, Luis Alberto, tiene sus complicaciones por lo de la publicidad para estas Internas.
Por otra parte, yo sé que a Ud. le gustaría llamarse Cuque, porque suena más a guapo y menos a línea cosmética para bebitos. “Talcos, perfumes y jabones Cuqui”. O alfajores
Pero le aseguro que mi apodo no tiene ningún prestigio ni respetabilidad. Por lo que he sabido, Cuque en Guatemala quiere decir: soldado barullento, y en Cuba, gusano.
Por otra parte no tenemos nada en común. Ud. debe ser hincha de Trouville y el Champagnat.
Yo de Reducto y el Racing. Ud. tiene pinta del British. Yo, del viejo Rodó de la calle Colonia.
Ud. quiere hablar en paisano, es un Pepe, pero al revés. Yo quiero imitar a los reos, como buen clase media burguesito que soy.
Lo único que tenemos en común es que ambos fuimos famosos.
Y por la misma época.
Yo, junto a Manolo Guardia por el Café Concert, cuando el auge de ”Preludio”, desde 1988 a 1992, en la esquina más “milica” de todo Montevideo: Cnel. Mora y Gregorio Goyo (Jeta) Suárez.
Y Ud. Presidente de la República: Suárez y Reyes.
Y no sea baboso, no aproveche para decir que “Preludio” se llenaba porque “con los blancos se vivía mejor”. Llenábamos porque éramos buenos. Y Ud. llenaba, pero por otras razones.
Dicho todo lo cual podemos empezar a trabajar. Déjese el pelo quieto, no se me acomode más el jopo y deje de imitar al finadito Ted Kennedy.
Ambos ya fuimos. Estamos pintados…

(Fragmento tomado de “50 AÑOS AL SANTO BLEQUE”- Edic. “El Galeón” - MVD 2009)

viernes, 25 de mayo de 2012

LATIGAZO EN LA FISCALÍA


Escribe Walter Ernesto Celina

La magistratura nacional tiene dos vertientes diferenciadas, aunque funcionalmente concurrentes. La del Poder Judicial (estructurado con una autonomía importante, aunque no plena) y la del denominado Ministerio Público y Fiscal, dependiente del Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Educación y Cultura. La resultante son dos magistraturas diferenciadas.
En noviembre de 2011 un ardoroso debate tuvo lugar en el seno de la gremial de fiscales. Un sector -constituido por Mirtha Guianze, Ana María Tellechea y Ricardo Perciballe- defendía el punto de vista que el cargo de Fiscal de Corte -de culminación de la carrera- fuera ocupado por un integrante del escalafón.
En el fondo, este grupo de técnicos se alzaba contra la ingerencia del Poder Ejecutivo en el ámbito de su especialización jurídica. Desde afuera, un criterio opuesto era alimentado por ministros de la Suprema Corte. Levantaban la tesis que pudiera ser un juez. Es decir, un elemento ajeno a la fiscalía, extraído de otro poder del Estado.
La carrera fiscal está regulada por el decreto-ley 15.365 y normas modificativas. Cae de suyo que la antigüedad (que no es vejez, sino experiencia) y la calificación, que dan la noción de “antigüedad calificada”, son los componentes esenciales para que el Poder Ejecutivo designe al más competente. Lo demás, es otro poco de lo mismo: selección de amigos, cubileteos políticos, toma y daca o ampliación de la corruptela de los “cargos de particular confianza”. Efecto: descomposición de la “carrera administrativa”, consagrada por la Constitución.
¿Quién habría de recibir el regalo?
La senadora Susana Dalmás (excomunista y acompañante del grupo del vicepresidente Danilo Astori), anunciaba -el 28 de marzo último- un acuerdo amplio entre los partidos políticos. Objeto: conceder la venia         -pedida por el gobierno de José Mujica- para nombrar Fiscal de Corte al Dr. Jorge Díaz, aún juez en el área del crimen organizado.
Cabe preguntar: ¿Lo relevaban del Poder Judicial porque acusaba fatiga funcional, en mérito a la pesada tarea cumplida?
Tal vez. Aunque, por pura ironía histórica, este argumento fue el que agraciado tuvo para sacar de su puesto, de un seco plumazo, al Fiscal Penal Dr. Ricardo Perciballe. El funcionario nunca se quejó del volumen de su trabajo, ni tampoco solicitó traslado; ni pase en comisión al Parlamento…, por ejemplo.
Las relaciones del ex juez con el fiscal, según comentarios extendidos, no eran de plena concordancia. Este hecho tiñe, como cosa espuria, la primera resolución adoptada por el novel jerarca.
Cae de suyo que una persona, juiciosa y justa, no puede excusarse en una potestad discrecional para mover, por mero antojo o capricho, a un funcionario de relevancia, cual si se tratara de una butaca que se lleva de una sala a otra.
Hay otra gravísima evidencia. El senador del Partido Nacional, Dr. Jorge Larrañaga, admitió que antes de su designación, el Dr. Díaz habría anticipado que trasladaría al Dr. Perciballe.
Esto parece decir que el ex juez puso la cabeza, del que sería su inmediato defenestrado, sobre una bandeja de plata en el Senado. ¿Cuándo? Por coincidencia, al considerarse su complicada venia, que requería los 3/5 de votos del Cuerpo.
Surge que para el desalojo de la función que cumplía el Fiscal Perciballe no existió razón de mejor servicio que justificara el paso fallido del Fiscal General.
Es su acto anidan los gérmenes de la desviación de poder. Más, mirado políticamente, es un manchón antidemocrático, gestado en la cima del poder etático.

Según los medios, estos eran algunos pesados legajos sobre los que el Fiscal Ricardo Perciballe estaba a punto de dictaminar:
A.- Ex ministro Dr. Gonzalo Fernández (en mandato de Tabaré Vázquez), por presunta concusión de interés público y privado (derogación del Artº 76 de la Ley 2.230 - caso Peirano) y decreto de un seguro médico. B.- Casino Nogaró. C.- Aduanas. D.- Ministerio del Interior. E.- Narcotráfico.

La Dra. Ana María Tellechea, componente de la Asociación de Magistrados del Ministerio Público y Fiscal, alertando sobre los episodios, sostuvo que se registró una manifiesta “intromisión en la independencia de los fiscales”, agregando que “ahora quedamos todos propensos a que nos venga un latigazo de arriba”.
Con menos soberbia, gobernantes y magistrados deberían entender que sus desvíos no quedarán sin sanción en la opinión pública.-


EUROPA - EL NUEVO CABALLO DE TROYA


Escribe Walter Ernesto Celina
walter.celina@adinet.com.uy -11.05.2012

Con la reciente caída electoral de Nicolás Sarkozy, Francia se suma a la lista de 16 países europeos sacudidos por la crisis financiera mundial, la más extensa y profunda que haya soportado el sistema.
El primer temblor ocurrió en el año 2000 en la bolsa norteamericana y tuvo un efecto limitado. Una nueva burbuja se instala en el sector inmobiliario, que al 2004, tiene un crecimiento mayor al 10%. Créditos fáciles y en expansión continua, en contrapartida con la insolvencia de los tomadores. El crecimiento en EE.UU. se afirmaba en el consumo, pero el ahorro de los hogares era nulo. Los desajustes de fondo se resolvieron con maquillajes antiarrugas: Las hipotecas se transformaron en títulos, para habilitar la intervención bancaria. Por esta vía, el shock eléctrico también se trasladó a Europa.

Estas anotaciones son apenas una parte del fenómeno, ya que la globalización empalma con las exportaciones baratas, como las de China, o las colocaciones -a la baja, en cantidad y precio pagado-, provenientes de países productores de alimentos y materias primas.
En enero de 2009 el premier de Islandia colgó los zapatos así: “Yo y la dirigencia del Partido Socialdemócrata decidimos no seguir.” La cosa no ha parado más. Luis Rodríguez Zapatero, en España, se arrastró penosamente, cayendo hincado ante el derechista Mariano Rajoy, quien se hizo del poder.

No sólo la alegría va por los barrios. La tristeza también hace de las suyas. El eje europeo, consolidado por la canciller de Alemania, Ángela Merkel, y el expresidente francés, ha quebrado. Podría haber variantes en la política imperial europea, en que las principales potencias combinan intereses económico-financieros, medidas institucionales a través de aparatos crediticios y comités de presión sobre países cercanos o distantes, o más envíos de tropas intervencionistas, con  pretextos humanitarios… (A modo de ejemplo, cito a Francia, con soldados en Afganistán y remesas armadas a Libia y Costa de Marfil).

El accidentado paisaje del Viejo Continente vio, en 2010 en el Reino Unido, la mudanza del Partido Laborista al Conservador. El premier Gordon Brown le entregó su butaca a David Cameron. La música de fondo no era distinta a las anteriores: la contracción económica y los estertores financieros. Las cuentas del rosario muestran cómo se precipitaron los premieres de Holanda (Mark Rutte, conservador), el rumano (Mihail Razvan, derecha), el húngaro (Ferenc Gyurcsány, socialista), el irlandés (Brian Cowen, liberal), el dinamarqués (Lars Lokke, liberal), el portugués (José Sócrates, socialista), el griego (Yorgos Papandreu, izquierda), el italiano (Silvio Berlusconi, derecha), el belga (Philippe Busquin, socialista), el finés (Yyrki Katainen, centro-derecha), varios checos y la eslovaca (Iveta Radicova, centro-derecha), aunque en el tintero podrían haber más.
La catarata de movimientos en el tablero general de Europa es manifestación de una inestabilidad profunda, del reacondicionamiento de fuerzas en pugna, apenas sombreadas por una pátina de democracia electoral. Otra, bien discutida, es la de la Federación Rusa, en la que Vladimir Putin  se alza -no obstante- con el 64,7% de los sufragios.

Europa, que dio luz a grandes pensadores, científicos y artistas de todo género - que nos maravillaron y continuarán encantando a la humanidad-, presenta siempre la faceta de la otra mano, dura y opresiva. La misma que se reconoció en el colonialismo y en guerras convencionales o no, de las que las actuales siguen siendo continuación.
No pocos europeos sienten gozosamente las monarquías, instaladas como un apéndice parasitario, en sus sociedades, ante sus narices. Existe allí una zona social, con arraigado espíritu clasista, no universalista. En el otro extremo de la soga, las masas relegadas abriendo brechas, por el humanismo y la solidaridad, por la igualdad y la justicia. Vieja, y aún no resuelta contradicción, que golpea y lanza por oleadas protestas y tumultos.
Con este panorama algunos analistas -por fuera de la izquierda-, con sentido crítico sostienen que hay una rotunda desfiguración de la democracia, antes idealizada en tres dimensiones: política, económica y social.
Tzevetan Todorov, residente francés de origen búlgaro, historiador, filósofo, lingüista y, en 2008 Premio Asturias en sociología, ha dicho para “El País”, de Madrid, que “la democracia en la que vivimos hoy día es contraria al espíritu real de la democracia”. Sostiene que se pretende que “el único rol del Estado es desmantelar todas las legislaciones que protegen a los trabajadores, para darles lo que se les antoja a los reyes de la economía”. Y subraya: “si el poder político se pone a las órdenes del poder económico, estamos perdidos”.
Las idolatrías no son confiables. Europa es un nuevo caballo de Troya. Galopa en la crisis, con un vientre repleto de guerreros.-


LOS MUERTOS QUE VOS MATÁIS


Escribe Walter Ernesto Celina

Que los jóvenes sustentan la rebeldía, casi como una forma consustancial a su etapa vital, es una verdad generalmente admitida. No todas esas manifestaciones están signadas de la misma forma, también es cierto.
Apostar a los jóvenes, desde la familia, desde la sociedad y, en particular desde la educación, es una hermosa tarea. Ellos son el futuro y no hay futuro si cada progenitor, si cada docente, si cada ciudadano se desprende de la responsabilidad de facilitar la proyección humana y social de las generaciones que van en pos de su realización.
Todas la comunidades transitan los cambios. A los jóvenes de hoy no podemos medirlos con los raseros con que nosotros, los mayores, antes fuimos medidos.
La elevación de un adolescente, a la condición de joven vigoroso y ciudadano libre dependerá, en gran medida, de los suministros de que sea provisto.

 En 1950 -año más, año menos- los estudiantes de Montevideo y muchos del interior, agrupados en centros, asociaciones y federaciones, efectuamos un paro de actividades, por toda una jornada, para manifestar solidaridad con el patriota portorriqueño Pedro Albizu Campos, quien se había levantado con un puñado de compañeros contra el intento -materializado después- de poner a su país bajo la bandera de una nación opulenta y anexionista: los Estados Unidos. El oprobio se denominó “estado libre asociado”
Para el manejo de sus asuntos internos ellos cuentan con una “constitución”, ¡sujeta a los poderes revocatorios del Congreso de USA…!  
Nuestra generación había tenido oportunidad de abrevar en las ideas políticas del artiguismo, en el soplo dado por la Cruzada Libertadora que culminó en acciones militares y en la proclama independentista de La Piedra Alta, que declaró “írritos nulos, disueltos y de ningún valor para siempre todos los actos de incorporación, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de las Provincia Oriental por la violencia de la fuerza”.
Más aún. La afrentosa segunda conflagración mundial había fortalecido las ideas de paz y liberación y en el país se encendía un credo de justicia. La cultura se expandía por el magisterio de la escuela vareliana y la enseñanza en sus diversos niveles. El deporte brilló con Maracaná. La fuerza obrera y las capas medias crecían.
El gremialismo estudiantil asumió por entonces una presencia inusitada, dando su palabra.
Con ojos históricos, aquella decisión juvenil fue muy honrosa.
Albizu Campos falleció en la cárcel, torturado e infiltrado por radiaciones lascerantes. Precio de un patriotismo indoblegable.
 La banda musical  portorriqueña Calle 13, ganadora de numerosos premios “Grammy Latinos” y “MTV”, pasó recientemente por Uruguay. Fue aclamada en el estadio deportivo “Gastón Güelfi”, de Montevideo. Sus integrantes pidieron por el reconocimiento de su nación en los foros regionales.
Miles de jóvenes uruguayos conocen el tema “Calma Pueblo”, una de cuyas estrofas dice: “Creo en la gente, creo en mi bandera. Creo que los que me señalan con el dedo me tienen miedo, porque yo no tengo miedo. Calma pueblo que aquí estoy yo. Lo que no dicen, lo digo yo. Porque yo soy como tú, tú eres como yo.”
Cantan con los torsos desnudos. Piensan, hacen música y la lanzan al viento. Como su bandera. Y piden libertad. Viven y ofrendan su patriótica rebeldía.
Albizu Campos no ha muerto. Voces jóvenes lo reivindican.

lunes, 14 de mayo de 2012

UN REINO ¡POR UN ELEFANTE!



Escribe Walter Ernesto Celina


La vida política suele tornarse árida para algunos hombres y no parece ser bueno que, quien ha sido llamado a un alto destino, se sienta carcomido por el hastío.

Casi como en una historia de muerte anunciada José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente socialista español, preparaba sus petates para dar entrada al gobierno a Mariano Rajoy, del derechista Partido Popular. El cuadro peninsular no podía -ni puede- ser más dramático: un desempleo consolidado en el 24,44%, equivalente a 5 millones 640 mil trabajadores. Al paro forzoso, recortes en cascada en las indemnizaciones por despido, educación, sanidad y seguridad social. Una crisis de fondo.

A todo esto, Juan Carlos de Borbón, Rey de España, decide distenderse. Fue cuando le confesó a su ujier de cámara:
-¡No aguanto más! Prosiguiendo al instante: -Llama a mi asistente de armas. Preparen mis equipos de caza. No quiero comentarios. ¡Así qué tú también te callas!
Ud. ha oído hablar de Botswana y sabe que es un país bastante lejano, ubicado en África. Cabe refrescar la memoria. Limita al sur con Sudáfrica, al norte con Zambia, al este con Zimbabwe y al oeste con Namibia. Ocupa un territorio mediterráneo, dominado por el desierto de Kalahari.
El rey Juan Carlos I ha tenido fuerte predisposición por el esquí y la vela, que ha dejado de practicar. Es radioaficionado. Pero, por nada, se despega de viajes secretos para otras habilidades. Es que el monarca busca animales fuertes y, también, mujeres hermosas.
En octubre de 2004 perseguía osos en Rumania. Dos años después, en Rusia, se vio envuelto en una investigación por el sacrificio de un oso domesticado, al que antes de matarlo sus amigos lo drogaron con vodka y miel.
Ahora, en medio del tsunami económico español, lió bultos de cacería y partió en silencio para Botswana, obsedido por reducir paquidermos.

Millones de españoles, con el agua al cuello, cuando se enteraron de la diversión del monarca no pudieron menos que estallar, manifestando su repudio. Tanto más, porque la familia real -un eufemismo que no alude a las nuestras- poco tiene de modelo a imitar.
Juan Carlos I de Borbón tiene una relación distante, desde hace años con Sofía -la reina-, a la que apenas valora como “muy profesional”. La dama zurce entuertos familiares, poniendo paños fríos a las situaciones más ríspidas. El rey, apodado en Europa como “le grand tombeur de femmes” (el gran volteador de mujeres), tiene por amante a la princesa alemana Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, hace un tiempo radicada en Madrid.
Lo que no equivalen a meros líos de alcoba son otros capítulos del clan monárquico. El yerno de su majestad, Iñaki Urdangarín, es objeto de un expediente anticorrupción, lo que llevó a que el rey lo apartara de actividades oficiales y efectuara una declaración expresa, en la que sostuvo que “todos son iguales ante la ley”, para significar que el peso de esta no distinguiría entre los ciudadanos de a pié y los miembros de la realeza…


Otra muestra de los tambaleos principescos lo dio un episodio de armas que envolvió a Marichalar, nieto de 13 años de Juan Carlos I. El manejo por niños de aparatos de fuego ofensivos está prohibido en España, resultando que el chaval, hijo de la infanta Elena de Borbón, se arruinó un pie manejando uno de ellos. Las críticas no se pudieron obviar.
Lo que habría de suceder en el África sureña conmovió el trono y agitó a la opinión pública. La abdicación, a punto de cuajar, se mostraba como inevitable. La corona iba a buscar una nueva cabeza. Sólo un milagro salvaría al rey cazador. Y se produjo. Entre bambalinas, un caballeresco acuerdo Rajoy-Zapatero, aguantó la caída regia.


En medio de la debacle económica y financiera ibérica, el rey había salido con sigilo total a uno de sus recreos. Esta vez, para cazar de elefantes y, de ser posible, rinocerontes. En el cuarto día de campamento, un tropezón le provocó una fractura múltiple de cadera y lesiones en un pié. Fue regresado a España y, a poco de salido del quirófano, presentado en pantallas. ¿Qué hizo? Evasivo e infantil pidió disculpas, con estos monosílabos: “Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a suceder”.
La dama real, doña Sofía, brillaba por su ausencia. En esas horas viajó por el azul mar Mediterráneo, rumbo a Grecia, a un encuentro con su familia directa.

La abdicación del rey nunca estuvo más cerca. Ni gobierno, ni oposición le hicieron fuego.
“¡Tout va très bien, Madame la Marquise!” (¡Todo va muy bien, señora marquesa!). Mas ¡algo cruje y está cayendo en pedazos!
Tal vez, esta breve y actual historia permita advertir, entre otras cosas, lo que por nuestras tierras fue quedando en claro desde 1811: la diferencia entre república y monarquía. Este paquidermo, como se apreciará, no es botswanés.-