lunes, 6 de abril de 2009

UD. NO LO ES. ¿ELLA TAMBIÉN?

Escribe Walter Ernesto Celina


“Donde veo unas polleras
no me fijo en el color
...Las viuditas, las casadas y solteras
para mi son todas peras
en el árbol del amor”
Carlos Gardel
Grabación del 11.Set.1933

Una muestra sexológica en Montevideo determinó que un 61% de los hombres y alrededor de un 40% de las mujeres, unidos como parejas, han quebrantado el principio de fidelidad mutua. Se apartaron, por consecuencia, de la relación monogámica, que supone un vínculo exclusivo entre una mujer y un hombre.

El matrimonio, visto como institución social, estatuye compromisos recíprocos en orden a los cónyuges y la familia.
Esta convención tradicional tiene la posibilidad de no cumplirse, en una variedad de casos.
Hay aspectos de la cuestión que encuadran en análisis que corresponden a la medicina, la sexología, la sociología, etc.
La historia no es reciente, como para confirmar el aforismo que recuerda que “en todas las épocas se cuecen habas”.
El adulterio no es otra cosa que la relación sexual o amorosa que mantiene una persona casada con otra, diferente de aquélla con quien hubo contraído matrimonio.
Una leve mirada a las fórmulas con que se han organizado las familias -centro de reproducción y conservación de la especie-, permite observar modalidades culturales que no dan para encender las alarmas uruguayas.


En el matrimonio poligámico (la voz “poli” equivale a muchos) impera la pluralidad. Poliandria es el matrimonio con varios hombres. Poliginia, la unión con varias mujeres.El matrimonio o noviazgo entre niños (en la Melanesia) es el resultado de la importancia que se le confiere a la familia, al mantenimiento del linaje y a las alianzas de propiedad. En “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” (1884), F. Engels aporta un estudio pionero.El levirato permite que un hombre se case con la mujer de su hermano fallecido. Fue practicado por los hebreos para preservar intereses de familias.
El sororato facilita que el individuo pueda casarse con una o más hermanas de su mujer, al fallecimiento de esta o cuando no pueda procrear.
Según normas islámicas el hombre puede poseer hasta cuatro mujeres, proveyendo a su bienestar.
Véanse algunos detalles más:
La poliginia fue practicada en Utah (Estados Unidos), en el siglo XIX, por la secta mormónica.
La poliandria existe en regiones de Asia Central, sur de la India y Sri Lanka.
En ambas situaciones es frecuente que las uniones se realicen con dos o más hermanos o hermanas.
La poliginia a veces conlleva el mantenimiento de un hogar para cada mujer, aunque lo más normal es que toda la familia comparta el mismo techo (caso de los musulmanes y, antes de la colonización, por indígenas norteamericanos).

Se llamó “amor cortés” al código de comportamiento que definía las relaciones entre enamorados pertenecientes a la nobleza en Europa occidental durante la Edad Media. Influido por las ideas coetáneas de la caballería y del feudalismo, este amor requería la adhesión a ciertas reglas, divulgadas en canciones por los trovadores, entre finales del siglo XI y los últimos años del siglo XIII, las que provenían de la obra “Ars amatoria”, del poeta romano Ovidio.
De acuerdo con esas convenciones, un noble, por lo general un caballero, enamorado de una mujer casada, de igual o más elevado rango, tenía que demostrar su devoción mediante gestas heroicas y escritos amorosos, presentados de forma anónima a su amada.
Una vez que los amantes se habían prometido uno al otro y consumado el acto sexual, debían mantener completo secreto. Esto porque la mayor parte de los matrimonios de la nobleza en la Edad Media no eran más que meros contratos de negocios. El “amor cortés” era una forma de adulterio aprobado. No molestaba. No suponía una amenaza al contrato matrimonial, ni al sacramento religioso.
La literatura sobre la tradición del amor cortés incluye obras como Lancelot, del siglo XII; Tristán e Isolda (1210); Le roman de la rose (1240); y los relativos a la leyenda del Rey Arturo. El tema se desarrolló, luego, por Dante Alighieri y Petrarca.
La infidelidad entre los amantes era considerada más pecaminosa que el adulterio de esta relación extramarital.

En Uruguay, acercándose raudamente los guarismos femeninos a los masculinos en materia de infidelidad, será menester que aparezca un nuevo Gardel. El que sea capaz de cantarle a la igualación tras la que corre el “bello sexo”. Tal vez, una Adriana Varela o una Malena Muyala.

En tanto, que “El Mago” siga cantando sus porfiados versos, esos que no envejecen:

“...Es el destino
que me arrastra a serte infiel!”

¡OH! LA INFIDELIDAD...

Escribe Walter Ernesto Celina

No cometerás adulterio.
No codiciarás la mujer del prójimo.
(De los 10 mandamientos bíblicos)


Finalmente, de a poco, los uruguayos comienzan a derrumbar muros. Así, desde ahora, la educación pública incorpora nociones de sexología. Se abren consultorios médico-sexológicos, se realizan encuestas sobre la materia y, al amparo de la ola, existen profesionales que publicitan las bondades de sus tratamientos para abordar determinadas disfunciones...
No es un destape. La sociedad es, por lo general, la que pone las realidades por delante, de un modo tal que no se pueden soslayar.
Cambian las prácticas grupales; nuevas nociones se abren paso. Queda en tela juicio lo que antes se aceptaba. La normas morales, religiosas y legales, aparecen desbordadas.
Es que lo estático no aguanta el paso de los siglos. A veces, de las décadas.

Hasta no hace mucho no era fácil hablar públicamente de cuestiones inherentes a la vida reproductiva, ni a las gratificaciones del ejercicio de la sexualidad.
La organización familiar asumida se tendía a identificar casi como única y superior, ignorándose qué diferentes fórmulas tenían otros pueblos.
La ruptura de reglas, más allá de las predicaciones y de lo admitido por la moral media, tendía a escandalizar. Ello no evitó que, de manera no muy explícita, casi a soto voce, circularan leyendas, historias y obras que, cruzando los tiempos y los mares, los uruguayos han ido mencionando y conociendo.

La Biblia, el dispar libro de cabecera que orienta las culturas de origen hebreo-cristianas sentenció -probablemente con la intención de ordenar la vida de los pueblos nómades en que se originó la obra-, 10 Mandamientos. Dos de ellos están recordados al inicio de esta nota.
Bastante pasado el momento en que aparecieron, diversos catecismos religiosos los recogieron. Se siguen enseñando, no sólo aquí, sino en las colectividades hispanoamericanas y en otras.

A despecho de aquellas añejas indicaciones, desde mediados del Siglo XII a mediados del XIV, particularmente en Francia, los trovadores parodiaban las costumbres en forma obscena. Recitaban versos octosílabos, llamados flabiau (flabió). El poeta inglés Geoffrey Chaucer (1343-1400) escribió los “Cuentos de Canterbury”, con referencias eróticas. Giovanni Boccaccio (1313-1375) poeta y humanista italiano, gloria de las letras universales, en “El Decamerón” aborda las relaciones entre siete mujeres y tres hombres, que temporalmente se refugian en una villa, escapando a un brote de peste. Una de sus fuentes son los flabió franceses. La famosa leyenda de Don Juan aparece en la Edad Media europea. Tirso de Molina (1579-1648), monje mercedario español, cuenta en “El Burlador de Sevilla” la historia de un promiscuo Don Juan quien seduce a la hija del jefe militar de Sevilla. Actores ambulantes italianos escenifican el relato. Moliere y Goldoni lo dramatizan. El genio de Mozart, en 1787, inmortaliza el arte del sempiterno amador. Otros literatos le seguirán. José Zorrilla teatraliza en España, en 1844, Don Juan Tenorio, que sube año a año a escena hasta hoy. Trata de un pecador libertino. Un italiano, nacido en Venecia, Giovanni Giacomo Casanova (1725-1798) a los 16 años es expulsado del seminario por inconducta. Recorre el mundo europeo y las cortes. 12 volúmenes componen la historia abreviada de sus aventuras y relaciones con mujeres, así como las costumbres de la época. El ruso Nikolái Semiónovich Léskov (1831-1835) escribió la obra erótica Lady Macbeth, que Dimitri Shostkóvich llevó a la ópera. En 1940 el sabio español Dr. Gregorio Marañón le dedica a Don Juan un célebre ensayo.

Se trata de una historia interminable, abarcadora de todas las épocas, en donde no siempre se ha ensalzado la virtud -para unos- de la fidelidad conyugal. Virtud que dimana de aquellos preceptos bíblicos que, según una encuesta reciente, uruguayas y uruguayos desoyen, entre el 40% y el 60%, respectivamente.

waltercelina1@hotmail.com
(27.03.2008)

domingo, 5 de abril de 2009

CÉLULAS MADRE

AVANCES DE LAS CIENCIAS MÉDICAS
Escribe Walter Ernesto Celina


QUÉ SON LAS CÉLULAS MADRE

Millones de personas en el mundo, que sufren enfermedades tales como cáncer, Parkinson, Alzheimer u otras, que hacen pender sus vidas de un hilo, están expectantes por los progresos que las investigaciones puedan aportar para la cura de sus padecimientos.
La esperanza está alentada por la comunidad científica y la humanidad toda.
Grupos de laboratorios de altísima tecnología y monopolios de patentes atenazan los conocimientos, que custodian a beneficio de grandes réditos.
Bajo el imperio del Presidente G. W. Bush, la Casa Blanca -desde 2001- bloqueó los fondos federales para apuntalar investigaciones. Asimismo, el Vaticano se resiste a la prosecución de las pesquisas.
La buena noticia es que el Presidente B. Obama dispuso que se reglamente el acceso a recursos públicos para progresar en estudios aplicables al campo médico.
La palabra clave se acuña en dos términos: células madre.
¿De qué se trata?
En principio hay que establecer que la célula es la unidad mínima de un organismo vivo.
Las células madre o troncales constituyen un tipo especial, indiferenciado, caracterizado por reunir la propiedad de dividirse indefinidamente y generar otras especializadas.
Si a una lagartija le cortan la cola, le volverá a crecer. En los mamíferos superiores y en el hombre la capacidad de regeneración de los tejidos está limitada. Sin embargo, existe una capacidad potencial de reproducirlos en forma sana.
Tras la fecundación de un óvulo por un espermatozoide surge el cigoto. Se trata de una célula capaz de formar un individuo completo, con sus múltiples especificidades tisulares.
Entre el primer y el cuarto día del embrión, la célula original va dividiéndose en nuevas. Si cada una de éstas es separada, es capaz de producir un individuo completo. Se les denomina células totipotentes.
Después del cuarto día deviene el blastocito. Desaparece la cualidad anterior, que es sustituida por otra, muy relevante: la de producir cualquier tipo de tejido. Se trata de las células pluripotentes.
De los estudios de las peculiaridades descritas -y de otras más- surge la eventualidad de crear tejidos sustitutivos de los afectados por dolencias graves.

LAS PERSPECTIVAS

Eduardo Haim, médico uruguayo establecido en Washington, ha señalado que “estudios con células madre embrionarias permiten abrir la puerta a trasplantes de órganos y tejidos, hoy inimaginables o de altísimo riesgo”.
Relata lo que se efectúa con células madre que circulan en la sangre del enfermo: “Se separan esas células y se ponen en caldo de cultivo. Se elimina todo virus de la médula ósea por medios químicos -radiaciones- y se vuelven a inyectar las células extraídas para regenerar el órgano afectado". La referencia es para ciertas células de un individuo adulto que tienen la propiedad de dividirse activamente, como las de la médula ósea o la piel.
Hasta hace un tiempo se pensaba que esta aptitud era muy restringida en el organismo humano. La opinión ha venido cambiando.
Una fuente de células madre propias, indicadas para futuras reparaciones, las puede proveer el cordón umbilical, si se conserva congelado tras el parto.
El tema es amplio. Apenas he dado una visión elemental.
Lo importante es saber que el hombre es capaz de adentrarse en el conocimiento más profundo de los mecanismos de la vida, sin que puedan levantarse muros que impidan su avance.

viernes, 3 de abril de 2009

EN AGUAS DEL PERIODISMO

Escribe Walter Ernesto Celina

Por entonces era poco más que un chiquilín. Vistiendo mi primer traje de pantalón largo, llegué lleno de curiosidad a corregir “pruebas de galera” a la imprenta editora de “El Tiempo” -diario mercedario afín al Partido Nacional-, en la que el Centro Universitario Mercedes (CUM), confeccionaba el mensuario “CUMBRES”.
Las linotipos aún eran desconocidas en mi escuela inicial de periodismo. Los operarios tomaban letra por letra de una cajuela, armando cada palabra con un útil metálico que cargaban en la mano izquierda. Las notas redactadas para el periódico tenían pues, un largo proceso.

Cuando llegó la primer linotipo militaba como articulista en “El Radical”, diario batllista de Soriano. ¡Qué cambio! En la máquina se mecanografiaban los textos. Las piezas de acero caían una a una y, por un movimiento de palanca, impresionaban una placa de plomo candente en la que resultaban estampadas las palabras.
Acompañé de la redacción al taller a queridos amigos. Ellos materializaban los mensajes.
Me incorporé de modo sucesivo al periodismo deportivo, al radial gremial y político; fui cronista sindical y parlamentario, articulista e integré consejos de redacción; organicé espacios propagandísticos y edité; sumé notas en revistas y boletines, trabajos en folletos y publicaciones de divulgación.

Siempre comprometí opiniones. A nada fui indiferente.

A la primer exigencia, como corrector de pruebas -en que evitar el error ortográfico era (y es) fundamental-, le siguieron los de la conciencia moral que se debe tener para cargar la pluma con la verdad y la convicción que inspira una filosofía. Y el compromiso de sorber conocimientos, de ser analítico y autocrítico.
En el curso de algunas décadas muchas cosas cambiaron. La revolución tecnológica operada en los sistemas y medios de comunicación produjo variaciones insospechadas.

Hace unos años me enrolé en la Fundación de Periodistas Iberoamericanos que preside Gabriel García Márquez, maestro de periodistas y escritores. Usualmente la entidad provee espacios de formación y diálogo.
Cultivo una forma de periodismo independiente, no asalariado, no partidario. Transito por medios locales, no sujetos a intereses corporativos. Participo de un movimiento cuyos objetivos son el progreso comunitario y una humanidad distinta, transformada y justa.

A la formación y al compromiso ético, el periodista puede -o debe- sumar más cualidades.
¿Cuáles?
En los años 60 del siglo XX surgió una corriente innovadora: la del nuevo periodismo. Truman Capote (EE.UU., 1924-1984) publica “A sangre fría”. Combina estilo literario e investigación. Le seguirán Wolfe, Mailer, Thompson. Pero el inicio real de la corriente lo encabeza, en 1957, el argentino Rodolfo Jorge Walsh. En Uruguay Carlos Quijano.
En la pesquisa de los sucesos hay exigencias: búsqueda, precisión, verificación, menos subjetivismo. Diálogos y descripciones.
Según la mexicana Verónica Muñoz la consigna era “escribir bien”; “profundo”, “ameno”,“extenso como fuera necesario”; “vívido”; “honesto” y “comprometido con la causa de los lectores”.
Para un periodista auténtico, se navegue en la corriente tradicional, en el novoperiodismo o en formas eclécticas, las responsabilidades de fondo no han cambiado: deben reflejar la verdad (ética) y hacerlo con calidad (estética).

miércoles, 4 de marzo de 2009

LA VUELTA DE JUANA DE IBARBOUROU


Escribe Walter Ernesto Celina




“...Amor no es beatitud sino centella
y mordedura honda del destino...”


REFERENCIAS PRELIMINARES

La Revista de la Academia Nacional de Letras, entre varios interesantes trabajos de la edición del primer semestre de 2008, dedicó uno a Juana de Ibarbourou.
Andrés Echeverría & Jorge Arbeleche se abren paso entre las sombras del tiempo y dan luz al perfil lírico de la poetisa melense. De ese pasado no tan lejano, en cierto modo desgastado por el paso de más de diez décadas, surgen datos interesantes, algunos casi desconocidos.
El investigador Aníbal Barrios Pintos, académico presidente de la comisión de publicaciones de la entidad citada, ejerciendo como periodista trató directamente con la escritora. Esta relación hizo que corroborara aspectos de su biografía: Su sentido de apertura cuando estaba en el cenit de la fama, algunas excentricidades -más allá de su sobriedad- y su discreto vínculo amoroso con un profesional porteño.
Asimismo, el poeta Hugo Petraglia Aguirre, quien frecuentara la amistad de Juana, me había dado señales similares, en los años 50.
Un hecho trascendente de 2009 es la exposición de objetos de Juana de Ibarbourou, que tiene lugar en el Centro Cultural de España, en Montevideo.
Los cuidados de su presentación corresponden a los eruditos ya mencionados, Echeverría & Arbeleche.

ITINERARIO DE LA MUSA

-De padre gallego y madre criolla, Juana Fernández Morales nace en Melo, Cerro Largo, el 8 de marzo de 1892. El jefe montonero Aparicio Saravia será padrino de bautismo, no obstante la convicción anticlerical del progenitor. Fallece en 1979.
-A los 16 años publica en “El Deber Cívico”, de su ciudad natal, uno de sus primeros poemas.
-En 1913 contrae matrimonio con un militar. Viaja por el interior.
-En Montevideo presenta sus poemas al periodista Vicente Salaverri, su impulsor a la fama.
-Entre julio y septiembre de 1919 sostiene correspondencia con Don Miguel de Unamuno y, por su intermedio, “Lenguas de Diamante” llega a Antonio y Manuel Machado y a Juan Ramón Jiménez.
-Apenas diez años después, es proclamada Juana de América, en ceremonia de la cultura latinoamericana, celebrada en el Salón de los Pasos Perdidos del Poder Legislativo.
-Entre sus relaciones calificadas es visitada o se reúne con Federico García Lorca, Pablo Neruda, Fidel Castro, Che Guevara; con Alfonsina y Gabriela, Sara de Ibáñez, Esther de Cáceres y Juan Zorrilla de San Martín; con Eduardo Víctor Haedo y Justino Zavala Muñiz.
-En su prolija reflexión Arbeleche recuerda que la famosa Generación del 45 relegó a la escritora, la que posteriormente fue revalorizada por voces como las de Bordoli, Benedetti, Vilariño; más atrás por L. Falco y hacia 1968, por A. Rama, con ciertas reservas.

SU VOZ

Tómame ahora que aún es temprano/ y que llevo dalias nuevas en las manos./ Tómame ahora que aún es sombría/ esta taciturna cabellera mía.
Ahora, que tengo la carne olorosa,/ y los ojos limpios y la piel de rosa./ Ahora que calza mi planta ligera/ la sandalia de la primavera.
Ahora, que en mis labios repica la risa/ como una campana sacudida a prisa./ Después... ¡oh, ya lo sé/ que nada de eso más tendré!
(Fragmento de “La hora”).

De pulso maduro, en 1950, la acompaña un presentimiento:
...Tengo la muerte, sin voz, sin ojos, sin cara. Enfrenta su muralla de misterio.


waltercelina1@hotmail.com
(03.03.2009)

domingo, 1 de marzo de 2009

FALLAS DE MNEMOTECNIA POLÍTICA

Escribe Walter Ernesto Celina

A veces rasgarse las vestiduras sirve de poco. Tal vez esto le haya pasado al Partido Nacional que, con énfasis digno de mejor causa, acudió a la Asamblea General Legislativa para justificar lo injustificable: la postura adoptada por la mayoría de ese conglomerado cuando facilitó su voto para aprobar la malhadada ley de “caducidad de la pretensión punitiva del Estado”.
Prohijada conjuntamente con el Partido Colorado, fue redactada por el nacionalista Dr. Héctor Sturla (fallecido), diputado en la primer legislatura post dictadura.
Wilson Ferreira Aldunate, desmintiendo un comportamiento anterior contra quienes asaltaron el poder con las bayonetas y escarnecieron al país, puso bajo un paraguas de protección a los responsables, no sólo del estropicio institucional, sino de las más groseras violaciones a los derechos humanos.
Los blancos, apuntalando a los colorados, actuaron en bloque, aprobando una amnistía “sui géneris” a favor de los causantes de torturas, muertes y desapariciones. Sólo el núcleo minoritario de C. J. Pereyra votó con el Frente Amplio, la Unión Cívica y un diputado colorado salido de madre.
Con un posterior agravante. Tanto Sanguinetti, en sus dos mandatos, como después Lacalle y, tras cartón, Batlle Ibáñez, no accionaron para que el Poder Ejecutivo investigara -como posibilitaba la ley de caducidad-, lo que recién vino a poner en marcha el Presidente Vázquez, en mi opinión, con cautela, la que no impidió que los militares continuaran ocultando sus crímenes.

Cabría anotar, en descargo de Batlle, la creación de la Comisión para la Paz, que reunió algunos antecedentes y listó nóminas de vejados, muertos y desaparecidos.
Hace pocas horas, blancos y colorados (menos el amanuense militar y golpista García Pintos) huyeron de la Asamblea General cuando esta fuera convocada a examinar la constitucionalidad de aquel siniestro cuerpo jurídico que amparó a los militares.
Se trataba de expedirse en una especie de “vista”, conferida al Cuerpo por la Suprema Corte de Justicia, antes de resolver respecto a acciones impetradas por la Fiscal Mirtha Guianze.
Nada impide que la Asamblea General emita una opinión lo que, por definición, es la esencia del “parlamento”.

Se recordará que los blancos no concurrieron a las conversaciones del Club Naval, que reunieron a colorados, frenteamplistas y cívicos. Sin embargo, en una voltereta circense, pasaron a garantizar lo que supuestamente allí se había acordado: ¡dejar libres a los militares incursos en actos de lesa humanidad!

¡Qué regla de tres extraña! El FA y la Unión Cívica que estuvieron en los arreglos no daban la amnistía y, los blancos -que sólo la balconearon- sí la otorgaban Y la articularon.
Ahora volvieron con la historia del Club Naval, olvidando que unos meses antes, se prosternaban ante los militares -con los colorados-, en las negociaciones del Parque Hotel, hasta que José Germán Araujo, director de CX 30 Radio Nacional, destapó el tarro. El conciliábulo voló por los aires, haciéndose trizas. Luego, le pasaron la boleta al gran tribuno y lo desaforaron en el Senado democrático... presidido por Enrique Tarigo.
Un interlocutor calificado de los militares fue entonces el Dr. Gonzalo Aguirre Ramírez, según las actas que los militares divulgaran profusamente, al frustrarse el entuerto.
Y algo muy penoso. La Sra. Cecilia Fontana de Heber murió a manos de la dictadura, tras ingerir un vino envenenado.
Bien. Su hijo, el actual senador Luis Alberto Heber, siendo diputado cuando se sancionó la ley de caducidad, fue uno de los blancos que levantó su mano para que los militares quedaran exentos de pasar por los juzgados. Tal vez pudo votar en contra, irse de sala, desacatar a su grupo, designar suplente, etc.
Episodios de una historia “reciente” y “recientísima”. Recordarlos es un buen ejercicio mnemotécnico.

jueves, 26 de febrero de 2009

LA MALA CONDUCTA INFANTIL

Escribe Walter Ernesto Celina

En una apreciación simple, la mala conducta infantil se estigmatiza, atribuyendo la responsabilidad a los niños.
De esta visión deriva el criterio sustentado por algunos actores políticos -antes y ahora- de penalizar a los menores de edad que observen comportamientos reñidos con el interés social.

Luis Morquio, al sentar las bases de la pediatría uruguaya y sudamericana, subrayaba la importancia de la puericultura y de los hábitos de higiene que acceden a los cuidados del binomio madre-hijo. Alfredo Alambarri y Domingo W. Sarli ampliaron el concepto, destacando el papel social de la familia, del trabajo, de la educación y los valores de afectividad, abriendo y ampliando el abanico de soluciones que se esbozaran en la doctrina sustentada por el Código del Niño de 1934.

Mi amistad con estos dos profesionales me permitió conocer los fundamentos de sus emprendimientos, pioneros de políticas activas de protección a niños y adolescentes.
Compartiendo la doctrina jurídico penal uruguaya estuvieron opuestos a la rebaja de la imputabilidad. Sus fundamentos eran médico-sociales.
Ambos buscaron atacar la causalidad de los desvíos de la conducta de los menores. Apostaban a la reeducación, en una sociedad más equilibrada por los dones de la justicia social, del trabajo, de la preparación para el mismo, la educación permanente y el acceso a la cultura. El asunto pasaba por robustecer la centralidad de la familia.

Es cierto: los fenómenos que sobrevendrían en un Uruguay crítico, acentuaron los males conocidos. y aparecieron otras calamidades. Estallarían, asimismo, ineficiencias institucionales e insuficiencias educativas..
Alambarri, precursor de los derechos modernos del niño, sostenía que todas las garantías debían cubrirlos, siendo todas las responsabilidades de los padres y, subsidiariamente, de la sociedad.
La Convención de los Derechos del Niño (1989), vino a confirmar: los menores son ciudadanos, sujetos de derecho, con aptitud para ejercerlos y aún exigirlos (obviamente no en las etapas iniciales de la vida).

Lo que la legislación fue consagrando, la vida fue desmintiendo. La pobreza en Uruguay alcanza a 400 mil niños. Los menores de 18 años -que representan el 28,8% de la población total- son el 57,1% de los indigentes y el 43,8% de los pobres. En barrios, como el Casavalle -en Montevideo-, el 90% de los que tienen menos de 18 años son pobres. Uno de cada 10 niños viven en hogares que no logran cubrir sus necesidades alimentarias. En situación de calle están abandonados 7.255.

De esto se nutre la famosa “mala conducta” que padecen nuestros menores, la que se manifiesta en un sistema educativo que carece, en general, de respuestas eficientes para revertir el fenómeno. Sea por superpoblación, por horarios limitados, por falencias curriculares, por falta de instrumentos pedagógicos nuevos, servicios asistenciales idóneos, etc.
La mala conducta es un impedimento para educar, pero esto no es solamente un problema de los docentes, ni de gobernantes, sino de los padres, de las instituciones oficiales y civiles, de la sociedad uruguaya, toda.
Más que anatematizar, hay que construir colectivamente respuestas inteligentes, buscando y exigiéndonos salidas, advirtiendo la naturaleza del problema y, por consecuencia, también, combatiendo su etiología.

viernes, 20 de febrero de 2009

CÓMO JUEGA CARÁMBULA

Escribe Walter Ernesto Celina

Muchas veces, en política, pretensiones altas sólo aseguran posiciones de menor jerarquía, lo que no quiere decir que no puedan ser significativas.
Así, los vientos que hiciera soplar con ahinco el Intendente Vidalín, de Durazno, lo llevaron a renunciar a su candidatura presidencial sin chance, aunque sumando en el platillo de Luis Alberto Lacalle. Y este le prometió una senaturía. El hábil líder conservador blanco sabe que la gallina come de a uno y, por algo, compite para relegar a Larrañaga.
Un tercio de los votos frenteamplistas están al garete. En este plato puede picotear Marcos Carámbula, quien pretende doblegar a Mujica y Astori.
¡No es fácil formar el bolo alimenticio cuando no se tiene dentadura! Esto le pasa al hombre de la Intendencia familiarista de Canelones.
¿Cómo?
Sí, él no es el primero, ni será el último, en asignar puestos públicos a favor de familiares. Esta práctica -que la izquierda desde siempre censuró-, ahora le ha caído muy bien al jerarca canario y es de recibo en el actual equipo de gobierno.
Esto, con ser serio, no es sino consecuencia de otras modalidades, asunto que, por lo regular, no aparece en los análisis que practican los politólogos de profesión.
Los deseos irrefrenables de poder anidan desde bastante atrás en el pequeño clan carambulístico.
Hace tiempo que están sobre el billar. Practican por temporadas golpes que llevan a que las bolas recorran las bandas elásticas, en combinaciones con rótulos diversos.
Vayamos por parte. Sobre las sombras de la ambición y los vaivenes políticos, tanto Marcos como su hermano Gonzalo -sujetos simbióticos-, fueron opuestos a la dictadura. Marcos estuvo entre los que le arrancaron el Sindicato Médico a los interventores militares. Gonzalo, participó en la publicación “En la hora popular”, luego “La Hora”. El primero salió del Partido Socialista, emigrando para el Partido Comunista. El segundo del ROE, grupo ultra de izquierda, pasando al Partido Comunista. Allí ambos se posicionaron como diputados, en simultánea. Como tantos, luego labraron su porvenir en otras tiendas. Y ahí están: ¡en su vieja lucha!
No responden a ningún partido que discipline los apetitos y que responda a liderazgos firmes. El Frente Amplio, hoy es tan multicolor como difuso, como nunca antes.
El ejemplo mayor, tal vez, sea el de Tabaré Vázquez, con su socialismo invertebrado.
Conviene saber que los Carámbula vienen de un batllismo familiar, católico y masón, de tranco jesuítico. Más allá de algunas poses -no arriesgadas, por supuesto- no es dable pedir más.
Si el juego de billar del Intendente de Canelones hace que su bola caiga en la tronera, capaz que en vez de llegar a presidente -como Don Vidalín-, pueda asegurarse un silloncito senatorial o la vuelta a su intendencia.
El progresismo también aprendió de los viejos malabaristas y trapecistas del tradicionalismo.


CARÁMBULA: UN JUEGO CON TRONERA ABIERTA

Escribe Walter Ernesto Celina

En el juego de billar la operación más simple consiste en golpear con el taco una bola que, para convertir un tanto, debe tocar a otras dos. Esto es una carambola.
En billares con troneras (abiertas o cerradas) puede darse un juego más completo: la bola de un jugador debe golpear a la contraria, la que tiene que buscar derribar uno o más de los cinco palitos parados en el centro del rectángulo.
Cuando, además, se toca a una esfera menor (el mingo), se convierte carambola.
En una jugada se pueden hacer puntos a favor o en contra. Si tras un buen lanzamiento el jugador mete su esférico en la tronera, deberá considerarse que suma puntos a su adversario.
¿Cómo es esto del “tercer polo” en el Frente Amplio, con Marcos Carámbula compitiendo con José Mujica y Danilo Astori?
En el último congreso frenteamplista, emepepistas, comunistas, afines y ex, además de otros, enterraron la candidatura de Astori. Le adelantaron a Carámbula en la orgánica, que apenas trotaba atrás, por una baranda.
Los socialistas, tras perder a Tabaré Vázquez, sacaron de la galera la candidatura del Ministro Martínez para formar el “tercer polo”, con Rubio -de la Vertiente- y Carámbula, Intendente de Canelones. Aquel y Rubio, finalmente, se fueron al mazo.
El Vicepresidente Nin Novoa, por su parte, dio apoyo a Astori y manifestó que el “tercer polo” era “un mamarracho”. Advertía que la Alianza Progresista se desgranaba.
El ubicuo Ministro Rossi -amigo entre bambalinas de Carámbula-, comunista vacilante, luego renunciante, reeleccionista -como la Ministra Muñoz-, abandonó la Alianza de Nin y apareció jurando fidelidad al nuevo precandidato. Allí estaba, también, el claudicante Ministro de Defensa Bayardi. Es que su Vertiente se desmoronó con la sequía, desmonetizando su cabeza, Mariano Arana. El ex intendente capitalino pasó a ser un desaparecido político, del que sólo se tienen recuerdos por sus viajes alrededor del mundo y los escándalos de los señores Areán y Bengoa, más años de conflicto con el gremio ADEOM.
En consecuencia, el “tercer polo” nació cojitranco. Casi inviable. Se ahogó en su propia salsa.
Emergió un huérfano: Marcos Carámbula. Tabaré Vázquez le ha apostado algunas fichitas, como antes lo hiciera con Astori y, lo repitiera consigo mismo, a través del moribundo grupo de adláteres reeleccionistas.
Más que un juego de billar político, con un Marcos Carámbula autopropulsándose con ciertos amigos -y otros jugando a trancar a competidores mayores-, todo exhibe un amasijo insoportable.
En las aguas revueltas del Frente Amplio, por arriba y por abajo, nadan personalistas y ambiciosos, reunidos tras un objetivo: instalarse en el poder, sin banderas definidas, ni grandes compromisos.
Carámbula tiene un registro pobre en las encuestas de opinión. Él, igual, ha lanzado su bola. Puede rozar o derribar algún palito. Si la emboca en la tronera abierta, se desfonda sin remedio.
En el cuadro general del Frente y de los partidos conservadores, tal vez, este Carámbula no sea el peor. Juego con muchas sombras y algunas luces.
Se verá oportunamente, porque ¡hay más para este boletín...!

lunes, 16 de febrero de 2009

MATE Y CELULAR

CÓMO NOS VEN LOS ARGENTINOS
Escribe Walter Ernesto Celina

En la actualidad los uruguayos estamos gobernados por la fiebre de los teléfonos celulares. Las necesidades cotidianas de comunicación están largamente satisfechas.
Asimismo, son muchísimos los compatriotas que disponen de correo electrónico, una de las ventajas comunicacionales que vino de la mano de la globalización.

No me referiré a lo oneroso del primer servicio, ni a la multiplicidad de funciones de un aparato actualizado que, al fin, tantos poseedores no saben cómo manejar, con el agravante de que luego no puedan satisfacer sus “ventajosas” amortizaciones.

Que el correo electrónico supone extraordinarias ventajas y es económico, no hay dudas.
Cuando no hace más de 15 años éramos incipientes espectadores de la invasión de estos medios, solíamos asombrarnos. Resultaba hasta gracioso ver los despliegues de muchos turistas argentinos, dándole manija a gruesos aparatos en localidades esteñas de veraneo. Entonces nadie se aventuraba a pensar que los uruguayos irían a excitarse tanto con el adminículo, tal como hoy lo están.
En el llamado “país de la cola de paja”, la pacatería tenía mucha más fuerza que hoy. Aún estábamos en una villa olímpica, apartados del mundanal ruido.
Los mirados de antes, ejerciendo ahora su derecho, también nos estudiaron.. ¿Qué han dicho? ¿Cómo nos caracterizan?

Raquel San Martín, citando al investigador y académico Carlos Reboratti (autor con Vicente Palermo de la obra “Del otro lado del río”), recuerda dos de sus afirmaciones:
1) “Uruguay es el más conocido de los países vecinos. No está tan lejos. Entrar en él es un cambio que no se nota. Los uruguayos hablan distinto, pero no tan diferente a los entrerrianos.”
2) “Cuando los argentinos miramos a los países vecinos vemos enemigos, como Brasil o Chile, e inferiores, como Paraguay o Bolivia, pero Uruguay no entra en ninguna de estas categorías. Como que merecerían ser argentinos, pero no se sabe por qué no quieren”...!
El antropólogo Alejandro Frigerio sostiene: “No se me ocurre un estereotipo fijo sobre los uruguayos, salvo el del mate.” Agrega: “fenotípica y lingüísticamente somos similares”.
La cuestión es amplia. Los juicios y análisis opinables.
El entrañable Borges no podría estar ajeno en un catálogo tipificador de lo uruguayo. Era afecto a examinar lo oriental con frases laudatorias.

Tal vez, la verdad más próxima es que somos una familia separada por dos grandes ríos. Sentimos la hermandad en el saludo fraterno y en el abrazo.
Y, seguramente, como ha señalado Raquel San Martín, “el mate y el celular” han pasado a identificarnos, a dar una señal del uruguayo de hoy.
Con un trasfondo de afinidades y repulsiones políticas, pero amigándonos siempre con Gardel, el tango y el folclore, cabalgando sobre el tiempo.
Nosotros con el celular en una oreja y, del otro lado, el termo y mate.

OPERACIÓN MILAGRO: SOLIDARIDAD VERSUS LUCRO

Escribe Walter Ernesto Celina

Como es sabido, el espíritu de lucro es la esencia del mercado y define al liberalismo económico.
En las profesiones liberales, caso de la médica, la noción de salud pública, por el carácter esencial de sus prestaciones, limitó la expansión de aquel espíritu mercantilista.
El Estado, por un lado, y las asociaciones “mutuales” y otras “fraternidades” de auxilio, cumplieron y cumplen un papel regulador, según el concepto que considera que la salud es un derecho humano fundamental.

El criterio sobre una salud pública para todos fue fortalecido desde los inicios del siglo XX, bajo las administraciones de José Batlle y Ordóñez y hacia los años 50 mostró su brillo. Baste recordar lo que fuera el Hospital Universitario de Clínicas “Dr. Manuel Quintela”.
En los últimos años, las intervenciones quirúrgicas oftalmológicas se hicieron inviables para miles de uruguayos a causa de una tarifación exorbitada.
El corporativismo, dominando en la especialidad, llevó a que el gobierno nacional actual -en una medida acertada- cortara el proceso lucrativo, que hacía inviable para los ciudadanos de menores recursos la recuperación de la visión.

Para ello Uruguay se apoyó en un convenio sanitario internacional, impulsado por dos países hermanos: Venezuela y Cuba.
Más de 5.000 (cinco mil) procedimientos fueron ejecutados al amparo de esa formidable cooperación. La impresionante cifra cubrió necesidades perentorias de personas con severas limitaciones oculares.
Los pacientes compatriotas recuperaron el don de ver sin desembolsos. Venezuela y Cuba apoyaron traslados, asistencia y estadías. Luego, los equipos de especialistas cubanos se instalaron en el país, evitando los desplazamientos y, aquí, están cumpliendo una labor de altísimo significado.
Este programa se conoce internacionalmente como “Operación milagro”, pero su naturaleza no es religiosa, sino política y médico-científica. Se viabiliza en el marco de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
Prevé la asistencia quirúrgica de 6 millones de personas afectadas por trastornos de la visión. Llega a 31 países de América Latina, el Caribe y África.
En diciembre de 2007 Cuba celebró haber arribado al millón de pacientes que recuperaron o mejoraron su percepción del mundo exterior.
La vasta acción involucra 165 instituciones cubanas. La red abarca 49 centros oftalmológicos, con 82 clínicas quirúrgicas.

La “Operación milagro” es un hecho único en los anales de la medicina mundial.
Uruguay continúa recogiendo los beneficios de la coordinación dispuesta por el Estado nacional con los dos países amigos.
Conclusiones básicas: La solidaridad entre pueblos y gobiernos hermanos derriba barreras. Está ganado la gente. El lucro en medicina y los abusos antihumanitarios están bajo censura.

martes, 20 de enero de 2009

DEDAZOS Y ZAPATAZOS

Escribe Walter Ernesto Celina
MEMORIA DEL PRIMER DEDAZO Y DE UN PACTO

El sano ejercicio de la ciudadanía incita a tener memoria y ejercer la sana crítica a los dirigentes políticos.
Hay hechos relevantes que no pueden ponerse en saco roto, como para olvidarlos por un acto de magia.
Cuando Tabaré Vázquez, acompañado de Danilo Astori y una embajada de dirigentes frenteamplistas visitó los Estados Unidos, en vísperas de las últimas elecciones, hubo dos hechos que signaron el pacto de los dos políticos citados.
Llamó la atención que Vázquez eligiera el suelo imperial para proclamar como “su” ministro de economía a Astori, para la eventual circunstancia de un triunfo electoral. Esta especie de bautismo precedió el ingreso de la comitiva a los ámbitos financieros internacionales y norteamericanos.
Había, obviamente, hablado para los anfitriones.
El singular pacto tuvo, asimismo, una contracara menos explícita: el apoyo de Astori a Vázquez suponía que éste le retribuiría su adhesión dando aliento a la candidatura presidencial de Astori para los comicios que, ahora, están en puerta.
Cualquiera comprende que este acto de voluntarismo, unilateral, suponía una atribución no sólo indebida, sino, además, inmerecida para una colectividad de izquierda que siempre se preció por rechazar el cesarismo en política.

LA HORA DE LOS ZAPATAZOS

En la cultura iraquí arrojar los zapatos a alguien es una señal de reprobación y desprecio. Una escena peculiar se vivió cuando el presidente Georges W. Bush, de visita en ese país -el mismo día en que culminara en Montevideo el congreso del Frente Amplio-, debió esquivar dos zapatazos que le ofrecieran en una conferencia de prensa.
¿Cuál es el simil?
El relegamiento que el congreso del Frente Amplio hizo de la candidatura presidencial de Danilo Astori, autoproclamado como primero en la fórmula disparada años atrás por Tabaré Vázquez.
Este zapatazo lo recibieron ambos dirigentes, por igual.
Astori desertó del máximo encuentro partidario el día final del evento, cuando se proclamarían los resultados. José Mujica se alzó con el 71,5% de los votos, contabilizando 1.694 sufragios. Astori quedó resignado al tercer puesto, con 566 votos, equivalentes sólo al 23,77%, muy por debajo de Marcos Carámbula quien también lo superó -corriendo de atrás-, al alcanzar 1.012 votos, con el 42,5%.
A Vázquez le cayeron otros presentes reprobatorios. Tienen que ver con la ley de caducidad, la salud sexual y reproductiva, las inversiones extranjeras y los tratados comerciales, el sistema tributario, etc.
Todo un ejercicio de la memoria, desde la máxima estructura de un partido. Por elevación, también, un shock eléctrico a los recolectores de firmas y a la misma reelección de Vázquez.
En una hora de precipitaciones escasas, llovieron los zapatazos políticos.

lunes, 5 de enero de 2009

FORMIDABLE APORTE DE BARRIOS PINTOS

BASES DE LA ORIENTALIDAD
1RA. DE 2 NOTAS

Escribe Walter Ernesto Celina

El sociólogo y escritor Gerardo Caetano presentó, días atrás, en la Academia Nacional de Letras, el homenaje que la entidad cultural consideró de justicia tributar a su académico, el historiador, investigador y escritor Aníbal Barrios Pintos.
Dicho evento vino a coincidir con la aparición de la tercera edición de la monumental obra Historia de los pueblos orientales, corregida y ampliada, que Barrios Pintos da a conocer con Ediciones de la Banda Oriental y Cruz del Sur, en una compaginación realizada con esmero por Tradinco S.A.
El trabajo es el más compacto y sustancioso compendio de antecedentes sistematizados por quien, como su autor, consagró décadas de silenciosa labor para develar hechos relativos a las raíces de lo que, acaso podría sostenerse, constituyen bases iniciales de lo que luego daría paso a la orientalidad.

En el primer tomo examina el curso seguido por los asentamientos dispuestos en la Banda Septentrional del Río de la Plata hasta 1773, en que se inician las obras de la fortificación conocida como Santa Tecla, en el actual departamento de Rocha.
En el prolegómeno existe un estudio de los grupos indígenas (chanaes, charrúas, guaraníes, guenoas), con la consideración de aspectos etnográficos (lenguaje, religión, costumbres y actividades). Luego se desgranan temas de contexto -ineludibles para el diseño de la interpretación-, como los relativos al descubrimiento y exploración del Río de la Plata, la conquista y el poblamiento, los primeros ensayos colonizadores, el papel del caballo, la presencia de corsarios, bucaneros y piratas, la aventura de la penetración territorial, las reducciones y la evangelización de las comunidades autóctonas.
El informe se hace explícito y abigarrado al tratarse los segmentos que comprenden: Colonia del Sacramento, San Felipe de Montevideo, Paysandú, Fuerte de San Antonio, San Fernando de Maldonado, Las Víboras, San Carlos, Santa Tecla. En el apéndice hay referencias documentales sobre el origen de Santo Domingo de Soriano. Y no falta un capítulo dedicado a la unidad territorial y política.

Las de este tomo son 442 páginas imperdibles. No sólo han de servir a profesores y estudiantes. Atrapará, también, a quien desee saber algo más de una historia muy nuestra, plena de bizarría.

LOS PUEBLOS ORIENTALES

2DA. NOTA (FINAL)
Escribe Walter Ernesto Celina

La Historia de los Pueblos Orientales, del gran investigador Aníbal Barrios Pintos, en su segundo tomo pone sobre la mesa una sección inicial en cuyos capítulos se estudian con detenimiento la Villa del Espinillo y de Nuestra señora de Dolores de San Salvador, Las Piedras, Nuestra señora del Rosario, Nuestra señora de Guadalupe (Canelones), Nuestra señora de Luján y San Fernando de la Florida, Concepción de Pando, San Juan Bautista (Santa Lucía), San José, Solís Grande, Santa Teresa, Villa de la Concepción de Minas, Capilla Nueva y Pueblo de Mercedes, Nuestra señora del Pilar de Cerro Largo, Nuestra señora de los Remedios de Rocha, Villa de Belén, Villa de Batoví, Santísima Trinidad de los Porongos, Villa Concepción de Sobremonte y Nuestra señora del Carmen. Agrega estudios sobre las Guardias Militares Hispánicas y los Oratorios Rurales Orientales.

A continuación, se abre un nuevo segmento denominado “En el tiempo de la Provincia Oriental Autónoma”, con el capítulo: Villa de la Purificación y cuartel general del Hervidero.
Los siguientes, bajo el rótulo “La ocupación luso-brasileña”, aluden a la Fundación de Salto, Campamentos militares, Villa de San Pedro y surgimiento de Pan de Azúcar.

El tomo dos se cierra con un segmento caratulado “Desde la época del Gobierno Provisorio del Estado Oriental del Uruguay al fin de la Guerra Grande”. Comprende: El pueblo misionero de Bella Unión, Nueva Palmira, San Fructuoso, San Borja del Yí, de San Servando a Río Branco, Ituzaingó y Punta del Este, Villa del Cerro, Pueblo de Cagancha, Pueblo Victoria, del Caserío del Cardal a Villa de la Unión. Diecinueve piezas documentales cierran el magno compendio.

Aníbal Barrios Pintos es oriundo de Minas (Lavalleja) (1918). Dirigió 95 números de revistas y álbumes dedicados a Departamentos del Interior, siendo codirector de 14. En el suplemento dominical del diario “El Día” (Montevideo) estampó 350 artículos de historia nacional, siendo un divulgador principalísimo.
De su pluma son unas 50 obras. De las vaquerías al alambrado (1967), Historia de la ganadería en el Uruguay 1574-1971(1973), Lavalleja - Patria independiente (1976), Los libertadores de 1825 (1976), Orientales en la emancipación americana, con W. Reyes Abadie (1981), Del hombre primitivo a los últimos charrúas (1991), El silencio y la voz - Historia de la mujer en el Uruguay (2001).
Su producción ha sido distinguida por la Intendencia Municipal de Montevideo, Ministerio de Educación y Cultura, Universidad de la República y otros organismos públicos. Ha sido Premio Nacional de Literatura. En 2003 recibió el homenaje de la Cámara de Representantes. En 2004 el Bartolomé Hidalgo de la Cámara del Libro y, en 2006, el reconocimiento del Congreso Nacional de Intendentes. Es miembro de número en la Academia Nacional de Letras y en el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

UN TEMA QUE IMPORTA: EL URBANISMO

Escribe Walter Ernesto Celina

URBANISMO Y POLÍTICA

Ahora que la ciudadanía comienza a sumergirse en los temas electorales cabría preguntarse cómo crecen nuestras ciudades, cómo se trazan las vías y espacios destinados a las necesidades colectivas, cómo se prevén los sistemas sanitarios, cómo se evita la vulneración de la naturaleza y se cuidan los recursos renovables y los que no tienen forma de reposición, etc.
El urbanismo tiene que ver con estas y muchas cuestiones más. Por definición, se trata del conjunto de conocimientos relativos a la planificación, desarrollo, construcción, reforma y ampliación de edificios y del acondicionamiento de áreas libres y de recreación en ciudades, así como de la organización u ordenación de dichos elementos. Refiere, desde luego, a la concentración y distribución de los habitantes en centros poblados.
Este ramillete de asuntos se caracteriza por tener un perfil de naturaleza técnica, que precisa -para plasmarse- de un soporte político.
De ahí su actualidad permanente.

UNA RISTRA DE ASUNTOS PARA PENSAR

En el tomo XXX de la Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay aparece una excelente contribución de César J. Loustau, bajo la denominación de “El urbanismo en el Uruguay”.
Consta de dos partes diferenciadas. La primera refiere al Montevideo colonial y los comienzos de la República (siglos XVIII y XIX); la segunda, a los conceptos que empezaron a jugar en el siglo XX y lo que viene hacia estos primeros años del siglo XXI.
La sola enumeración de items que paso a reseñar da una idea del esfuerzo de síntesis del analista para condensar información sobre: La dirección de paseos y jardines (1889-1904); la urbanización de Carrasco (1912); el antecedente francés del plan Haussmann; casa de gobierno, delineamiento de avenidas y ubicación de edificios públicos; parque del pueblo (1914); embellecimiento de ciudades y pueblos (1918-1922); surgimiento de la cátedra de trazado de ciudades y paisajismo (1918-1922); plan Fabini (1928); legislación sobre higiene de la vivienda (1928); plan del Centenario (1930); creación del Instituto de Urbanismo de UDELAR; oficina del plan regulador; remodelación de la Av. Agraciada (1942); legislación sobre centros poblados (1946); propuestas urbanísticas de Vilamajó, Gómez y Bonet; plan director (1956); grandes conjuntos habitacionales; el desplazamiento del centro de la ciudad; deserción de la Ciudad Vieja; Ciudad de la Costa; la circulación; problemas del tránsito en la urbe; la realidad actual y, varios anexos: la autopista de la Av. Italia; el subterráneo; el puente Buenos Aires-Colonia y el plan de Montevideo (1998-2005).
Se trata de antecedentes, normativas, propuestas y proyectos de obras.

PROLEGÓMENOS DEL URBANISMO NACIONAL

César J. Loustau inicia su trabajo con una cita del recordado profesor arquitecto Américo Ricaldoni. Contiene una definición de etapas históricas de la disciplina en lo local. Sostenía, en efecto: “La planificación en Montevideo puede clasificarse en 4 períodos sucesivos. El colonial y militar, desde el año 1700 al 1800 aproximadamente, representado principalmente por los trabajos del ingeniero militar don Domingo Petrarca; luego el período de la planificación topográfica y vial, hasta 1836, caracterizada por la obra del coronel de ingenieros don José María Reyes en su calidad de primer presidente de la Comisión Topográfica; los seis años siguientes constituyen la tercera etapa, que clasificamos como arquitectónica y monumental, en mérito a la ordenación de espacios y edificios proyectada por el arquitecto italiano Carlo Zucchi; finalmente, el período de planificación administrativa hasta el año 1900, en el que la legislación regula el desarrollo urbano buscando inspiración en las preocupaciones edilicias que en ese tiempo dominaban: la seguridad, la salubridad, la vialidad y, hasta cierto punto también, el ornato de las vías públicas.”

LA LLAMADA “CIUDAD NUEVA”

Loustau precisa que, a partir de la finalización de la Guerra Grande, aumentó considerablemente la población, siendo la causa principal la corriente inmigratoria. “Hubo que agrandar -recuerda- los límites urbanos a costa de ocupar el ejido. El autor del plano de esta ampliación fue el argentino José María Reyes (1803-1864). La trama, también en damero, acusa un ligero enviaje con el de la Ciudad Vieja. Esta expansión monótona es conocida con el nombre de Ciudad Nueva.”
Agrega, en otro momento, que tal complemento urbano presenta, como una de sus pocas novedades, la mayor amplitud de la arteria principal, la Av. 18 de Julio, “ubicada en el lomo de la cuchilla”. Se le considera un “eje estructurante” del amanzanamiento. Dicha vía hizo que a Montevideo se la denominara “ciudad de la raya al medio”.

LA “CIUDAD NOVÍSIMA”

Indica el articulista especializado que “la Ciudad Novísima surgió luego de la paz firmada el 8 de octubre de 1851, que puso fin a la Guerra Grande e integró a la ciudad, los barrios de la Aguada y el Cordón. La Ciudad Vieja, la Ciudad Nueva y los amanzanamientos de la Aguada y el Cordón fueron resultado de la voluntad expresa del gobierno. No ocurrió así con el posterior crecimiento de la urbe, que obedeció a actos aislados de iniciativa privada.” Con una consecuencia: “su resultado fue desordenado”.
Hacia 1887 el ingeniero francés Norbert Maillart -autor del Edificio de los Tribunales de Buenos Aires- formuló un plan de avenidas y edificios que, dos años más tarde, fue adoptado con modificaciones, cerrándose el perfil del siglo XIX.
El catálogo presentado de manera erudita por César J. Loustau continúa con el sumario de puntos que, más próximos, en el tiempo, se registraron en el siglo XX, referidos en el inicio de esta nota.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

PERIODISTA EDMUNDO ROVIRA

CONTRAOLVIDO EN LA JUNTA MONTEVIDEANA
Escribe Walter Ernesto Celina

La recordación en la Junta Departamental de Montevideo de los 90 años del diario “El País” permitió poner de manifiesto los claroscuros de la publicación.
El legislador comunal Dari Mendiondo tuvo, sin duda, una parte destacada en el sedicente homenaje. Rememoró la adhesión del matutino a la campaña “moralizante” de los golpistas, bastante antes que dieran el zarpazo. Asimismo, situó bajo un haz de luz a personalidades que cruzaron por dicha tribuna y escenario laboral, enmarcando su intervención en el valor intrínseco de la libertad de prensa.

Cuando el diario de la Plaza Cagancha se sumaba a la acción de desprestigio contra el cuerpo deliberativo, en los prolegómenos del 27 de junio de 1973, hubo individuos principistas que, trabajando en ese medio -conectado a la agencia de espionaje y contrainformación CIA-, se jugaron por el destino de la República.

Mendiondo rescató el nombre, casi olvidado, del periodista Edmundo Rovira.
Había nacido en Mercedes (Soriano), en el seno de una familia digna, a la que conocí por ser oriundo del hermoso reducto litoraleño y, aún, por mi condición de vecino de los Rovira, en horas de la infancia.
Con Edmundo nos encontramos cumpliendo funciones periodísticas similares para medios opuestos. Fuimos cronistas parlamentarios. Él, en la Cámara de Representantes; yo en el Senado y, ocasionalmente, en Diputados y la Asamblea General. Nos cruzábamos, asistíamos a las mismas sesiones. A veces, codo con codo, estábamos registrando los eventos políticos en el hemiciclo parlamentario.
Era un individuo correctísimo, de cordialidad invariable. Cuando fui requerido por Luis Pedro Bonavita y Rodney Arismendi para ejercer la Secretaría de Bancada en la Cámara de Representantes, la proximidad con él me permitió un trato más habitual. En su trabajo era riguroso como profesional. Por supuesto, sus crónicas pasaban por un filtro que exigía desconocer a los adversarios de izquierda.

La intensidad de aquellos momentos políticos no dejaba espacio para el disfrute de la amistad. Más, nos sabíamos hijos del mismo terruño, teníamos un mismo horizonte, no nos desligábamos de los compromisos contraídos con el país. Cada uno en lo suyo, actuando en mundos diferentes. La brega era dura y despareja.
No disputábamos cargos. Éramos partícipes de una causa que reputábamos superior. Nada nos arredraba.

Por supuesto, el nombre de Edmundo Rovira ha estado ausente en “El País” en su conmemoración.. Y en otros ámbitos.
El Edil Dari Mendiondo rescató su figura, con una breve exacta y pincelada, en una intervención que levantó polvos por todo lo que manifestó.
Sostuvo: “...Respeto a Edmundo Rovira, cronista parlamentario del diario “El País”, en cuya casa de Pocitos nos supo amparar al Edil Luis Tourón y a mi, durante muchas noches de clandestinidad previas a la dictadura.
Luego me encontré con él en el Batallón 5to. de Artillería. Estuvimos seis meses con los ojos vendados, Seis meses incomunicados. Seis meses desaparecidos, sin que nuestras familias supiesen de nosotros. Él, sin embargo, hacía palabras cruzadas para que pudiéramos mantenernos en una silla las veinticuatro horas.
Murió en el Penal de Libertad.”
En esa inicua forma de cegar su vida, cobra altura y trasciende la memoria del ciudadano, del periodista, del compañero, del amigo. De uno de los tantos justos que dejaron su ofrenda en el altar de la Patria, que un día será plena y de todos.

domingo, 7 de diciembre de 2008

CACHETAZO EN LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO

Escribe Walter Ernesto Celina

Como es sabido, la empresa periodística “El País”, de Montevideo, es un emprendimiento editorial que ha cumplido 90 años.
Sus fines económicos no ceden a sus fines políticos, dos elementos esenciales a su filosofía mercantilista. Su credo básico tiene marca de orillo: el neoliberalismo.
Sus mejores páginas, en una vida tan dilatada, fueron cediendo a estos parámetros.
Ya antes del golpe de estado “cívico-militar” de 1973 quien fuera su director, el ex senador Dr. Eduardo Rodríguez Larreta, vinculaba su prédica con el apoyo personal y directo a grupos de asaltantes a la Universidad de la República.
Cuando los militares con Bordaberry arrasaron la Constitución, “El País” se prosternó dócilmente en el altar del despotismo y tiró, para siempre, lo poco que le quedaba de momentos de honra de su pasado.

Diversos sectores del Partido Nacional apoyan sus campañas al calor que les brinda este medio, que en el corte grueso, como en el más fino, con razón a veces y, sin fundamento justo en otras, condena lo que hace, puede hacer o no hace el actual partido de gobierno.
En materia internacional, como lo hizo antes en sus campañas macarthistas febriles, adopta una línea proimperial, con su amor irrenunciable a las políticas norteamericanas de todos los tiempos.
La empresa es tan monárquica que hasta tiene un “administrador vitalicio”, según reza la nomenclatura de su staff.
Como los mercaderes y contrabandistas de ideas, gusta de vestir disfraces. Por necesidades de imagen, estos 90 azarosos años de la editora precisaron del Salón de los Pasos Perdidos del Poder Legislativo -que les fue cedido- para reunir acólitos. Batidores de parches, fueron voceros de “homenajes” en centros deliberativos.

He leído la intervención que en la Junta Departamental de Montevideo realizó el Edil frenteamplista Dari Mendiondo, viejo militante social y político, con una historia de dignidad que muchos podrían envidiarle de por vida.
Con ecuanimidad evocó figuras de la respetabilidad del Dr. Wáshington Beltrán, o la del ex director de la publicación y luego diputado -en brega por una izquierda “sin exclusiones” y copartícipe en el nacimiento del Frente Amplio-, Don Luis Pedro Bonavita.
No haré una crónica. Rescato apenas un pasaje. Sostuvo Mendiondo: “Según “El País”, con una fotografía mía, publicada en tiempo de la dictadura, era un sedicioso. Fui Edil en esta Junta en el año 1971 cuando, precisamente el diario hace una campaña singularmente agresiva contra miembros del Cuerpo. Se comprobó que no era una campaña en función de la Junta, sino parte de un vasto y siniestro operativo contra la democracia: disolver las Cámaras de Senadores y Diputados; las Juntas; desplazar los Intendentes Municipales, pasando a un régimen dictatorial.”
En un momento posterior, el edil rememoró la existencia de prensas populares, como las de barrio o las ideológicas. Citó al semanario “El Sol”, del socialista Frugoni; “Justicia” y “El Popular” de los comunistas o “El Debate”, de Herrera, con una calificación memorable que efectuara para el hoy cotidiano nonagenario: “Los cretinos útiles de “El País” se prestan para cualquier maniobra, siempre que beneficie los intereses de la oligarquía”.

El inesperado bofetón aguó la celebración del diario caganchero, ubicado frente a la plaza que lo adjetiva en la city capitalina.
Un soplo de aire fresco había entrado en la Junta como para decir que la publicación de nombre equivocado no es vocera de la República, ni representa los intereses del pueblo uruguayo.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

REVISTA DEL INSTITUTO HISTÓRICO

LOS LÍMITES ENTRE URUGUAY Y ARGENTINA
Escribe Walter Ernesto Celina

LO QUE LA CIENCIA HISTÓRICA NO PUEDE DESCARTAR

El tratamiento de los asuntos históricos exige una especial ponderación para realizar un más eficiente análisis.
Así, determinadas fuentes no deben descartarse por consideraciones de orden político o ideológico, ni en función de valoraciones morales o éticas. Ellas nos pueden ubicar en las antípodas con actores de procesos recientes o alejados en el tiempo. Descartar información por anticipado equivale a destruir datos. Si la ciencia tuviere pecados, ese sería uno.
El tomo XXX de la revista del Instituto Histórico y Geográfico contiene un artículo de Edison González Lapeyre, un negociador del Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay de la última dictadura, en que se trató con la República Argentina la cuestión de límites en el Río de la Plata.
Prescindir de tal testimonio supondría eliminar una pieza cuya importancia deriva de la condición de participante de quien emite la versión.
La historia debe estar preparada para superar el subjetivismo del pesquisador. En otro plano, las evaluaciones políticas siempre serán lícitas y, en mi opinión, no deben ser dejadas de lado. Con estas precisiones, voy al asunto del título.

LA CONVENCIÓN PRELIMINAR DE PAZ Y OTROS INSTRUMENTOS

Comienza señalando el comentarista que desde el surgimiento de la República Oriental del Uruguay como estado independiente quedaron reconocidos los derechos soberanos del país sobre los cursos de agua compartidos. Como consecuencia de la Convención Preliminar de Paz de 1828, las partes contratantes formalizaron el compromiso de emplear todos los medios a su alcance para que el Río de la Plata y los cursos de agua que en el desaguan se conservaran libres para su uso por los habitantes de ambas naciones ribereñas, por un tiempo prudencial, hasta su posterior ajuste.
Trae a colación una cita del historiador Pivel Devoto, efectuada en el Senado -recogida en la Historia de los límites del Río de la Plata, Islas Martín García y Timoteo Domínguez, publicada en 1973-, la que asume interés actual (1). Manifestaba el historiador compatriota que al formarse el Estado Oriental como nación independiente “lo hacía con todos los atributos propios de un pueblo soberano, sin ninguna restricción de sus derechos sobre las aguas de los ríos que delimitaban su territorio y, con especialidad, sobre el Río de la Plata”.

Cada república precisaba conocer con exactitud la extensión de su soberanía. Surgieron posiciones divergentes. Argentina sostenía la línea del “talweg” (o de profundidad). Uruguay la demarcación media.
El autor escoge algunos instrumentos centrales que jalonan los acuerdos uruguayo-argentinos, a saber: Protocolo Ramírez-Saenz Peña, de 05/I/1910; Declaración conjunta argentino-uruguaya sobre límite exterior del Río de la Plata, de 30/I/1961; Tratado de límites del Río Uruguay, de 07/IV/1961 y Protocolo de relevamiento integral del Río de la Plata, de 14/I/1964. A su juicio, constituyen el “presupuesto de otras concreciones”.

INCIDENTE EN EL MAR Y FIRMA DEL TRATADO

Anota González Lapeyre que desde un punto de vista metodológico las partes adoptaron un criterio similar al estatuido en el Artº 7º del Tratado del Río Uruguay. Los acuerdos fueron encaminándose, no obstante algunos incidentes jurisdiccionales.
Cuando al 27 de enero de 1973 las dos Cancillerías habían concordado el texto a sancionar ocurrió un nuevo hecho anómalo. Lo describe así: “... se produjo un incidente que pudo culminar con un enfrentamiento bélico, atento a que un destructor uruguayo intervino en una operación de alijo que se efectuaba en el Río de la Plata, a unos 20 kms. de Montevideo, ordenando la ocupación del buque noruego Skaustrand por una dotación de presa, lo que motivó el envío por parte de Argentina de dos buques de guerra y de cazas de combate aeronavales que estuvieron a punto de hacer fuego”.
Hubo una interrupción en el proceso de búsqueda de un acuerdo hasta que, finalmente “ante la firme voluntad del Teniente General Juan Domingo Perón”, se reanudan las entrevistas diplomáticas. Tras un breve período, el 19 de noviembre de 1973, queda suscrito el tratado binacional, en vigor.

LA LLAMADA (1)

La exploración de antecedentes cobra hoy interés. La navegabilidad de los canales tiene una inocultable relevancia comercial.
Adviértase. La empresa BOTNIA precisa transitar con su producción por el frente conducto marítimo que da la Isla Martín García.
El gobierno ha evaluado la posibilidad de dragar a un costo no menor de 80 millones de dólares dicho espacio. Argentina se desentiende de sus obligaciones en razón de un litigio no zanjado. No desea favorecer a BOTNIA, ni a Uruguay.
¿Quiénes tendrían que afrontar tamaño gasto? No parece que corresponda a los contribuyentes nacionales.
Hay una “historia vieja” que recobra vida a la luz de un problema que, tocando la economía, tiene que ver con las estrategias negociadoras del país de hoy.

domingo, 23 de noviembre de 2008

A PROPÓSITO DE UN DIRECTOR DESINFORMADO

Escribe Walter Ernesto Celina

El Director del programa oficial sobre discapacidad, Dr. Alberto Dellagatta, se ha referido en medios capitalinos y en algunos del interior, como en el caso del Diario “ACCIÓN” de la ciudad de Mercedes, del 24 próximo pasado, a los orígenes de la legislación de amparo ocupacional para personas con capacidades físicas no plenas.
Por lo que advierto, el director ha insistido en ubicar el nacimiento de las normas respectivas en la Ley Nº 16.095, de octubre de 1989, señalando que el Artº. 42 “fue el más reclamado...” por ser el de “inclusión laboral en los organismos públicos, al destinar el 4% de las vacantes...” que “empezó a cumplirse en 2005, nunca antes”.
Es posible que el director esté enterado de una parte del asunto y no de todo. Así las cosas, incurre en una omisión involuntaria por lo que no sabe. Si lo conociera, lo que no supongo, estaría contando la historia por la mitad.
¿Por qué?
La afectación de cargos vacantes en la Administración fue dispuesta originalmente para personas con discapacidades por la Ley Nº 14.106, de 14 de marzo de 1973, en su Artº 661.
Comenzó a hacerse efectiva poco después, tras su reglamentación.
La gestación ocurrió en el período democrático.
La iniciativa fue suscrita por Rodney Arismendi en la Cámara de Representantes, sobre un texto y exposición de motivos que me cupo el honor de redactar a su pedido, en solución acordada con miembros de la Organización Nacional Pro Laboral de Lisiados, ONPLI.
En un esfuerzo pocas veces visto un grupo de 20 a 30 jóvenes de ambos sexos, subían las escaleras del Palacio Legislativo para llegar al Salón de los Pasos Perdidos, a gestionar sus derechos.
La norma -que por primera vez reservó vacantes para ciudadanos con desventajas- fue tomada del proyecto radicado en Diputados, por el Senador A. Francisco Rodríguez Camusso.
El legislador, flamante senador frenteamplista, había sido Ministro de Salud Pública militando en el Partido Nacional y, valido de su autoridad, presentó la moción correspondiente en la Comisión de Presupuesto, integrada con la de Hacienda, obteniendo una aprobación sobre tablas.
Poco después, la previsión se hacía ley en el marco de las regulaciones de un presupuesto nacional.

Como Secretario de Bancada fui nexo en la labor de las dos personalidades de la izquierda, que venían de fundar el Frente Amplio y consolidar una alianza programático-electoral.
En la noche veraniega en que el Senado selló la voluminosa ley presupuestal, aquellos jóvenes quisieron aguardarme en el Bar Alcalá, a una cuadra del Palacio Legislativo, para celebrar con un refresco, el formidable éxito que habían obtenido.
Luego, muchos empezaron a ingresar a la Administración Central. La ciudadanía crecía. Había una pugna por los derechos populares.
También, poco después, la lucha por la democracia fundaba la resistencia al régimen ominoso del 27 junio de 1973, que conculcó aquel Parlamento, pisoteó las libertades esenciales y colocó un cerco de púas al país.-

REVISTA DEL INSTITUTO HISTÓRICO

UNA INSTITUCIÓN MÉDICA CASI OLVIDADA: EL PROTOMEDICATO
Escribe Walter Ernesto Celina

LA HISTORIA EN LA MEDICINA

En el tomo XXX de la revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay se accede a dos estudios bien interesantes relacionados con la medicina.
Uno corresponde a Augusto Soiza Larrosa. Se titula “Medicina y Derecho bajo la dominación española”, al que se agrega la especificación: “Un capítulo poco conocido de la historia colonial. 1724-1813”. Consta de 14 subtítulos, a los que acompañan 16 referencias de consulta.
El siguiente es una “Breve historia de la medicina en el Uruguay”, con el señalamiento de “Su evolución histórica y científica”. Corresponde a Fernando Mañé Garzón. Presenta 34 subdivisiones temáticas, con 179 citas bibliográficas.
De estos trabajos tomaré algunos elementos atinentes a los inicios de la disciplina médica y a lo que se denominara el “Real protomedicato del Río de la Plata”.

ANTECEDENTES A CONSIDERAR

Lo primero a señalar es que existió una medicina prehispánica, basada en métodos empíricos. Alcanzó jalones, hoy casi ignorados. Así la civilización mexicana clasificó múltiples enfermedades y aplicó técnicas complejas como las del bisturí de obsidiana (piedra volcánica vítrea), suturas con cabellos humanos, trepanaciones craneanas, incrustaciones dentales, etc.
El Códice Badiano (1552) informa de las prácticas médicas existentes en México, donde estaba muy generalizado el uso de hierbas medicinales.
¿Y el protomedicato qué era? Ni más ni menos que la institución sanitaria española, extrapolada a los territorios conquistados. Se trataba de un consejo, con atribuciones para discernir autorización o título para tratar enfermos. Regulaba, asimismo, lo concerniente a boticas, hospitales; entendía en el uso de aguas y disponía cuarentenas en casos de epidemias.
La cátedra de medicina se instituyó en la Universidad de México en 1578. Antes, en 1503, en Santo Domingo, Ovando creó el primer hospital. Cortés lo hizo en México en 1521, país donde funcionó, desde 1567, el primer nosocomio para enfermos mentales.

LA MEDICINA EN EL RÍO DE LA PLATA

Augusto Soiza Larrosa recuerda que “en el último cuarto del siglo XVIII se estableció el Real Protomedicato del Río de la Plata encarando de alguna manera, por vez primera, el control del caótico ejercicio de la medicina, cirugía y profesiones anexas, y los problemas de la salud pública del virreinato.” Señala el investigador que hasta 1779, en que el Virrey Juan José Vértiz promueve la reglamentación, “no existía contralor alguno”. El primer protomédico fue Miguel Gorman. “Vino como médico mayor de la expedición de Cevallos... Podía nombrar a sus delegados o Tenientes Protomédicos en ciudades o villas”, con facultades para actuar “extirpando a los curanderos”, tal cual decía el decreto. Fue dado en Buenos Aires el 1ro. de febrero de 1779. El oficio al gobernador de Montevideo está fechado el 16 de noviembre de 1780. Allí consta que Gorman, además de protomédico, fue investido como “Alcalde Menor de todos los respectivos profesores”, o sea, de médicos y cirujanos. El 16 de octubre de 1806 se nombra cirujano protomédico a Cristóbal Martín de Montúfar, de notoriedad en los anales de la disciplina por dos hechos:
A) Peritaje de un cráneo encontrado en una isleta del arroyo Sauce y
B) Por un informe atinente al ejercicio ilegal de la profesión por Adrián Castro. Una parte del documento aportado por Soiza Larrosa rescata términos del pronunciamiento. Formula la acusación de “administración de remedios mayores sin título alguno” y de proceder sin “ suficientes principios”.

MOJONES Y REFERENTES

En su enjundiosa reseña Fernando Mañé Garzón capitula los diversos períodos de la evolución del disciplinamiento médico. Destaca una etapa “fuera de nuestro territorio que, directa o indirectamente, lo condiciona”. Es la que transcurre “entre el descubrimiento del Río de la Plata y la fundación de la Universidad de Córdoba... regida por la Compañía de Jesús”, hasta su expulsión en 1767.
Anota la presencia de tres personalidades sobresalientes:
Pedro Montenegro ((1635-1728) quien dejó un tratado que circuló en copias por el virreinato. Una de ellas existe en la Biblioteca de la Facultad de Medicina.
Segismundo Asperger (1687-1780), quien dejó escritos cortos sobre propiedades terapéuticas de un sin fin de las plantas.
Tomas Falkner (1707-1784), “primer médico de formación académica que se radicó entre nosotros. Cursó estudios en Oxford siendo alumno de (Isaac) Newton". En 1773 publicó en Inglaterra una de las primeras descripciones de los territorios platenses.

INTERREGNO COLONIAL

Mañé Garzón no subestima “el corto período de la medicina en Colonia del Sacramento, fundada en 1680, bajo el dominio portugués”. Puntualiza que “allí se construye el primer hospital, incluido en el recinto fortificado” en el que ejercieron varios médicos militares.
Amplía datos, indicando que en 1730 -tras la fundación de Montevideo en 1724-, “se radica el primer médico” llamado Diego Francisco Mario. Más adelante puntualizará que al crearse el Protomedicato del Río de la Plata, en 1779, se independiza la asistencia médica del Protomedicato del Perú, con sede en Buenos Aires. Vendrán así otros médicos, por constituir Montevideo puerto comercial, plaza fuerte y estación naval.
De la época queda la historia clínica del gobernador local José Joaquín de Viana (1716-1760) y noticias de la primera epidemia que asoló un reducto de esclavos, en la desembocadura del arroyo Miguelete.
Rememora que en 1782 surge “la Academia de Medicina de Montevideo, de la cual sólo nos ha llegado el discurso inaugural que pronunció Miguel Gorman”. Subraya de este período fermental la fundación -con elementos civiles-, en 1775, de la Hermandad de San José y Caridad, destinada a proteger enfermos y desvalidos. El Hospital de Caridad, luego Maciel, se establecerá en 1788.
Apenas he tocado puntos mínimos de estas dos importantes contribuciones divulgadas por una excelente revista histórica.

viernes, 14 de noviembre de 2008

REVISTA DEL INSTITUTO HISTÓRICO

RICARDO DETOMASI: MÁRTIR DE LA AVIACIÓN NACIONAL
Escribe Walter Ernesto Celina

EL SUEÑO DE VOLAR

El tomo XXX de la revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay contiene un artículo de Juan Maruri relativo al “Nacimiento y desarrollo de la aviación en el Uruguay”.
El estudio aborda importantes antecedentes, en los que surge la simbiosis que estimuló la formación de los pioneros de la aeronáutica en las orillas del Plata.
Me detendré en los datos que aporta sobre Ricardo Detomasi, el aviador mercedario que quebró sus alas en San José, en el año 1915.
Diré antes que los hombres tuvieron desde siempre el sueño de alcanzar las estrellas, como forma de desentrañar lo que se ofrecía como un verdadero enigma. Como parte de esa aspiración quisieron, también, alcanzar las cualidades de desplazamiento de las aves voladoras.
A comienzos del siglo XVI Leonardo da Vinci estudió la evolución de los pájaros en el aire, la estructura anatómica de algunas especies y, finalmente, proyectó aparatos para surcar el espacio atmosférico.
Antes aún, Roger Bacon (1214-1294) había descubierto que el aire podía soportar estructuras de ingeniería, del mismo modo que el agua mantiene a flote un barco, en condiciones dadas.
Correspondió al brasileño Alberto Santos Dumont (1873-1932) el diseño y construcción de dirigibles. Intenta el primer ascenso en globo en 1897, en París. Meses después, lanza con éxito un modelo cilíndrico. En 1901 fue premiado por hacer volar un dirigible de 20 mts. de largo propulsado por motor a gasolina. En 1909 construyó un monoplano.
Un primer vuelo exitoso había sido cumplido en 1903, en Carolina del Norte, Estados Unidos, por los hermanos Orville y Wilbur Wright. Duró apenas 12 segundos, se deslizó por el aire 36 mts., a una altura de 3 mts., con una velocidad de 48 km./h.

PIONEROS EN EL RÍO DE LA PLATA

Juan Maruri, en su trabajo para la publicación histórica, señala que una serie de acontecimientos aeronáuticos que se dieron en el Plata durante 1912 generaron un inusitado interés. De tales circunstancias vendría a procesarse el nacimiento de la aviación nacional.
El domingo 1ro. de diciembre de 1912 Montevideo “se vio sacudida por el sobrevuelo en la ciudad de un aeroplano que apareció por el oeste” procedente de Buenos Aires. Aterrizó en un campo militar que estaba ubicado en Camino Carrasco y Cambay. Lo pilotaba “el aviador y conscripto del Ejército Argentino Pablo Teodoro Fels, nacido en Conchillas, Colonia, Uruguay”. Y agrega: “Esta hazaña sin precedentes, fue en su momento récord mundial de vuelo sobre el agua...”.
Cita luego los “los ensayos y tentativas en Montevideo de Enrique Martínez Velazco y de los hermanos Escofet, mediante un biplano de construcción artesanal, en agosto de 1910”. Rememora los vuelos a Europa, en 1910, de Mario García Cames, primer aviador nacional; los del francés Armand Prévost, de los días 7 y 8 de diciembre de 1910, en el monoplano Bleriot, que operaba desde el Hipódromo de Paysandú; las prácticas -próximo a Santiago Vázquez- de Francisco Bonilla, en abril de 1912, con un monoplano de su invención; la graduación en Aviano, Italia, de Atilio Frigerio, así como las demostraciones y viajes del italiano Bartolomeo Catánneo, durante 1910, 11 y 12.
Ángel Adami tripuló el 16 de julio de 1905, como periodista de la revista argentina Caras y Caretas, el globo O Portugal, haciéndolo con Arturo P. Visca. El ascenso duró 35 minutos y las primeras fotos aéreas de Uruguay fueron captadas en ese momento. Adami fue fundador del Aéreo Club.

SEMBLANZA DE RICARDO DETOMASI

Esta es la semblanza que el investigador Maruri realiza sobre el célebre aeronauta chaná:
“Ricardo Detomasi, primer mártir de la aviación nacional, nació en Mercedes, Departamento de Soriano. A los 18 años, en 1911, marchó a Buenos Aires, donde atraído y seducido por la naciente conquista del aire, en 1914 decidió hacerse aviador en la escuela de San Fernando, que dirigía el instructor francés Marcel Paillette. Aprendió a volar en un biplano tipo Farman, con el cual rindió examen el 28 de mayo de 1914, obteniendo el brevet Nº 43 del Aéreo Club Argentino, constituyéndose en el tercer aviador uruguayo.
Su vida aeronáutica continuó en ese año de 1914 como 2do. Instructor de aquella Escuela de San Fernando, transformando a sus alumnos en aviadores, hoy considerados precursores de la aeronáutica argentina.
Pero Detomasi no era hombre de atarse mucho tiempo a un mismo sitio. Además, su intrepidez y arrojo, lo llevó a principios de 1915, a conseguir un monoplano Bleriot, un poco más reforzado que los comunes, con el que se largó a realizar maniobras acrobáticas, en aquellos primeros tiempos para este tipo de ejercicios aéreos. Debutó el 28 de marzo de 1915 en el estadio de la Sociedad Sportiva de Palermo, en Buenos Aires, con singular éxito.
De allí pasó a Montevideo, desde donde -luego de varias logradas exhibiciones- comenzó una gira por los Departamentos de Canelones y San José, hasta el fatídico domingo 20 de junio de 1915, en el que pierde la vida al accidentarse en la ciudad de San José durante un festival aéreo. Al salir de una caída de cola, en la que se le plegó el ala izquierda, entró en un vertiginoso tirabuzón hasta el suelo. Falleció a los 24 años y medio. Con él la aviación nacional tuvo la primera víctima.”

REVISTA DEL INSTITUTO HISTÓRICO

EMIGRADOS ARGENTINOS EN SUELO DE SORIANO
Escribe Walter Ernesto Celina

Como he tenido oportunidad de señalar en su momento, el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay ha publicado el tomo XXX de su revista, con importantes trabajos de investigación.
Cuando las relaciones uruguayo-argentinas padecen un inusitado e indeseable deterioro, cobra relevancia la indagación aportada por el distinguido profesor mercedario Manuel Santos Pírez, cuyos sólidos conocimientos en la ciencia histórica son conocidos.

Me permitiré, antes de entrar al comentario, una digresión. Con Manuel hemos sido compañeros juveniles y, de alguna manera, seguimos siéndolo aunque no ya por esa cualidad etaria y, más bien sí, por mantener firmes raíces en el mismo barrio. Él como locatario; yo como visitante...
Con motivo de ocupar en la entidad el sillón 30, Isidoro de María, en calidad de miembro de número, Santos Pírez expuso un trabajo original, tan actual como permanente. Se relaciona con un núcleo de personalidades argentinas que, emigrando a través del Plata o del Río Uruguay, se radican en Mercedes (Soriano) en el período 1830-1840.
Cita y aporta interesantísimos datos, respecto de estas figuras: Gral. Juan Lavalle González, Dr. Vicente López y Planes, José Mármol Zavaleta, Cnel. José Valentín Olavaría Rodríguez Peña, Pbro. Dr. Luis José de la Peña y Rivademar, Bernardino de la Trinidad González Rivadavia y Rivadavia, Cnel. Isidoro Ramón José Suárez Merlo, Cnel. Niceto Vega Lalinde, Cnel. José María Vilela Navarijo, Pbro. Dr. Juan Manuel Fernández de Agüero, Dr. José Valentín Alsina Ruano, Pedro Roberto Álzaga Somellera, Tte. Cnel. Miguel de los Santos Cajarville Miguens, Dr. Salvador María del Carril y de la Roza, Cnel. Martiniano Vicente Chilavert, Luis León Domínguez López, José Esteban Antonio Echeverría Espinosa y Nicanor Fabián José de Elía Álzaga.
Casi al azar, ante el infrecuente acopio biográfico que detalla el investigador, me detendré en algunos nombres y elementos de la monografía.

GRAL. JUAN LAVALLE GONZÁLEZ

Primo quinto de Juan Manuel de Rosas había nacido en Buenos Aires el 17.10.1757. Integró el Ejército de los Andes comandado por el Gral. José de San Martín. Participó en las campañas libertadoras de Chile y Perú. Con Simón Bolívar lo hizo en Colombia y Ecuador. Intervino en la guerra contra Brasil, siendo ascendido a general por su actuación en la batalla de Ituzaingó, en 1827. Derrotó y sustituyó al gobernador de Buenos Aires Cnel. Manuel Dorrego, en 1828, a quien hizo fusilar. Por espacio de 10 años se radicó en Ombúes de Lavalle -dándole denominación a la localidad-, en el departamento de Colonia. Estuvo en Villa Soriano, registrándose su presencia en 1831. Con la protección de Fructuoso Rivera pasó a Mercedes, desde donde orientó preparativos de invasión a la Argentina. Apoyó a Rivera en su levantamiento contra Oribe, en 1836. En 1838 figura en Mercedes como padrino de un hijo de otro emigrado, el Cnel. José de Olavaria. Su esposa mantiene correspondencia desde Mercedes, en 1839, con la familia Young-Stirling. Murió en Jujuy el 09.10.1841.

DR. VICENTE LÓPEZ Y PLANES

Nació en Buenos Aires el 03.05.1785. Se graduó de abogado en la Universidad de Chuquisaca (en Sucre, Bolivia). Vale recordar que este instituto formó en las ideas liberales, acogidas por numerosos intelectuales que propiciaron el movimiento emancipador latinoamericano.
En 1808 compuso el Triunfo Argentino, en que cantó la derrota de los invasores ingleses. Militó en la Revolución de Mayo y ocupó la secretaría de la Asamblea Constituyente de 1813, en la que era diputado.
Recuerda Santos Pírez que su nombre está indisolublemente ligado a la letra del Himno Nacional Argentino. El investigador precisa que el 10.01.1979, Alfredo Sáez Santos, corresponsal de El Telégrafo, de Paysandú, reveló que la primera copia manuscrita de dicho himno fue hallada en Mercedes.
López y Planes fue presidente provisional en su país en 1827. Tras el fusilamiento de Dorrego, entró con su familia en la Banda Oriental, instalándose en Mercedes. Miguel Gregorio Planes, primo suyo, era entonces comandante militar en Soriano.
Perteneció a la Logia Lautaro, masónica. Su cántico, denominado Canto al Trabajo, fue adoptado como uno de los emblemas de la corporación secreta argentina. Su vida expiró a los 71 años, en Buenos Aires.

JOSÉ MÁRMOL ZAVALETA

Cursaba estudios de derecho cuando es encarcelado en 1828. Tenía 20 años y pertenecía al Partido Unitario. Falleció a los 52 años, siendo Director de la Biblioteca Nacional.
Parte de su exilio lo cumplió en Brasil, a la vez que tuvo pasajes por Mercedes y Montevideo.
Hacia 1841 reside en la Coqueta del Hum. De entonces es este poema que rescata el Prof. Manuel Santos Pírez, intitulado Una tarde en el Dacá, el mítico arroyo tributario del Río Negro, en cuya espesura silvestre el Barón de Mauá construyera su fortificado castillo, una de las referencias patrimoniales costeras del Uruguay.
Estos son sus primeros versos, de una tirada de 126: “De una ligera barquilla/ la sutil y leve quilla/ presta va/ deslizándose en la fina/ superficie cristalina/ del Dacá...”
El poeta, por testimonios verbales, habría participado de tertulias en la casa de la familia Albín, cuya ubicación correspondería a la esquina suroeste en que hoy interseccionan las calles Castro y Careaga y 18 de Julio.

PBRO. DR. LUIS JOSÉ DE LA PEÑA Y RIVADEMAR

Su vida se extendió de 1795 hasta 1871. Nació y murió en Buenos Aires. Se licenció en la Universidad de Córdoba, en 1818.
Desempeñó tareas eclesiales en Mercedes. Diseñó las escuelas de moral y doctrina cristianas en su trabajo Memoria, aprobado oportunamente por el Vicario Apostólico Dámaso A. Larrañaga.
Fundó la Escuela Montevideo, que ocupara el predio en que ahora levanta su sede la Intendencia Municipal de Soriano. En el gobierno de Oribe fue desterrado a Santa Catarina (Brasil) a consecuencia de su relacionamiento con Rivera.
Se inició como masón en Montevideo, alcanzando el Grado 33 (máximo) de la logia. Integró, asimismo, la Gran Oriente de la Confederación Argentina.
Apunta Santos Pírez, como elemento curioso, la existencia de dos árboles que hacen a la evocación del personaje: Uno, la palmera de De la Peña, que estuvo emplazada en la céntrica Plaza Independencia y, dos, el aguaribay, aún existente en la que fuera calle Uruguay (después Brasil y luego Dr. Mario Cassinoni), entre Roosevelt y Castro y Careaga. Sobre la majestuosa imagen natural, recuesta su casona el connotado plástico Fernando Cabezudo.

BERNARDINO GONZÁLEZ RIVADAVIA

Nace el 20.05.1780 en Buenos Aires. Muere en Cádiz (España) el 02.09.1845.
Peleó en 1807 contra la huestes invasoras inglesas. Adhirió a la Revolución de Mayo de 1810. Alternó tareas como gobernante y diplomático en Europa, resultando primer presidente argentino, en el lapso 1826-27. Previo pasaje por Colonia, llega a Mercedes en 1835. Formalizó explotaciones agrícolas e introdujo a Uruguay los primeros colmenares. Trajo a su estancia de Rincón de San Ginés, en Soriano, cabras del Tibet.
Un documento encontrado por el pesquisador mercedario lo ubica en el año 1835 en un juicio contra los herederos de Francisco Martínez de Haedo, por un campo en Rincón de Rivadavia.
El gobierno de Oribe lo expulsa en 1836, partiendo al Brasil, donde permanece hasta 1844. Un año después muere en España.
Su nieto, Carlos Rivadavia Benítez, fallece en Mercedes en 1907, siendo sus restos alojados en la necrópolis local. Su bisnieto, Juan Carlos Rivadavia Stokes, también en 1907, rinde prueba de ingreso al Instituto Uruguay (luego Liceo Departamental), no alcanzando aprobación en el examen escrito.

CONCLUSIÓN

Finalizando esta pequeña muestra, cabe establecer:
1.- El alto mérito del Instituto y Geográfico del Uruguay por reunir en su seno a una pléyade de trabajadores culturales que indagan en las raíces frescas de nuestro pasado y descubren entrelazamientos sociales y políticos importantes.
2.- La magnífica contribución del académico Prof. Manuel Santos Pírez. De su enjundiosa exploración de la década 1830-40, apenas he rescatado limitados pasajes.
3.- Ellos permiten ver hombres, familias y circunstancias que fueron entretejiendo parte de la sociabilidad argentino-uruguaya en el espacio litoraleño de Soriano.
Así se fue induciendo la cultura de amistad de nuestros pueblos.